23 marzo 2017

Conjunción inferior de Venus

El sábado 25 de Marzo, el planeta Venus, relacionado con el amor, la armonía, la belleza, el dinero, entre otros, en su movimiento retrógrado desde el 4 de Marzo, se coloca en conjunción con el Sol en Aries, es decir, en alineación entre el Sol y la Tierra sobre los 4 grados de ese signo marciano. Esta primera conjunción en movimiento retrógrado se conoce como conjunción inferior, cuando el planeta estará lo más cerca a la Tierra. 

Este grado en especial será visitado por Venus nuevamente en su movimiento en directo el 7 de Mayo. Entre ambas fechas será el tiempo de la siembra en todos los temas relativos a la influencia de Venus, es por eso que es un tiempo especial para los asuntos del amor y de dinero por su regencia tanto de Libra como de Tauro. El área en que esta influencia será más destacada en cada caso particular dependerá de en qué casa cada uno tenga el cuarto grado del signo de Aries. Si resulta estar en las casas 2 u 8, 1 o 7, su significado será más notorio y visible por ser las casas naturales y opuestas a su dominio.

A partir de que Venus retorne a la próxima conjunción con el Sol el 8 de enero de 2018, lo que se conoce como la conjunción superior, empezará el tiempo de la cosecha de lo sembrado entre marzo y mayo. Será el tiempo de ver los frutos del trabajo hecho a consciencia sobre las áreas relativas a Venus y en cada casa de la carta natal individual donde caiga esta conjunción.
Desde el punto de vista de los símbolos sabianos, el grado de la conjunción dice "Un triángulo blanco es visto; tiene alas doradas".

Esta imagen es una claramente alusiva al mundo espiritual, sin embargo, también uno puede pensar en la polilla Tortrix de triángulo blanco que tiene alas doradas y un triángulo blanco en cada una de ellas. Es un símbolo que sugiere la posibilidad de elevarse uno por sobre las cuestiones ordinarias, usando los dones naturales para descubrir lo que está pasando en la vida de cada uno. Las alas nos dan la posibilidad de elevarnos por encima del horizonte y adquirir una visión más amplia del panorama, especialmente en tiempos oscuros que es el ámbito de las polillas.

Es un símbolo que nos recuerda que podemos elevarnos por encima de la situación presente que estemos viviendo, especialmente en el terreno material y amoroso, que no tenemos por qué quedarnos estancados donde estamos, que uno puede elevarse hacia algo más espiritual, más alegre y amoroso.
Es importante en este tiempo entre ambas conjunciones, permanecer con los pies en la tierra y la mirada en el cielo, sin escapar a la realidad pero invitando a la imaginación a mostrarnos nuevas alternativas de una forma equilibrada y balanceada, propia de Venus. 

Una palabra de cautela: no caer en el escapismo espiritual o fantasía y ser consciente de la realidad donde habitamos.
Gracias.

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