18 mayo 2010

De Viaje

Pasaron siete meses desde que llegué de Europa. Mucho pasó en ese tiempo.

En diciembre me operé de una hernia inguinal. Operación que venía postergando desde cerca de cuatro años. Afortunadamente las cosas salieron muy bien y si bien la recuperación fue algo lenta y molesta, ya me siento muy bien y casi como nuevo.

El trabajo por suerte no ha faltado pero este año me lo estoy tomando todo con mucha más calma y tratando de vivir más a consciencia en el anejo de mis tiempos, las consultas, el ocio y el sentir.  Esto me llevó a empezar una dieta depurativa para limpiar un poco mi sistema de los excesos de buen comer y beber de España y Alemania y retomar un balance más medido. Ya después de dos meses de limpieza y disciplina, propias de Saturno, empiezo poco a poco a darme algunos permisos.

En el año 2005 viajé a Puerto Madryn acompañando a un amigo que tenía negocios para hacer por esos lados. Hacía algo más de un año que una amiga de tiempo atrás se había mudado a esa ciudad y aproveché la invitación para pasear y verla. En ese entonces aún me movía con ayuda de una silla de ruedas y desde hacía poco que tenía un andador para empezar a ejercitar estar parado pero sostenido con las manos. Ahora que lo pienso, lo siento como algo tan lejano en mi vida y apenas han pasado cinco años. A partir de ese viaje, a mi regreso decidí dejar la silla de ruedas y tratar de desplazarme usando el andador, pero tantos años sin usar las piernas, hizo de la propuesta una tarea agotadora. A partir de finales de ese año 2005 que me manejo casi exclusivamente con el andador, aunque más no sea en distancias cortas que poco a poco trato de extender.

El relato viene a que el próximo sábado y aprovechando los beneficios de mi certificado de discapacidad, viajo a Puerto Madryn una vez más para visitar a mi amiga que cumple años el 27 y estar con ella. Por otro lado, necesito despejarme un poco y cambiar de aire antes de que llegue el invierno y se me haga más complejo poder moverme fuera de casa.

En esta ocasión no llevaré la silla y dependeré sólo del andador para todas mis salidas. Será otro desafío.

Estoy algo ansioso y expectante sobre los eventos que puedan darse para finales de Julio y primera quincena de Agosto. Quienes me leen a menudo saben que es una fecha de fuertes cambios en la sociedad y el sistema financiero. Es el punto de partida que desatará los eventos finales del 2011 y claro, el famoso 2012. Ya se puede ver en lo que está pasando con la economía europea. Hace una semana el euro estaba cotizando Ar $ 5,45 por unidad y ahora no supera los 4,75 pesos argentinos por Euro. Curiosamente, era el valor que tenía para el año 2005. Coincidencia? Quizás no.

Va a ser lindo el viaje en coche cama hasta Madryn y la posibilidad de ver algunas ballenas franca que están empezando a aparecer en la bahía. Nunca vi a uno de estos mamíferos de cerca y creo que será toda una experiencia.

Tengo que confesar que desde hace unas semanas, el tema de no poder caminar libremente se me está haciendo muy pesado. No puedo decir a qué se debe el cambio. Tal vez al paso de Júpiter, amante de la libertad, sobre mi Ascendente en su paso por el signo de Piscis. Es posible. Desde hacía doce años que no sucedía este tránsito en mi carta natal y en aquella ocasión me había mudado a Buenos Aires a finales del año 97 y regresé a Bariloche para diciembre de 1998. Fue un tiempo de movimiento y viajes. Es impresionante pensar que para esa fecha apenas estaba surgiendo internet en Argentina. El disco duro más grande en capacidad no tenía más de un giga o dos!

Hoy, doce años después, el disco de mi computadora tiene 640 gigas. Es vertiginoso el avance de la tecnología y no se si me gusta mucho esa velocidad.

Esporádicamente se me cruza una imagen de mí viviendo en otro lugar. Todavía no sé muy bien cuál es. Hay veces en que me visualizo en forma espontánea, viviendo en Córdoba, mi provincia natal. Otras, un lugar que desconozco y no puedo ubicar o nombrar. Muy raras ocasiones me veo viviendo en Alemania con Volkmar, mi primo-sobrino, pero no lo sé. Como todo, creo que el tiempo será el que irá develando las preguntas y aclarando las dudas. Pero por ahora no descarto la posibilidad.

Bueno, veremos qué me trae este viaje a Puerto Madryn. Ojalá sea el inicio de la última etapa de esta experiencia y poder empezar a caminar libremente otra vez sobre la superficie de esta tierra.

3 comentarios:

Lisandro Moisés Enrique dijo...

Córdoba.

Jamie dijo...

Suerte con la visita a Madryn y gracias por las notas muy interesantes.

Witcha dijo...

Me alegra conocer un poco + sobre ti Alex y apreciar tus progresos d la silla al andador: magnìfico! Buen find n Madryn y felicidades a la cumpleañera.Este mundo nuestro se desarma como puzzle y acorde a tus predicciones...