10 mayo 2011

Otro viaje, otro viaje!

Ha comenzado mayo hace ya varios días. El otoño ya empieza a perfumar el aire con su fragancia a hojas caídas, suelos húmedos y fríos; cielos azules y un sol que contempla desde lo lejos todo el proceso.

Hoy ha sido mi último día de atender turnos y trabajar con la gente de forma directa. En una semana estaré pisando suelo platense y oliendo otros aromas en el aire. Buenos Aires será mi lugar de transición breve antes de despegar hacia la península ibérica, primera instancia de mi viaje a Europa.

Estos viajes largos, de cambio radical de hábitos y horarios y rutina, causan cierta ansiedad en mí. El traslado es lo que más me inquieta, mis comodidades físicas desprendidas de mi dificultad de caminar solo.

Estos últimos meses han sido tremendamente intensos, activos en todo sentido y condición. Es como si mi vida estuviera entrando en un vórtice que no puedo predecir dónde acabará. Es algo gracioso, siendo astrólogo de profesión. Ese dicho de cuchillo de palo en casa de herrero…. es proverbial.

Lo que más me impacta de este viaje es que dejo atrás personas que he aprendido a amar desde el corazón, con pureza pero intensidad. Fragmentos de mi pasado se hicieron carne en personas que me rodean estos últimos meses de mi vida. El amor ha tornado su mirada hacia mi camino y eso me llena el alma. Reencontrarme con ellas a mi regreso será una experiencia que tendrá cabida en las decisiones que tome para mi camino en el próximo año.

Están apareciendo los ayudantes que me acompañarán en esta última etapa de mi recuperación y que ya puedo ver que no me dejarán caer, pero significarán el reconocimiento y aceptación de la participación activa y comprometida de otros en mi vida. Tal vez esto no tenga mucho sentido para ustedes, pero es un mundo de diferencia en mi vida. Asumir un papel en la vida de los demás ha sido mi profesión guía. Ahora presiento que viene la necesidad natural de ceder espacio a poder aprender y entregarme a otros. Ampliar mi visión de las cosas, modificar otras, desprenderme de otro tanto.

Me acompaña Thomas Otten con Sanza…

 

Sanza