16 febrero 2014

El Miedo

Cuando hablamos de miedo, tenemos que separar la condición psicológica de aquella ocasionada por un peligro verdadero e inmediato. El miedo psicológico se presenta de muchas formas: incomodidad, preocupación, ansiedad, nerviosismo, tensión, fobia, aprensión, etcétera.

Por lo general el miedo siempre está vinculado a algo que puede llegar a suceder y no algo que está sucediendo en este momento, en el momento presente. Por un lado nuestro cuerpo está en el aquí y el ahora, ocupando un tiempo y  espacio específico mientras que nuestra mente se ha proyectado hacia el futuro. Esta situación crea una brecha de ansiedad por la anticipación a lo que podría suceder. Si uno está identificado con su mente y ha perdido contacto con el poder y las simplicidad del ahora, esta  ansiedad va a ser una compañía constante. El origen de esta ansiedad puede tener distintas causas que puede ir desde un evento de la infancia a una situación concreta del pasado en la que hemos padecido y nos mantenemos en alerta para no volver a experimentarla. Uno siempre puede lidiar con el momento presente pero no se puede lidiar con algo que está solamente en la mente y se nos presenta como una proyección, es decir, no podemos lidiar con el futuro.

Resulta claro que el origen del miedo psicológico se deriva de una cuestión temporal.

Nuestra mente ha quedado fijada en el pasado y se proyecta en anticipación al futuro, pero esto sólo puede suceder si estamos identificados con nuestra mente y lo que nos presenta; el ego se hace cargo de nuestra vida. Debido a su naturaleza fantasma, más allá de mecanismos de defensa elaborados, el ego es muy vulnerable e inseguro y se ve a sí mismo bajo constante amenaza. Esta dinámica del ego opera incluso aunque tenga un modo de operar externamente y manifestarse desde un lugar de mucha seguridad.

No hay que olvidar que una emoción es la reacción de nuestro cuerpo a nuestra mente. ¿Qué clase de mensaje está recibiendo el cuerpo continuamente desde el ego, el SER falsamente creado por la mente? De peligro,estoy bajo amenaza. El miedo va a ser la respuesta emocional a este mensaje.

El miedo puede tener variables causas. Miedo a la pérdida, miedo a fallar, miedo a ser lastimado, miedo a no ser querido, miedo al ridículo, miedo a la crítica; pero finalmente todo tipo de miedo puede resumirse en uno solo: el miedo del ego a su muerte, su aniquilación.

Para el ego, la muerte siempre está a la vuelta de la esquina. En este estado de identificación mental, el miedo a la muerte afecta prácticamente todos los aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, algo tan sencillo y cotidiano como la “normal” necesidad compulsiva a tener la razón o estar en lo correcto en una discusión, donde defendemos una posición mental con la cual nos hemos identificado, se debe al miedo a la muerte si uno se identifica con una posición mental, entonces si uno estuviera equivocado, nuestro sentido de SER basado en la mente se ve seriamente amenazado de ser aniquilado. Como el ego no puede soportar o arriesgarse a estar equivocado, estar equivocado es sinónimoa morir para el ego identificado con sus contenidos mentales.

Creo que es evidente que todas las guerras que han sido batalladas estuvieron basadas en esto, lo mismo que infinitas relaciones han quedado destrozadas debido a esto también.

Una vez que uno se ha desidentificado de su mente, tener o no razón, o estar o no en lo correcto respecto de algo, no marca ninguna diferencia para nuestro sentido de SER, entonces la feroz, profunda e inconsciente necesidad compulsiva a estar en lo correcto (que es una forma de violencia), desaparece. Uno puede expresar con claridad y firmeza cómo se siente o qué es lo que uno piensa, pero no va a haber agresividad o actitud de defensa acerca de ello. Este sentido de SER se deriva de un lugar mucho más profundo y verdadero dentro de nosotros mismos, no de la mente.

Uno tiene que estar atento a cualquier impulso a defendernos que podamos percibir. Un curso de milagros sabiamente declara “en tu indefensión radica tu invulnerabilidad”. ¿Qué estás defendiendo? Una identidad ilusoria, una imagen en tu mente, una entidad ficticia.

Para quebrar el ciclo es importante que estemos vigilantes de nosotros mismos para deshacer este patrón inconsciente y así desidentificarnos de él. Bajo la luz de la conciencia, los patrones inconscientes rápidamente se disuelven. Éste es el final de todos los juegos de poder y discusión que suelen ser tan corrosivos para las relaciones. La tentativa a ejercer poder sobre otros es una profunda debilidad disfrazada de fortaleza. El verdadero poder yace dentro de nosotros mismos y está disponible ahora.

La mente siempre busca negar el ahora y escapar de él. En otras palabras, cuanto más uno está identificado con su mente, más se sufre. Cuanto más somos capaces de honrar y aceptar el ahora, más libre de dolor, de sufrimiento, estamos. Es así que logramos liberarnos de las cadenas de la mente egoica.

Las emociones puras nacen de nuestro vientre, mientras que las emociones como el miedo, surgen de la mente. Es decir, son pensamientos disfrazados de emoción. Es imperativo para estar en el presente, poder identificar claramente qué emoción se esconde detrás de nuestros pensamientos.

Si queremos dejar de crear sufrimiento en nuestra vida yen la de otros, si deseamos dejar de añadir dolor al dolor residual del pasado que todavía vive en nosotros, debemos cesar de crear tiempo, o al menos no más de lo necesario para poder manejar con los aspectos prácticos de nuestra vida.

¿Cómo dejamos de crear tiempo?

Empezando por reconocer profundamente que el momento presente es todo lo que tenemos. Tenemos que hacer del Ahora el foco principal de nuestra vida. Sea que antes uno habitó en el tiempo y le hizo pequeñas visitas al Ahora, debemos habitar en el ahora y  darle breves visitas al pasado y al futuro cuando sea necesario para poder tratar con los aspectos prácticos de nuestra situación de vida.

En cuanto nos observamos y reconocemos que nuestra mente está habitando en el pasado o en el futuro, simplemente traemos la atención a nuestra respiración, inhalamos profundo y hacemos reconocimiento del Ahora.

Nuestra mente está intoxicada con un condicionamiento que nos mantiene fuera del tiempo presente, pero no acabamos de darnos cuenta que la única realidad existente sólo puede ser vivida aquí y ahora.

Gracias

2 comentarios:

Puri dijo...

Que bueno lo del miedo como :"pensamiento disfrazado de emoción". Excelente trabajo

Anónimo dijo...

gracias alex, fue muy inspirador para mi leerte, como siempre. te quiero!!!!! aunque no me conozcas. Feliz 2014 pese a todo y con todo, aqui y ahora!!!! faustina