20 julio 2010

Respiración Cuántica

El sistema universal de soporte para cada uno de nosotros es la respiración. Es la respiración la que nos conecta con nuestro punto de origen, y cuando uso ese término no quiero decir nacer en lo físico -en esta vida o en cualquier otra. Me refiero al estado de conciencia del Soberano Integral, que es nuestro estado puro del Ser.

La respiración es la forma en que el instrumento humano se conecta a este punto de origen en cualquier parte del tiempo-espacio. La respiración es el portal entre la dimensión física y el Quantum, o dominios interdimensionales, pero no es la respiración normal, la autónoma, sino que es un patrón de respiración muy específico que llamamos Pausa Cuántica.

La Pausa Cuántica es un proceso simple, de cuatro etapas, que comienza con una inhalación que tome entre tres y seis tiempos, dependiendo de tu capacidad pulmonar, la postura, y el grado de privacidad. Después de que has inspirado por la nariz, tienes que retener el aire (pausa) por igual tiempo, y luego exhalar por la boca, de nuevo, inhalar por el mismo tiempo y, a continuación, retener (pausa) por el mismo tiempo.

El patrón de respiración se describe a continuación utilizando un ejemplo de los cuatro tiempos. La clave es mantener la simetría en cada uno de los cuatro segmentos del proceso. Si estás contando tres tiempos, que se aplique por igual en cada segmento. No es esencial que monitorees esto con precisión, en su lugar, aplica una supervisión ocasional de tu tiempo para cada segmento y mantén una consistencia en el flujo.

image

Arriba se describe un ciclo, y se recomienda hacer tres a cuatro ciclos seguidos y, a continuación, volver a la respiración normal. Este período de respiración “normal” se llama Período de Consolidación. Mantén tus ojos cerrados durante todo el proceso y siéntate con la espalda recta en una posición cómoda, con los pies en el suelo. Cuando comienzas el período de consolidación, es momento para enfocarte y poner la totalidad de tu atención en aquellas cosas que burbujean en la superficie de tu conciencia, a sabiendas de que estos surgen por una razón. Este es un excelente momento para aplicar las Seis Virtudes del Corazón (reconocimiento, compasión, perdón, humildad, valor, y comprensión) a cualquier pensamiento o sentimiento que se manifieste.

Este período de consolidación por lo general dura unos tres a cinco minutos, pero no hay límites de tiempo. Utiliza tu intuición para guiar este período de tiempo. En general, cada repetición de la consolidación, y generalmente hay cuatro o cinco, se vuelve menos llena de pensamientos o sentimientos, y para el tiempo en que entres en el período de consolidación final, te habrás vaciado de pensamientos y sentimientos y habrás entrado en el dominio cuántico.

El diagrama que figura a continuación muestra una sesión típica de Pausa Cuántica. Nota que hay tres ciclos de la respiración y, a continuación, un período de consolidación en este ejemplo particular. Esto se repite cuatro veces. Puedes tener hasta cinco ciclos de respiración, intercalados con cinco períodos de consolidación, una vez más, la simetría es importante.

image

La aplicación de la Pausa Cuántica puede parecer una forma poco probable para desactivar el marco de Aniquilación del Soberano Integral y de manejar más eficazmente la etapa de transición en la que estamos, pero te animo a probar durante tres semanas y ver qué resultados logras. Sólo a través de la propia experiencia se puede juzgar el mérito de la Pausa Cuántica. Si después de tres semanas de práctica diaria, experimentas una nueva claridad y la conexión a tu punto de origen, entonces estarás motivado para continuar, y en esta decisión has establecido tu nuevo Primer Punto, sobre el que se puede sostener la unidad incondicional, la igualdad y la verdad.

Hay muchos matices de la técnica de la Pausa Cuántica, y te animaría a que descubras la tuya propia, a tu manera. Esto no es más que una técnica básica que he compartido contigo, pero hay matices de esta técnica que son poderosos y esas mejoras se te ocurrirán mientras estás en el proceso de la utilización de la técnica, así que permanece abierto mientras la practicas.

Algunas sugerencias rápidas para empezar. La pausa cuántica inmediatamente después de la exhalación puede provocar una sutil sensación de pánico en algunas personas. Si esto ocurre, acorta el tiempo, de forma que transcurra menos tiempo para cada segmento. Por ejemplo, si se utiliza un ciclo de cuatro tiempos, acortarlo a tres. Este sentimiento de pánico desaparece a medida que se practica la técnica. Estos “tirones” de la pausa cuántica tienen un propósito que ya llegarás a entender.

También quisiera sugerirte que centres tu atención en la respiración -su sonido, su textura, cómo se siente dentro de tus pulmones, qué forma tomas tus labios en la exhalación-, la forma en que fluye a través de tu sistema, etc. Este foco se alinea con el Primer Punto o Punto de Origen de tu Soberano Integral, porque es la respiración el Portal del Ser Infinito y Eterno que realmente eres, y es a través de este portal que se está manifestando en la fisicalidad.

Cuando se utiliza la Pausa Cuántica, hay una tendencia natural a buscar la experiencia de la Luz o ver nuevas dimensiones, hablar con Seres o incluso con Dios, o tener una de esas experiencias “wow” que confirmen realmente que estás en el camino correcto. La práctica de la Pausa Cuántica te traerá nuevas experiencias y conciencia, pero deja tus expectativas atrás. Una vez más, los seres humanos aman los estímulos visuales. Les encanta ver dimensiones superiores como si ver fuera creer. Pero todo lo que existe en el espacio-tiempo cuántico no conforma el Sistema Mental Humano (SMH). El Quantum es el origen. Es meta-físico, lo que precede a lo visual, lo acústico, y los datos sensoriales. Precede a los sentimientos y a los pensamientos. Existe antes de estos estímulos y está, de hecho, oculto detrás de ellos, en cierta medida.

La experiencia “wow” puede manifestarse en una forma que tu SMH no pueda interpretar o traducir en imágenes, palabras, sentimientos y pensamientos. Por lo tanto, pon lo mejor de ti para eliminar expectativas de naturaleza experimental y simplemente sigue tu respiración. En el momento en que el Soberano Integral llegue a tu SMH y anuncie su presencia, nunca lo olvidarás, ni lo confundirás con ninguna otra cosa que no sea él. Y cuando ese momento llegue, puedes estar cepillándote los dientes, escribiendo un correo electrónico, o descansando en el sofá. Sucede en su propio tiempo.

Extracto entrevista a James en Project Camelot.

15 julio 2010

Ya puedo casarme !

Ahora sólo falta que aparezca el candidato ideal!

Un paso más hacia la igualdad de derechos.

14 julio 2010

El Milagro de Curarnos

En algún momento de nuestra vida, quizás no todos, pero sí la mayoría, sufrimos una enfermedad. El concepto que tenemos sobre ella no es un pensamiento más. Es una creencia, la de estar poseídos por una fuerza que no nos pertenece y que nos ataca. Si bien esta creencia es universal, no todos la vivimos de la misma forma. En occidente, ha sido reforzada por la presencia de un sistema médico que ha obtenido un gran poder que lo ha legalizado colectivamente.
Podemos decir que la enfermedad es un invento. Como la luz eléctrica. La luz siempre existió pero lo que hizo el hombre fue poder manejarla y eso le dio poder. El malestar orgánico o emocional siempre existió pero lo que hizo la medicina fue clasificarlo y eso le dio poder. La creencia sobre la enfermedad no solo es la de una fuerza que nos ataca sino que a partir de esa clasificación, es la de una fuerza que un grupo de personas (los científicos- médicos) puede dominar. O por lo menos ostenta un saber sobre ella y puede ejercer influencia sobre su evolución.
Esta influencia ha crecido desproporcionadamente en relación al saber. Actualmente las llamadas enfermedades son desmesuradamente influenciadas por la acción médica sin que haya un saber que sustente lógicamente esa influencia. Se actúa sobre ellas sabiendo muy poco sobre el origen de la enfermedad y mucho menos sobre el sentido de la misma.
Pensemos en un simple resfriado. Se atribuye a un virus pero no se lo combate a él sino al resfriado. Se lo trata de abortar. Se usan antihistamínicos para que las secreciones disminuyan y muchas veces antibióticos porque se habla de alergias bacterianas o complicaciones infecciosas imposibles de comprobar. Esta metodología que influencia el curso de la enfermedad se basa en la misma teoría que sostiene que el sol gira alrededor de la tierra; la observación superficial de un fenómeno sin preguntar nada sobre las características del objeto sobre el cual el fenómeno actúa. Si la física dependiera de los médicos, hoy seguiríamos creyendo que a la mañana el sol está en el este porque a la tarde giró alrededor nuestro.
Pensemos en un tumor. Un pedazo de carne que sobra. Los métodos médicos que influencian su destino se basan en la misma teoría de observación superficial y de ausencia de preguntas sobre las características del sujeto enfermo. El pedazo de carne está de más y hay que eliminarlo. Si no se puede con cirugía, se arrasa con drogas o radiaciones. Los físicos no manejan la medicina y los médicos terminan por creer que una resonancia magnética es una observación profunda. Se sigue observando el fenómeno y no la naturaleza ni el sentido del fenómeno.
Es así que ahora hay dos creencias: el malestar es una fuerza que viene de afuera y se puede influenciar sobre esa fuerza con un saber que se llama científico.
Volvamos al resfriado. Pensemos que quizás no es un virus el que lo produce (la fuerza externa) sino que es una de las formas que tiene el organismo de descargarse de una tensión que lleva demasiado tiempo acumulada. No hay fuerza externa. Los virus ya estaban y uno no se contagia de nadie sino que son ellos los que comandan esta forma de descargarse. Esto no significa que no haya virus extraños al organismo y éste intente rechazarlos porque no los reconoce. Los virus son cadenas de información y si traen una información extraña e irreconocible, el organismo se niega a aceptarla y se produce el rechazo de la misma. Pero esto no es lo que ocurre en un resfriado común. Allí hay problemas territoriales y las mucosas se inflaman para obstruir las narinas y no respirar el mismo aire que el enemigo. Los bronquios expulsan moco para escupir al invasor. Los músculos duelen para retirarse de la lucha. Y allí los virus son excelentes colaboradores para generar este estado inflamatorio que si bien es molesto, logra que el ser vivo se aísle y recupere su bienestar. La medicina en lugar de entender esto, ataca los síntomas para que el sujeto vuelva a la cadena de producción lo más pronto posible. Los médicos se comportan como aliados de un poder que exige productividad sin interesarse por la verdadera recuperación del cuerpo enfermo. El paradigma del agente externo como causa siempre presente de la enfermedad sirve a los mismos fines. Si hay un agente externo debe haber un poder que lo pueda combatir. Y ese poder es la científica  medicina.
Quizás si esto hubiera quedado allí, tendríamos esperanzas de salir de esa trampa. Pero lamentablemente, la influencia de la acción médica sin un saber lógico que la sustente, generó tantos nuevos saberes vacíos, que estamos atrapados en una red que se retroalimenta de otras disciplinas y de otros saberes. La religión, la filosofía, la psicología, aportan nuevos saberes a esta interminable creencia de la enfermedad como fuerza externa y a la existencia de un grupo que tiene un saber sobre ella.
Escuchamos conceptos que parecen valiosos: -Debemos aceptar la enfermedad si vamos a luchar contra ella.- -La enfermedad es poderosa pero más poderosa es la salud-. -La salud es el silencio de los órganos-. -La enfermedad es un mal que debemos saber combatir-. ¿Quién podría negar el valor de esas frases?. Sin embargo, no sirven de nada. Son saberes que se basan en una creencia vacía. Y no porque no se pueda defender esa creencia. Sino porque ya no sirve más.
En este contexto, nos han quitado la libertad de elegir. En la historia de la humanidad, siempre hubo bandos, romanos y griegos, árabes y españoles, buenos y malos, perversos y normales, nazis y judíos. El ser humano podía optar, aún cuando esa opción fuera equivocada. Ahora es imposible elegir ya que se trata de nosotros o los virus, enemigos invisibles que destruyen a todos, sin excepción. Las organizaciones mundiales encargadas de la salud avisan que futuras pandemias son inevitables y elaboran mapas con colores cada vez más intensos y tenebrosos. La humanidad toda enfrenta al enemigo invisible y no hay opción. Por primera vez, en cientos de años, se está tomando conciencia que no es la tierra la que está en peligro sino esta especie que se ha creído excepcional y que ahora viene a enterarse que su desaparición es posible. La génesis de Adán y Eva ya no calma los temores de una especie que ha inventado el concepto de enfermedad y ahora el concepto en sí mismo la está arrasando. La fuerza externa que nos viene a destruir supera ampliamente el saber autorizado del grupo de personas que la combate. El concepto se escapó de las manos y tiene vida propia. La gente ya no se muere de la enfermedad sino del miedo que el concepto inventado le genera. El miedo no da tiempo a que la enfermedad actúe y nos mate ya que crea por sí mismo una realidad mortal. Así lo relata el cuento sufí:
-Un sabio sentado en la cumbre de una montaña, ve pasar una sombra y pregunta:

¿Quién eres?. La sombra le contesta -Soy la peste-. ¿Adonde te diriges? -A matar mil personas de ese poblado-. Bueno, ve y mata. A los pocos días, el sabio se encuentra con un hombre y le pregunta ¿De donde vienes? - Huyo de aquel poblado que ha sido atacado por la peste y ha matado treinta mil personas- Bueno, ve y huye. A las pocas horas, vuelve a pasar la sombra y el sabio lo detiene. Oye tú, me has engañado, dijiste que matarías mil personas y has matado treinta mil. ¿Porqué?. La peste le responde- No es cierto, yo solo maté mil personas, el resto, murió de miedo.-
Como médico he presenciado muchas veces el fenómeno de una persona que en pleno estado de salud y por hallazgos casuales (pruebas de rutina o un médico demasiado inquisidor) ha sido diagnosticada de un tumor en hígado, pulmón o mama. A los pocos días de ese hallazgo, el estado de salud había empeorado dramáticamente. He visto a algunas personas morir en poco tiempo luego del diagnóstico. Eso es miedo, no es cáncer. Ese es el concepto que se le ha escapado de las manos al grupo de científicos que ostenta el supuesto saber de la enfermedad. Y ese concepto se ha desbordado y ha creado una realidad autónoma entre otras cosas, porque se ha colectivizado. Se ha vuelto un saber popular. ¿Quien no ha escuchado alguna de las siguientes frases?: -El cáncer de páncreas, cuando te lo diagnostican ya es demasiado tarde-; -la quimioterapia te mata las células malas pero también las buenas-; -yo sé que me voy a morir, lo que no quiero es sufrir-; -nunca conocí a nadie que se salvara-; -la enfermedad avanza-; -hay que hacer algo- y tantas otras. El saber colectivo sobre la enfermedad no se diferencia mucho del saber de los médicos, muchos de los cuales jamás se harían (y lo dicen públicamente) el tratamiento que le indican a los pacientes.
Actualmente se escuchan muchas voces que cuestionan este concepto de la enfermedad pero la mayor parte de las veces son ignoradas, reprimidas o tergiversadas.
Es en este contexto que debemos dejar de pensar en nuevos instrumentos contra la enfermedad para comenzar a pensar en un nuevo concepto de la enfermedad. Se gastan miles de millones de dólares en investigar y producir drogas cada vez más nocivas para la salud de la humanidad y no cesan de aparecer variantes de la misma enfermedad que no responden a esas drogas o las llamadas nuevas enfermedades sobre las que ni siquiera se tiene alguna droga con la que experimentar.
La ciencia se nota perdida y actúa sin lógica. Solo intenta sacarse de encima un problema inmediato sin pensar en las implicancia futuras de su proceder. No interactúa con el resto de la sociedad que mira azorada la injusticia del poder del que participa. El gobierno que invierte doscientos mil millones de dólares anuales en productos farmacéuticos es el mismo que gasta tres millones de dólares por minuto en armas, mientras deja morir quince niños de hambre en esa misma cantidad de tiempo. La ciencia médica usa el mismo presupuesto manchado de sangre e injusticia. Y en esa confusión trata a los virus con la misma filosofía del gobierno que la sustenta: usa armas mortales.
Es justamente ese nuevo concepto de la enfermedad, el que nos va a permitir salir del atolladero en el que el viejo concepto nos ha metido. Si luchamos contra la enfermedad, luchamos contra el mensaje que pretende curarnos. Cuando una mujer se nota un bulto en la mama, debe parar toda actividad y preguntarse qué le viene a decir ese bulto. Y si no lo sabe, debe recurrir a alguien que la ayude a interpretar ese mensaje. No debe salir corriendo en busca de ese personaje que detenta un saber sobre la enfermedad porque eso la cristaliza en el viejo concepto. Y a partir de allí, solo puede esperar que se instale una guerra en su cuerpo. Y el bulto no vino a declarar la guerra sino a evitarla. Y no es que no debe hacer nada o curarse psicológicamente. Debe instalar la paz en su vida porque el bulto así se lo está exigiendo. Y eso no es poco pero es mucho más de lo que la medicina pretende con su viejo concepto de instalar una guerra entre el cuerpo de esa mujer y-.el cuerpo de esa mujer.
Los poseedores del saber sobre la enfermedad se escandalizará n ante semejante propuesta. -¡No hay tiempo que perder!; ¡Si no actuamos ahora, su vida corre peligro!- Y comenzarán a citar estadísticas no solo fraudulentas sino aterradoras. Algunos optarán por hablar de los adelantos de la ciencia y nos citarán con absoluta seriedad, los anticuerpos monoclonales, los hibridomas y la fusión entre los linfocitos B y los tumores. Suenan orgullosos de saber tanto. Y es un saber vacío porque es eficaz contra el único mensaje que pretende curarnos. Pero además es un saber corrupto, montado en la sangre de millones de seres humanos, que en lugar de salvar sus vidas, las pierden definitivamente.
No es una lucha entre los que saben y los que no sabemos. Es una lucha entre dos conceptos; el de una humanidad que se destruye a sí misma y el de una humanidad que pretende sobrevivir.

La mujer del bulto en la mama deberá elegir y optar por quimioterapia, radioterapia y cirugía y así seguir avivando el viejo concepto que nos está destruyendo o podrá hacer un verdadero cambio en su vida y dejar de sufrir por su hija que la ignora o por su esposo al que no ama. En ese cambio, habrá entendido el mensaje de ese bulto que viene a decirle: -¡No pongas más el pecho!; ¡Deja de ser madre y acepta ser mujer!; ¡Libérate de ese hombre al que no amas!-
-¿Pero quien me da las garantías de que el bulto no crecerá o que sus células se irán a mi cerebro o a mis huesos?-, dirá la mujer envuelta en las informaciones científicas pero a la vez en la realidad de conocer a tanta gente que sigue ese camino. -Nadie se le responde- absolutamente nadie-. Desde el viejo concepto (la enfermedad como fuerza que nos destruye), se le citarán estadísticas sobre lo que le podría pasar si no hace lo que el grupo que sabe le dice que haga. Desde el nuevo concepto (la enfermedad como mensaje para sobrevivir), se le pedirá confianza en que si hace los cambios que debe hacer, se curará. No parece ser muy interesante la opción.
Es así que la mayor parte de la gente opta por intentar hacer las dos cosas o parte de ellas o casi ninguna de ellas. O lo que sucede con frecuencia, opta por el viejo concepto y cuando ya no obtiene respuesta de él, se vuelca al nuevo concepto. ¡Cuánto miedo!
Filosóficamente, cualquiera de estas opciones viola uno de los principios en los que se funda la realidad, el de la no contradicción: -Una cosa no puede ser y no ser a la vez-. Llamativamente, buena parte de los médicos del viejo concepto están apoyando estas opciones como si con ello colaboraran con la salud del paciente.
Sin embargo, esa es la realidad. El psicoterapeuta Mario Litmanovich dice claramente -¡Necesitamos médicos sin miedo!; esa es la única manera de salir del atolladero-. Creo también que necesitamos pacientes sin miedo.
Es desde este lugar que proponemos el milagro de la curación. Milagro viene del latín y su origen es asombrarse. Curación proviene de cuidado. De eso se trata. El asombro de cuidarnos. De protegernos, de no quedarnos solos y sentir miedo. Allí aparece el asombro. Todos estamos entrelazados y somos la humanidad. No somos el paciente enfermo. Somos la humanidad enferma. Y entonces aparece el cuidado. La necesidad de tratarnos como almas, no como cáscaras.
El médico alemán Hamer repetía en sus seminarios una presentación que siempre culminaba con una frase: -Necesitamos médicos de manos calientes que hagan de la medicina un acto sagrado-. Allí estaba el centro de su propuesta. Sagrado siempre es citado como originado en sacrificar pero el sacre es un ave de rapiña. Y así se llamaba al halcón en épocas antiguas. Un ave sagrada cuyas uñas retorcidas le permiten sobrevivir hasta que madura y se vuelven inútiles. Allí debe tomar la decisión de arrancárselas con el pico si pretende sobrevivir. Si lo hace, vive una nueva vida, una nueva oportunidad de ser joven y sagrado.
El milagro de curarnos es eso. Volver a nacer fuera de nuestros roles y percibirnos como almas que se relacionan con almas. Dejar de ser hijos, esposos, madres, padres, médicos, abogados, exitosos, fracasados o perversos. Y renacer como almas con cuerpos que son usados, no descuidados.
Para ello, estamos acá. No para descubrir vacunas sino para tomar conciencia.
De lo que somos y hacia donde vamos.

Copiado de un mail que he recibido. Desconozco el autor pero adhiero a sus ideas plenamente.

08 julio 2010

Eclipse Total de Sol 2010

Este domingo 11 de Julio habrá un nuevo eclipse total de Sol en el signo de Cáncer.

Los eclipses de Sol suceden cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, sobre el plano de la órbita de nuestro planeta. Este eclipse sucede sobre el nodo lunar sur, asociado con pérdidas y el pasado. Los nodos lunares son los puntos de cruce de la Luna con la órbita terrestre y antiguamente se les conocía como la cabeza de dragón (para el nodo norte) y la cola de dragón (para el nodo sur). Este Eclipse se dará en el signo de Cáncer astrológico (Géminis astronómico) y pertenece a la serie 146 del ciclo de Saros. Esta serie empezó el 19 de Septiembre de 1541 con el primero de una serie inusualmente larga de eclipses parciales, sin embargo, el primer eclipse central fue total con una duración máxima de 4.1 minutos el 29 de Mayo de 1938. Los siguientes eclipses totales de la serie han incrementado su duración, siendo este eclipse que viene, el segundo más largo de la serie antes de empezar con una decrecida de la duración de ahora en más.

Las series de eclipses de Saros se caracterizan por estar cerca de los mismos grados y lugares sobre la Tierra y por ende con influencias semejantes en la interpretación astrológica. Lo interesante del eclipse de este domingo 11 de Julio es que se da en el signo de Cáncer y muchos de los países de América pertenecen a ese signo, incluyendo a Argentina, Colombia, primer República de Venezuela y Estados Unidos, pero también otros países que tienen la Luna en ese signo como Afganistán, España, Francia, India, Reino Unido, Pakistán, Siria y otros, se verán afectados de una u otra manera.

En el caso de Argentina, este eclipse coincide plenamente con las posiciones del Sol a 17º14’ y la Luna a 19º13’ de Capricornio (signo opuesto), por lo que el eclipse del domingo caerá justo en oposición a nuestra Luna natal, representante del pueblo de una nación. Esto supone que este eclipse traerá inconvenientes dentro de los próximos dos meses en nuestro país, con enfrentamientos entre el pueblo y el gobierno, además de posibles movimientos telúricos o situaciones relativas al clima. Siendo la casa 10 la que designa al gobierno, este eclipse modificará sustancialmente su estructura bajo alguna pérdida.

En el eclipse del año pasado a 29º de Cáncer, dentro de la casa 8 (finanzas, pérdidas, muertes) de la carta de Estados Unidos, vemos un éxodo masivo de celebridades: Ed McMahon, Michael Jackson, Farrah Fawcett, David Carradine, Karl Malden, Walter Cronkite, Les Paul, eunice Kennedy. Otro evento relacionado al eclipse del año pasado fue el anuncio de los líderes mundiales donde el G20 reemplazaría al G8 en el concejo económico principal de las naciones ricas, claramente un asunto relacionado a la casa VIII. Esto presume la muerte técnica (casa VIII) del G8 y su transformación en otras funciones.

Sobre este eclipse y recordando que suceden en series (o familias), un nuevo miembro surge cada 18 años 11 días 8 horas y su geometría es muy similar en cuanto a posición respecto del nodo sur, distancia a la Tierra y época del año. Los últimos dos de esta serie sucedieron en Junio de 1992 y 1974. es una serie compuesta por 76 eclipses y éste es el número 27 de la serie. Al ver la carta natal del surgimiento de esta serie de Saros observamos una conjunción de Urano y Marte cerca de la estrella leonina de Régulus, caracterizando a la serie por cambios repentinos (Urano) en fama y/o poder, cambios de status con impacto en las masas como fueron el caso de Hitler en 1938, Elvis Presley en 1956, Nixon en el eclipse de 1974 con el escándalo del Watergate y la Familia Real Británica en 1992 con los escándalos de la familia y el incendio del castillo de Windsor, junto al anuncio público de la separación del matrimonio del Príncipe Carlos y la Princesa Diana.

Para Argentina, el eclipse de 1992 trajo el atentado a la embajada de Israel y el terremoto de Timbo Viejo. En 1974 está el copamiento de la fabrica militar de Villa María, el funeral de Juan D. Perón, la Masacre de Capilla del Rosario y el terremoto de Oran. En 1956 suceden los fusilamientos de José León Suárez. Es claro que para nuestro país, esta serie de eclipses trae sucesos de atentados del poder contra el pueblo y situaciones de violencia, tanto en lo político como en lo telúrico por la presencia de terremotos.

ECLIPSE.png

En la carta del eclipse del 11 de Julio podemos ver una fuerte formación de T-cuadrada entre Saturno a 29º de Virgo, opuesto a la conjunción Júpiter-Urano en Aries y la cuadratura del poderoso Plutón desde los 3º de Capricornio, además de la oposición de Venus a 1º de Virgo con Neptuno a 28º de Acuario. Esas configuraciones son por demás tensas en lo concerniente a las estructuras del poder institucional.

Además del ciclo de Saros tenemos al ciclo de Metón, un astrónomo griego que descubrió otro tipo de serie en los eclipses y que hoy lleva su nombre. El ciclo de Metón consiste en los eclipses que suceden dentro de los mismos grados del signo zodiacal, en este caso, los 18-19 grados del signo de Cáncer. Esto sucede con casi 19 años de distancia entre uno y otro. Revisando la historia, esto ha sucedido en los años 1907, 1926, 1945 y 1964 en eclipses sobre el nodo norte de la Luna y en los años 1953, 1972, 1991 y ahora 2010 para eclipses sobre el nodo sur.

La carta de EEUU tiene la cúspide de la casa VIII a 17 grados de Cáncer y en la historia vemos el eclipse del 17 de Julio de 1907 con el gran pánico financiero por una crisis financiera en Octubre de ese año con la caída de la bolsa en un 50%. El 9 de Julio de 1926 correspondió a otro de estos eclipses y el enorme huracán de Miami del 18 de Septiembre de ese año y que dejó en miseria económica a toda la región. En 1945, el eclipse del 9 de Julio correspondió a la prueba Trinity de la bomba atómica y el 6 de Agosto la bomba atómica fue lanzada sobre Hiroshima.

Sobre el nodo sur, el eclipse del 11 de Julio de 1953 correspondió al final de la guerra de Korea el 27 de Julio. El otro eclipse en el ciclo fue el 10 de Julio de 1972 corresponde con la retirada de su postulación a la vicepresidencia de EEUU de Thomas Eagleton debido a enfermedad mental y también la última retirada de las tropas norteamericanas de Vietnam el 23 de Agosto. Para el 11 de Julio de 1991 sucede el último eclipse de este ciclo que fue seguido por el colapso de la Unión Soviética el 25 de Diciembre de ese año con la renuncia de Gorbachev y el arriamiento de la bandera para dar fin, de este modo, a la guerra fría.

Como habrán observado, los eclipses al nodo norte traen cosas nuevas mientras que los eclipses al nodo sur corresponden con retiradas y pérdidas de situaciones de poder o conflicto.

Este eclipse del 11 de Julio sobre los 19º de Cáncer es de esperar que traiga alguna situación en los meses próximos que implique un cambio evolutivo hacia el abandono de viejas reglas y fuerzas de poder en el mundo para dar paso a un cambio positivo.

El 27 de Septiembre de 1972 tenemos el gran terremoto de San Juan en Argentina, meses después del eclipse del 10 de Julio de ese año. Lo que sucede es que al tener la Luna en la casa IV de la carta del país, incrementa las posibilidades de movimientos telúricos o revueltas sociales y asuntos conectados con el pueblo y las bases de la nación.

Este eclipse sucede en el pacífico sur y apenas toca tierra en las islas Cook y en la Isla de Pascua y sur de Argentina-Chile.

A nivel personal, las personas con Ascendente entre los grados 17 a 20 de Cáncer, Sol en esa posición o Medio Cielo, también sentirán su efecto dependiendo del resto de los aspectos de su carta natal.