15 julio 2011

Cuarta noche de la Novena Onda.

En la fecha gregoriana del 13 de julio de 2011 empieza la Cuarta Noche de la Novena Onda del Calendario Maya. Para mí esta noche realmente parece ser el último período para que nos preparemos para el relativamente dramático escenario que nos llevará a la culminación del Calendario Maya el 28 de octubre de 2011. He delineado alguna de las miradas básicas de lo que esta transformación hacia la consciencia de unidad, traída por la novena onda, con consecuencias simultáneas en muchos niveles del universo, he descrito en una serie de artículos disponibles en www.calleman.com y en www.mayanninthwave.com. Es esta cuarta noche, entonces, un tiempo para preguntarle a nuestros instintos si estamos en el lugar correcto para participar en este escenario de culminación. También es importante que nos preguntemos si lo que estamos haciendo ahora es prepararnos para lo que vamos a hacer en el mundo del tiempo posterior al final (un concepto bastante paradójico). Desafortunadamente, debido a que mucha gente ha sido engañada por los “investigadores” de la New Age de que el calendario termina el 21 de diciembre de 2012, parece claro que solo una pequeña minoría en el mundo se dará cuenta de la urgencia de este asunto.

Hace un par de meses expresé mis expectativas de que el Quinto día, que comienza el 31 de julio de 2011, traería un colapso económico global que sería el inicio del escenario de este tiempo final. Lo que está pasando ahora al respecto es que los bancos europeos aún están tratando de encontrar una solución para la crisis griega hacia el final de julio y pocos días después, el 2 de agosto, se tomará la decisión en Estados Unidos si se elevará el techo permitido para la deuda. Mientras tanto se incrementa el foco de atención sobre Italia, cuya deuda nacional en relación al PBI es casi tan alto como (120%) el de Grecia (140%), pero cuya economía es siete veces más grande con su correspondiente mayor potencial de consecuencias de un default en el pago de la deuda. Una situación muy delicada que ya está llegando al comienzo del quinto día, y resta ver si puede imprimirse más dinero para evitar el colapso.

Debido a que puede ser tan doloroso, un colapso financiero mundial puede ser visto por muchos como un evento destructivo y por ende con pocas posibilidades de ocurrir en un período luminoso como el día. El sistema económico del mundo es, sin embargo, probablemente el obstáculo más grande al desarrollo de la consciencia de unidad que existe en nuestro planeta. Yo creo que puede decirse que el colapso de la estructura financiera del mundo es un pre-requisito para que seamos capaces de crear relaciones de unidad entre nosotros. Por esta razón es que no es improbable que semejante colapso suceda en un día y especialmente durante el quinto día, que es el día particular que en las ondas trae la energía innovadora hacia el nuevo marco de consciencia.

La unidad de consciencia es seguramente percibida como una amenaza para muchas personas en las posiciones dominantes de la economía y esto es en parte, la razón de que tantos intereses mediáticos han pensado en confundir y distraer a las personas sobre el calendario Maya posponiendo su verdadera fecha final, 28 de octubre de 2011, al 21 de diciembre de 2012.

Se hace entonces relevante mirar un poco más de cerca a lo que es una consciencia de unidad. Algunas veces, la unidad o consciencia de unidad, se presenta más como un concepto mental, como si fuera algo que debemos darnos cuenta en nuestra mente para que se vea manifestado. Algunos maestros están discutiendo que dado que estamos enganchados en un sentido mecánico cuántico, somos todos uno. Yo siento que tales declaraciones son tan triviales que carecen de sentido. Claro que todos somos uno en el sentido de que todos los seres humanos somos producto de la misma realidad y que estamos totalmente conectados en ella. Pero, una mera realización de un concepto o visión espiritual no es suficiente para que de hecho experimentemos la unidad y la anclemos en la realidad. La consciencia de unidad es algo que necesitamos construir y trabajar para verla manifestada gracias al soporte de la novena onda y, nuevamente, quizás solo sea posible de hacer después de un colapso económico global.

El punto a reconocer es que la unidad no es un atributo de nosotros como individuos, sino de nuestra relación con otros y con lo divino.

Ver el rol del sistema monetario en esto nos permite dar una mirada a cómo funciona en la actualidad. Básicamente, en el mundo moderno hay lugares llamados “bancos” que poseen computadoras en las que muchas personas tienen las llamadas “cuentas”. En estas cuentas de estas computadoras hay números que son medidas (en EEUU dadas como dólares) de cuánto dinero alguien tiene. Una gran proporción de la humanidad, de hecho, no posee ninguna de tales “cuentas”, donde algunas personas pueden tener 10.000 dólares asociadas a ellas. Otros pueden tener 10.000.000 o incluso 10.000.000.000 ($) asociados a sus nombres en las computadoras de esos bancos. Aún más, para un gran número de estas personas estos números son negativos porque los bancos les han “prestado” “dinero” a ellos. Así hay enormes diferencias en estos números para diferentes personas más allá del hecho de que la gente trabaja aproximadamente la misma cantidad de tiempo en todos lados. Algunas veces los números pueden estar relacionados a servicios por alguien prestados al planeta, pero por lo general es al revés.

Aquellos que causan el mayor daño a nuestro planeta son, de hecho, los que tienen los números más altos en estas computadoras bancarias. Más allá de eso, el punto a reconocer es que los números en estas computadoras más que nada definen una estructura de poder donde aquellos con números más grandes dominan a aquellos con números negativos o bajos. El dinero no tiene una existencia real pero las definiciones legales de una sociedad mantienen el sistema de dominio basado en estos números de computadora.

Estos números bancarios (obviamente lo mismo se aplica a fondos, acciones, etc.) definen las estructuras de poder de nuestras sociedades y determinan casi todas las relaciones humanas, lo que nosotros como especie hacemos y donde nos enfocamos en nuestra vida sobre la Tierra. Claro que hay unas excepciones menores, pero en la figura general es verdad que la medida dada a cada individuo en estas computadoras bancarias determina la vida humana en su totalidad.

Con semejante sistema monetario parece obvio que la consciencia de unidad no puede existir en un sentido real, simplemente porque aquellos que poseen números más elevados en los bancos, dominan y deciden lo que los otros deben hacer y cómo deben gastar su tiempo y semejante dominio es inconsistente con la unidad. El sistema monetario actual simplemente no es consistente con la consciencia de unidad que está desarrollada en la novena onda y sus días, y esta es la razón por la que sospecho que un colapso financiero global sucederá en un día y específicamente en este quinto día de la novena onda.

También debemos darnos cuenta de que si el sistema monetario colapsa, por primera vez seremos almas soberanas y completamente responsables por lo que vayamos a crear. Aquí no habrá nadie a quien culpar y proyectar nuestra negatividad si la estructura de poder definida por estas computadoras bancarias desaparece. La consecuencia será que todos nosotros nos volveremos totalmente responsables por el curso de los eventos, no sólo en relación a lo que hagamos como individuos, sino como un colectivo.

Para aquellos que tomen tal camino, tal curso de acción responsable, fluirán desde la consciencia de unidad con lo divino y todas sus manifestaciones de vida.

Johan Calleman.

1 comentario:

Puri dijo...

Gracias por la traducción.Los que manejamos poco el inglés agradecemos siempre tus impecables traducciones
Tu post euro-dolar parece corresponderse muy bien con ésto de Calleman; pero hasta la noche no lo podré ver; lo único que noté es que en agosto el tránsito del Nodo desc. se acerca a una conj.con el mercurio de la carta N°1 del euro

Saludos de Puri