22 septiembre 2009

Calendario Maya, 2012 y colapso económico

Cerca de ocho años atrás John Major Jenkins y yo tuvimos un debate sobre el significado de la fecha del fin del calendario Maya enfocándose específicamente sobre si las energías de la cuenta Larga terminan el 28 de Octubre de 2011 o el 21 de Diciembre de 2012. Esta sigue siendo la pregunta más importante que cualquira interesado en el fenómno “2012” debe enfrentar, pero mientras en su momento el debate parecía teórico, ahora es una cuestión que tiene una muy significativa importancia y consecuancia práctica sobre el modo en que nos relacionamos con el futuro. Aunque muchos quisieran barrer el tema de la fecha final bajo la alfombra, nadie puede hacerlo con su integridad intelictual intacta. Desde el debate Jenkins ha aparecido en el documental de History Channel donde se presenta el 21 de Diciembre de 2012 como un día predeterminado de “condena” en que el mundo va a terminar. Recibo muchas cartas, algunas veces de gente joven, que se preocupa de que el mundo va a terminar en esa fecha porque han visto el documental en Youtube. Mientras que la gente más conocedora probablemente rechazaría esta forma de presentar el calendario Maya, sigue siendo importante preguntar quién se beneficia de ello. Yo siento que hay muchas personas, incluso aparte de los participantes de tales documentales, que se benefician de asegurar que el calenadario termina el 21 de Diciembre de 2012. Por ello, no creo que sea un accidente que no escuchemos de la fecha del 28 de Octubre de 2011 en los medios públicos. Para empezar, hasta donde yo sé, nadie que adhiera al 28 de Octubre como fecha final del calendario ha presentado esa fecha como predeterminada del día del juicio final y así excesivamente asociado el calendario Maya con el miedo.
Desde el debate mencionado más arriba, dos culturas intelectuales diferentes han emergido alrededor de las dos posibles fechas finales, una basada en la creencia (21 de Diciembre de 2012) y la otra basada en la evidencia (28 de Octubre de 2011). Estas dos culturas son tan diferentes una de la otra como cualquiera de ellas lo es del uso del calendario Gregoriano. La propuesta del 21 de Diciembre de 2012 está basada en la improbada creencia de que el ciclo precesional, de hecho, significa algo para la evolución humana y, sorprendentemente, hasta donde yo sé, nadie de los que abogan por esa fecha final parece haberse molestado en probar esta presunción básica. En contraste, la fecha 28 de Octubre de 2011 está basada en una enorme evidencia científica de que los Nueve Inframuendos y Trece Cielos conocidos de antiguas fuentes Mayas, de hecho describen la evolución cósmica en todos sus aspectos. Más aún, mientras existe una extensa evidencia de que los Maya basaron su profecía y predicción en cambios entre baktuns, katuns, tunes, etc., no hay ni un solo texto Maya antiguo que mencione el ciclo precesional de 26.000 años. Dado que quienes abogan el 21 de Diciembre de 2012 como el día final no identifican puntos de cambio en el calendario Maya que conduzcan a su fecha final, su hipótesis, sin embargo, no es verificable desde las predicciones hechas, que sería la base de cualquier teoría científica seria. Por eso, debe calificarse como una creencia más que como ciencia. Basado en nada más que en una cultura que ha subsecuentemente emergido alrededor de la fecha del 21 de Diciembre de 2012, ya que sirve como una pantalla de proyección ideal para fantasías, miedos y esperanzas, en lugar de en algo que pueda ser probado y comprendido científicamente basado en los patrones del calendario Maya.
La fecha final del 28 de Octubre de 2011 puede ser entendida racionalmente. Incluso ha sido verificada por muchas predicciones, más recientemente la mía propia sobre un colapso económico que vendría y cuándo sucedería, más allá de qué formas ese colapso (financiero) pueda tomar parece que la mejor apuesta es que ocurra cerca del tiempo en que empieza la Quinta NOCHE, en Noviembre de 2007 (estríctamente hablando, la 19). De acuerdo con esta predicción los economistas ahora están de acuerdo que empezó en Diciembre de 2007 (Ver figura 1). Esta predicción fue formulada ya en mi primer libro en Inglés, “Resolviendo el mayor misterio de nuestro tiempo: El Calendario Maya, escrito en 1999 y publicado en 2001 (pág. 187). Esto es un paralelo real a la famosa predicción de Edgard Cayce del colapso de la bolsa de Nueva York. En este caso, sin embargo, hecha casi diez años antes, entonces fue realizada mucho antes que cualquier economista profesional considerara semejante derretimiento económico. Yo no digo tener alguna clase de habilidad psíquica inusual, en cambio esta predicción apunta al hecho de que con la fecha final correcta del 28 de Octubre de 2011, el misterio del calendario Maya ha sido resuelto. Que estas predicciones hayan sido exactas puede verificarse por cualquiera que se interese en examinar las páginas relevantes de mis libros. En contraste, nadie que proclame la fecha final del 21 de Diciembre de 2012 ha hecho ninguna predicción similar y no pueden acreditarse el haber hecho ni una sola predicción basada en el calendario Maya. Esto ya debería ser una bandera roja de alerta para cualquiera que esté buscando una forma de entender la evolución de la civilización basada en el calendario Maya.




Antes de ir a las consecuencias más prácticas de adherir a la interpretación del calendario Maya basada en la creencia o en la evidencia, pienso que es necesario discutir la naturaleza del tiempo y qué es lo que hace del calendario Maya algo tan especial. En otras palabras, es importante entender si tenemos, acaso, alguna razón para preocuparnos por el calendari Maya. ¿Por qué es que, a diferencia de otros calendarios, el calendario Maya tiene una fecha final? La respuesta a esto es que el calendario Maya expresa una clase completamente diferente de tiempo que otros calendarios. La mayoría de de los calendarios, tales como el Gregoriano, Musulman, Budista o Judío, están basados en los ciclos astronómicos y reflejan en tiempo contínuo. Describen un tiempo mecánico medible, el aspecto del tiempo que los griegos llamaban Cronos, que es el único que es reconocido en el mundo moderno. Dado que los ciclos astronómicos, sean estos ciclos de la luna, la tierra o el ciclo precesional, van a continuar duante el próximo billón de años, no hay razón para que los calendarios basados en ellos debieran alguna vez terminar. Ya que el calendario Maya tiene una fecha final, este obviamente debe estar basado en otro tipo de tiempo que el tiempo mecánico y su fecha final debe ser discutida sobre el trasfondo de un tiempo basado en la consciencia, lo que los griegos llamaban Kairos, entonces, debemos preguntarnos cuál podría ser el orígen de ello.
Si nos remontamos a las fuentes ancestrales para encontrar información sobre el orígen del calndario Maya de la cuenta larga, ellos nunca dicen que está basado en algun ciclo astronómico*. En cambio, las fuentes Maya, en instancias en el Templo de las Inscripciones en Palenqu, explícitamente dicen que la cuenta larga está basada en el Arbol del Mundo o lo que otras culturas usulamente refieren como el Arbol de la Vida.
El tiempo Maya es, de hecho, cuántico y describe diferentes estados cuánticos del Arbol Cósmico de la Vida. Simpre está contra el trasforndo de tales cambios cuánticos en el tiempo y no fluyendo continuamente en ciclos astronómicos, debemos entender los momentos definitorios de nuestras vidas, pero también de civilizaciones humanas. El Árbol Cósmico de la Vida en el centro del universo detrás de estos cambios cuánticos fue descubierto por la ciencia moderna recién en 2003. Aún, el hecho de que sea real y no un mero mito o símbolo, pide una revolución en cómo vemos nuestra existencia total.
Afecta no sólo a la ciencia, sino también a cómo entendemos las profecías religiosas que con frecuencia incluyen rferencias al Arbol de la Vida. Así, por ejemplo, el Libro de las Revelaciones se refiere a esto y parece estar volviendo a nuestra consciencia en la mella del tiempo. Dado que el calndario Maya se origina en el Arbol de la Vida no sólo cada día, sino también cada katun, baktun, pictun, etc., está asociado con un símbolo, como un signo-día y un número, simbólico de estos diferentes estados cuánticos. Estos estados están creando las eras geológicas e históricas de la evolución cósmica, a las que los Maya se refieren como Eras.
Mucha gente está esperando un cambio cuántico para el final del calendario Maya, y con razón, pero un ciclo astronómico contínuo por definición nunca da lugar a cambios cuánticos. La razón de que el calendario Maya sea capaz de explicar muchos saltos cuánticos en los registros fósiles y cambios de paradigmas en la historia de la humanidad (que está lejos de ser lenta y contínua), es el hecho mismo que a diferencia de otros calendarios sea cuántico.

El entendimiento del tiempo Maya como cuántico también provee una forma significativa de ver la así llamada fecha final donde no es siquiera potencialmente un final del mundo predispuesto. (Es por ello que ninguno de los que acogen la fecha del 28 de Octubre de 2011 ha caído en decir que es la fecha del final del mundo). La fecha final sólo refleja el punto en el tiempo en el que el Arbol Cósmico de la Vida alcanza su estado cuántico más alto. Esto también implica que no es el comienzo de un nuevo ciclo y es sólo sobre estas bases que es racionalmente entendible que este estado servirá para crear un milenio de paz en la “Nueva Jerusalem” como es llamado el nuevo mundo en el Libro de las Revelaciones. Usando, por ejemplo, una metáfora Hindú, se hace lógico que alcanzar este estado elevado significa la liberación de la rueda (ciclos) del Karma. Como sabrán los estudiantes del calendario Maya basados en la evidencia, casi todos los conflictos y guerras en la historia de la humanidad de hecho se originan en cambios cuánticos entre las energías cosmicas y sólo cuando esas terminan, hay una razón seria para esperar el surgimiento de un mundo en armonía.
Es así, en esta interpretación del calndario Maya, que no hay absolutamente ninguna razón para pensar que la fecha final significa el final de la vida o el dia del “juicio final” en el que el mundo esté predeterminado a finalizar.
Lo que la fecha final significa, sin embargo, es que el 28 de Octubre de 2011 los cambios entre las energías van a terminar y es por ello que no sorprende que muchos intuitivamente sientan que el año que sigue a ello, 2012, sea muy especial. El proceso que ha estado manejando la evolución cósmica hasta ahora, no seguirá operando y después de cierto tiempo, para que las cosas se acomoden, los seres humanos serán quienes creen la evolución por sí mismos. Lo que esto significa, en mi punto de vista, que la fecha final no es sólo otro cambio más. En cambio, constituye el final de los cambios que han sido causados por alternancias en los estados cuánticos del Arbol de la Vida hasta este punto, ejemplificado por el cambio cuántico antes mencionado que condujo a la declinación de la economía cuando empezó la quinta noche.
Semejante visión de un nuevo Jardín del Eden (aunque en un nivel superior), obviamente carece de cualquier base racional entre aquellos que abogan que miremos al calendario Maya basado en ciclos astronómicos mecánicos, donde un nuevo ciclo está por comenzar. Para entender la liberación de la humanidad y el futuro regreso a un Jardín del Edén, solamente requiere tiempo cuantizado. Esto ilustra un principio importante, a saber esto aun si el calendario Mayan basado en pruebas, no es difícil de entender, no es trivial. No es algo que se pueda poner sin pensar en la caja de los recuerdos. El calendario Maya es fundamentalmente diferente de todos los otros calendarios y cómo y por qué es así es algo que necesita ser profundamente honrado y respetado.
Desde esta perspectiva, donde nos acercamos al ciclo final de los cambios y el estado cuántico más levado del universo, es también lógico que la caída económica en la que estamos ahora no es meramente una “recesión” o una “depresión”, como sabemos por haber precipitado en el pasado por noches en el calendario. El declive es en cambio el comienzo del fin de los ciclos de la economía. Así, dado que sabemos por el estudio del calendario Maya que los períodos de tiempo cuando se contrae la economía son las noches, podemos hacer algunas predicciones sobre cómo este final de los ciclos económicos va a resultar. El primer pulso en tirar abajo el crecimiento de la economia vino con la quinta noche y condujo a un rápido decaimiento del crecimiento, una caída en los valores de la bolsa, y un aumento en los despidos laborales y ejecuciones hipotecarias. Estamos actualmente en un período entre tales noches, el sexto día (ver figura 2), cuando los mismos procesos continúan más despacio y pueden revertirse levemente en forma temporal. Cerca del tiempo en que empiece la Sexta Noche el 8 de Noviembre de 2009, podemos esperar que la caída se intensifique y que el dólar norteamericano colapse y con él el sistema monetario establecido en el mundo.

Muchas cosas pueden disparar tal vento, pero es importante entender que cualquiera sea el disparador, y este puede ser alguna clase de evento político, es la energía de esta noche la causante. Esto incidentalmente, es también el por qué es tan importante lo que se hará de la energía de renacimiento de la segunda mitad del sexto día.



Sólo podemos imaginar lo que semejante colapso significará, pero siento que es claro para todos que las consecuencias para nuestras vidas diarias serán por demás grandes. Debido a las dificultades, muchos pueden perder su fe en esta creación o pensar que estamos siendo castigados. Yo lo veo de forma distinta: la consciencia del Inframundo Galáctico ya está pre-planificada para establecer un mecanismo protector para el planeta, primero frenando el crecimiento, que es lo que cualquier oncólogo haria antes de que la cura pueda tener lugar **.

Como puede darse cuenta el lector, hemos llegado a un punto donde la discusión de la fecha final del calendario Maya es un asunto crítico debido a que cómo nos relacionemos con el futuro dependerá directamente de ello.
Esto no es ni trapacería académica ni fantasías new age irresponsables. Los que se abocan a la fecha Maya final basada en la evidencia, del 28 de octubre de 2011, pueden de hecho aconsejar a la gente a que se prepare para la caída económica futura antes de la sexta noche.
Aquellos que hablan del 21 de Diciembre de 2012 son, consistentemente con su lógica, propensos a continuar haciendo proyecciones sobre esta pantalla ilusoria en el futuro. Lo que esta gente de hecho está diciendole a la gente es “no se preparen para el Nuevo Mundo ahora, esperen a que el cambio llegue el 21 de Diciembre de 2012!”, dado que no reconocen ningún cambio cuántico antes de ese punto en el tiempo. Conocer la fecha final exacta es un asunto de importancia enorme para la gente porque es su única manera de conocer qué cambio cuántico están experimentando en el tiempo presente. Mientras mucha gente abocada a la fecha del 21 de Diciembre de 2012 está simplemente saltando en el esenario para llamar la atención (y vender varios productos), creo que es tiempo de que consideren que clase de responsabilidad implica esto para otra gente. Probablemente no es un accidente que el primer largometraje de Hollywood, seguramente planeado para confundir a la gente sobre el calendario Maya sobre la fecha 21 de Diciembre de 2012, esté programado a ser exhibido en Noviembre de 2009 durante el inicio de la 6ta noche.
Los medios gobernantes usarán la fecha del 21 de diciembre de 2012 para manipular la verdad y, por supuesto, siempre hay algunos dispuestos a seguir. Es bastante fácil ver en interés de quien recae que el calendario Maya de esta forma sea proyectado hacia un tiempo en el futuro, cuando toda alineación con él será ya demasiado tarde.
Mientras el sistema monetario internacional colapse en la sexta noche, las cosas pueden moverse en esencialmente dos direcciones. Irá tanto en la dirección de una organización con bases en una economía sin bancos, intereses o crecimiento sirviendo a crear un mundo sin dominio. Un colapso del sistema monetario internacional, especialmente si está ligado a una moratoria de todas las deudas, tiene el potencial de preparar el camino hacia un mundo que sea verdaderamente igualitario, basado en la buena disposición y voluntad de cooperación y donde la avaricia no destruirá al mundo. Esto, por supuesto, se opone a la existencia de un sistema bancario y monetario organizado en el interés de una minoría e impulsado por el anhelo de valores abstractos en lugar de las necesidades humanas.
Creo, sin embargo, que sería ingenuo pensar que tal implementación de un Nuevo Mundo de acuerdo con el plan cósmico ocurriría sin resistencia. Algunos quieren mantenerse en el poder sobre los demás. Para muchos, la caída del orden establecido de una posición dominante sería chocante, porque sería la ruina de su experiencia de seguridad en un mundo al que se han acostumbrado.
Los banqueros, gobiernos, medios de comunicación y los centros de control en todo el mundo, tratarían entonces, naturalmente, de crear una nueva moneda mundial única y mantener el control, para lo que están muy bien preparados.
Esto es especialmente el caso si las personas no son conscientes de las pruebas basadas en el calendario maya y son capaces de ver este difícil período, como parte de un proceso destinado a conducir a un mundo nuevo. Sin embargo, estoy convencido de que el Inframundo Universal próximo traerá una nueva conciencia de unidad llevando el gozo de ser y sólo el amor y compasión por todas las cosas de la manera que son. Así, las cosas pueden no hacerse "mejores" en el sentido que fueron en la vieja economía, pero la vida será más agradable debido a un nuevo nivel del conocimiento en el cual las cosas son percibidas de otro modo. Así, en los próximos años, nos encontramos con una mezcla confusa de los acontecimientos, aparentemente contradictorios. Un aspecto crítico de la preparación de esto es el conocimiento basada en la evidencia de que calendario Maya termina el 28 de octubre 2011, que al menos da a la gente un punto de referencia para los ritmos con que las cosas van a evolucionar, aunque se tardará un cierto tiempo para las cosas se resuelvan incluso después de esto.
La visión que está surgiendo para el tiempo por delante es, pues, ni que 'el mundo va a su fin', ni que 'todos estaremos felices volando' en una fecha preestablecida determinada en el futuro. En cambio, vemos un escenario bastante complejo, basado en la mejor evidencia que tenemos para entender el futuro. Tiene mucho en común con el escenario de parto difícil para la 'Nueva Jerusalén', como se presenta en el Libro de Apocalipsis. Como este libro señala, sin embargo, este no es un mundo para todos y es un escenario que seguramente requerirá la fuerza espiritual y la integridad de soportar. No quiero añadir ningún matiz religioso a este debate, pero parece claro que todos los que aspiran a entrar en este mundo nuevo deben buscar con sinceridad la verdad y evitar las explicaciones simplistas.
Incluso si el calendario maya, por lo tanto es universal y, fundamentalmente relacionado con el libro de Apocalipsis, no es menos importante saber cómo los mayas contemporáneos ven su fecha de finalización. Naturalmente, algunos de ellos están felices de que su calendario ha sido objeto de atención en todo el mundo y apenas pueden creer lo que los arqueólogos han estado diciendo, que es 21 de diciembre de 2012 (La Cuenta Larga real sobre la que se basa esta fecha, dejó de usarse entre los mayas hace mucho tiempo y así, esta fecha ha sido reenviada a ellos por los arqueólogos modernos). Pero fuentes más autorizadas como Don Alejandro Oxlaj del consejo de los ancianos, no están saltando en el esenario. Como cualquiera que ha visto la entrevista que le hice hace dos años (disponible en DVD en Mayan Majix), él rechaza la fecha del 21 de Diciembre de 2012 por ser un error de cálculo (lo que para mi fue una sorpresa en ese momento).
El también sostiene la profesía de los Trece Baktuns y 13 Ahau, consistente con la fecha del 28 de Octubre de 2011 (que es 13 Ahau). A diferencia de mi, él, sin embargo, no especifica una fecha final, aunque estamos de acuerdo que el último cambio de katún (comienzo del período profetico de los últimos 7200 días), ocurrió en 1992. En torno a este cambio de katún el 10 de Febrero de 1992, podemos también ver claramente que grandes eventos, un cambio cuántico, configurando a todo el mundo, tuvo lugar: El fin de la guerra fría y el colapso de la Unión Soviética (25 de Diciembre de 1991), la institución de la Unión Europea, (7 de Febrero de 1992) y el lanzamiento de la World Wide Web (Agosto 1991).
A la hora del cambio de katun abogado por la gente del 21 de diciembre de 2012 (John Jenkins dice abril de 1993 en el documental "Día del juicio final" del History Channel) el Nuevo Mundo fue así establecido.
También en el futuro la gente que abraza esta fecha del final siempre estará en el remanso de lo que realmente pasa en el mundo.
Esto demuestra la gran importancia de la fecha de finalización y que los que quieren ser parte consciente de los cambios cuánticos por venir y surfear en las olas de la creación que éstos generan se perderán esta oportunidad si rechazan el calendario maya basado en la evidencia, con su fecha de finalización 28 de Octubre de 2011.
Si hace caso omiso de las pruebas y escucha a los profetas de la 'alineación' del 21 de Diciembre 2012 ***, es probable que eso tenga consecuencias directas muy grave para su propia vida y de cómo encarar el futuro. Con la aceleración del tiempo en el Inframundo Galactico, la diferencia de 420 días entre las dos fechas finales es, literalmente, tan grande como la que hay entre el día y la noche.



Carl Johan Calleman
Seattle, May 15, 2009 (1 Kan)


* Ningún texto Mayan antiguo habla del significado de la fecha final de la Cuenta Larga. Hablan, sin embargo, del principio de la Cuenta Larga en diferentes sitios y una buena fuente para esto es Freidel, Schele y Parker, Cosmos Maya, páginas 59-122, el Hogar y el Árbol. Una fuente muy buena para entender como la vida política del Maya antiguo fue dominada por ciclos de tiempo no astronómicos es Prudence Rice, Ciencias Políticas Mayas. Aquellos interesados en cómo estaban basadas sus profecías en ciclos no astronómicos pueden estudiar las profecías katun en los Libros de Chilam Balam.


** Personalmente no creo que haya Dios que interviene en la Creación para cambiar su curso (Este implicaría que la creación no sería perfecta en primer lugar). La forma en que trabaja es que el Inframundo Galactico favorece la mitad derecha del cerebro, en detrimento de la mitad izquierda del cerebro que está mediando valores abstractos y es así que ahora vemos un colapso de los valores abstractos, como dígitos en las computadoras y los billetes de papel. En una entrevista con Larry King hace unos meses, Bill Clinton declaró que un tercio de la riqueza del mundo había sido erradicada en el último año. Este es un ejemplo excelente de pensar en términos de valores abstractos. En realidad ningún valor real había sido barrido. Lo que había sido aniquilado eran un tercio de las cifras en las computadoras del banco. Este colapso de valores abstractos todavía está lejos de tocar fondo.


*** Esta llamada alineación realmente ocurrió en 1998, pero esto es muy rara vez presentado, ya que no sería de interés para los medios de comunicación que ahora venden el 'fenómeno de 2012'.

20 septiembre 2009

El 9.9.9 y el Calendario Maya

El número nueve ha sido dotado con un significado especial en muchas tradiciones espirituales y religiosas. En la mitología Griega había nueve musas y en la Escandinava era Nueve el número de mundos. Nueve eran el número de puertas a la parte más sagrada del templo de Jerusalén y el mes de Ramadán es el Noveno en el calendario Musulmán. Además, el sistema de contar usado por la mayoría del mundo en la actualidad incluye nueve números y por lo tanto la relevancia de éste número está muy arraigada en nosotros. También, en la tradición Maya el número Nueve juega un papel predominante. Por ejemplo, la única inscripción existente de los tiempos antiguos que discute el significado de “la fecha final” del calendario Maya habla de su evento crucial como el de las Nueve “deidades” que descenderán entonces. Entonces esto en lenguaje moderno significa que “Nine energies” (Nueve energías), o las Nueve fuerzas cósmicas se manifestarían completamente siendo que los Mayas antiguos veían a los periodos de tiempo como “deidades.” Que nosotros sepamos estas “deidades,” o fuerzas cósmicas, son como movimientos de onda evolucionarios, edificados uno encima del otro, donde en la actualidad estamos montados en la octava alistándonos para montar la novena.
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Fotografía del autor de la Pirámide del Jaguar en Tikal.


Los Nueve Niveles Cósmicos (Inframundos) que de acuerdo con la única inscripción Maya en existencia sobre la fecha final del calendario (el monumento Tortuguero 6) que se manifestarán entonces. Actualmente estamos en el octavo nivel (El Inframundo Galáctico) avanzando hacia el Noveno que es el nivel más alto.

En la manifestación de éstas ondas evolucionarias, a medida que nos acercamos al Noveno nivel podríamos notar una sincronización increíble. Esta es que la fecha que se acerca del 9.9.9 (9 de Septiembre del 2009 del calendario Gregoriano) sucede que coincide con el principio de una cuenta de 260 días del Calendario Sagrado Maya. Por lo tanto, en este calendario, que se ha usado desde hace 3000 años, la fecha moderna del 9.9.9 tiene la energía de Hun Imix, o Cocodrilo 1, así como lee su traducción al Español, que sucede ser la primera de sus combinaciones energéticas. Si consideramos lo que ésta sincronicidad nos está diciendo, la conclusión mas natural que podemos hacer es que en ésta fecha en particular estamos siendo invocados a enfocarnos en el número nueve y especialmente en el Noveno nivel del sistema del calendario Maya, que es la realización de cuya existencia de la cual estamos a punto de ser testigos.
Yo creo que detrás de estas fuerzas cósmicas, cuyos tiempos de activación están descritos por el calendario Maya, hay un plan inteligente para la historia de la humanidad que proviene de una fuente superior y que tiene una intención benevolente. El darse cuenta de esto también es el comprender la importancia de la guía en lo que se refiere a como seguir éste plan para que nos podamos beneficiar del calendario de los Mayas.
Estas nueve fuerzas cósmicas están influenciando y de hecho gobernando nuestra conciencia colectiva y así que debemos toda la razón de ponerle atención a lo que está pasando en este plan de tiempo cósmico.
Las sincronizaciones con frecuencia pueden ser interpretadas de maneras diferentes, pero si éstas son profundas se merecen nuestra atención. 9.9.9, tres Nueves seguidos, podrían por ejemplo, ser vistos como simbólico de las tres vueltas de 260 días del calendario sagrado que nos guiarían ahora en tres etapas a la conclusión del Noveno nivel de evolución que es el nivel más alto.
En la medida de nuestro conocimiento éste estado de energía más elevado del universo será alcanzado en la energía 13.13.13.13.13.13.13.13.13 13 Ahau (13 y Ahau son símbolos de finalización en el calendario Maya) en la fecha del 28 de Octubre del 2011 del calendario Gregoriano. Este nivel más alto de ninguna manera significa el final del mundo, sino en vez que todos los movimientos de la onda Nueve han sido entonces completados. Tal vez podemos usar la metáfora que estamos ahora a punto de subir los últimos peldaños difíciles de la escalera hasta que lleguemos al techo en donde vamos a encontrar bajo nuestros pies una estabilidad nueva y un lugar en donde reposar.
Sin importar lo que ésta subida final significará debemos entonces tener razones para esperar un período de cambio sin precedente en un período muy corto de tiempo. Esto es en parte debido a que estamos entrando a la fase final del octavo nivel de evolución y en parte debido a que un movimiento de onda con una frecuencia muy alta, el Noveno nivel, vendrá a transformar radicalmente la conciencia colectiva de tal manera que vamos a ver el mundo con una luz totalmente diferente. Es por esta razón que en las tres vueltas del Calendario Sagrado que están por venir después del 9.9.9 vamos a necesitar establecer contactos y enfocar nuestras intenciones para que éstas converjan en el nacimiento de un nuevo mundo. Esto tiene más importancia todavía pues hay varias fuentes de información que parecen indicar que la sexta noche del Inframundo Galáctico, empezando el 8 de Noviembre del 2009, pueda generar una bajada profunda en la economía mundial.
La primera de estas vueltas de 260 días del Calendario Sagrado, la cual empieza actualmente en el 9.9.9 y llega hasta el 26 de Mayo del 2010, podría verse como un período de edificación hacia el Noveno nivel que es propicio para la oración, la meditación y el enfoque mental. Animamos a que se edifique la comunidad, a hacer conexiones y sincronizaciones espirituales en este período de tiempo, que es también de naturaleza práctica.
La segunda vuelta de 260 días del calendario, empezando el 05.27.10 creará una llegada preliminaria del Noveno nivel y el principio de éste será marcado por la Convergencia Cósmica, del 17-18 de Julio, un punto de enfoque significante para proyectos espirituales de naturaleza práctica que preparará para el nacimiento del nuevo mundo. La tercera vuelta de 260 días del Calendario Sagrado empezará el 11 de Febrero del 1011 y ésta incluye la activación actual del Noveno nivel, del Inframundo Universal en el 8 de Marzo del 2011. Esta podrá ser la más dramática de las tres etapas pues guía al establecimiento del estado de energía más alto del universo el 28 de Octubre del 2011.
Creo que a través de estas tres etapas, las tres vueltas del Calendario Sagrado, empezando el 9.9.9: 1/Edificación, 2/ Preparatoria para el Noveno nivel y 3/ Noveno nivel actual de evolución del cosmos, el universo está a punto de entregar aquello por lo que ha estado luchando todo este tiempo, el establecimiento de un nivel nuevo de conciencia, la unión de conciencia. También creo que el Noveno nivel está diseñado especialmente para que genere a tal unión de conciencia, que transformará a toda la sociedad humana. Para la raza human significará unos desafíos y oportunidades muy grandes. Sin embargo estos cambios no sucederán por sí mismos y necesitan ser manifestados por los mismos seres humanos quienes entonces podrán elegir ya sea resistirlos o darles la bienvenida. Desde este punto de vista podemos entonces ver a esta fecha del 9.9.9 no solo como una curiosidad numérica para celebrarla, sino también como una oportunidad para que nosotros nos enfoquemos y abracemos la participación de la humanidad en un proceso de transformación de escala muy grande, que es traído por el Noveno nivel del Cosmos.
De lo que podemos entender del calendario Maya la unión de conciencia fijará el final de todo tipo de domino de un ser humano sobre otro y especialmente esos que son generados por la parte izquierda del cerebro. Probablemente lo que esto significa es que los instrumentos de dominio, tales como el sistema financiero actual, las armas, las fronteras nacionales y muchas otras estructuras que mantienen la autoridad en este proceso se van a desmoronar como un efecto de esta unión de conciencia que está llegando a existir y así concluirá con el nacimiento de un nuevo mundo en donde la armonía divina caracterizara a las relaciones humanas. Este final del dominio también afectará en escala global a la relación entre los géneros que como resultado cambiará profundamente. Está de más decir, que nunca jamás habrá un regreso a que las cosas sigan como siempre lo han sido. En vez, vamos a necesitar abordar el nacimiento de un nuevo mundo concientemente y con una intención de co-crear en éste un sentido positivo y no solo reaccionar a las varias dificultades que nos esperan. Creo que tal intención colectiva de co-crear un nuevo mundo será la mejor manera de aliviar las consecuencias de éstas dificultades.
Aunque lo que está empezando en el 9.9.9 es sólo la fase de edificación para el Noveno nivel, ésta fecha es sin embargo un punto de enfoque muy importante pues la coordinación del tiempo para continuar las preparaciones para la aparición de este nivel es esencial. De esto sigue que los proyectos más prácticos que se empezarán a manifestar en la Convergencia Cósmica, del 17-18 de Julio del 2010, así como lo implica su nombre, tendrán que estar basados en un entendimiento de que el mismo marco de la existencia human y de la conciencia será expandido dramáticamente. La expansión de la conciencia humana es lo que traerá la transformación socio-económica en un tiempo en que se esperará que las dificultades de los sistemas antiguos también sean dolorosas para las naciones que actualmente están consideradas como ricas. A medida que el Noveno nivel es finalmente activado nuestras identidades serán definidas en un marco espiritual mucho más ampliado.
Este artículo llega demasiado tarde para animar a la gente más ampliamente a que se enfoquen y tengan intenciones conjuntas para el futuro. Sin embargo, a pesar de todo, muchos celebrarán la fecha del 9.9.9.
El propósito de mi artículo actual es entonces sólo para informarles a esas gentes que van a estar celebrando esta fecha de todas maneras, que en sí ésta no es solo una curiosidad numérica en el calendario Gregoriano, sino que ésta fecha juega un papel objetivo profundo en el plan cósmico acerca de la manera en que podamos entender esto del calendario Maya para que nos guíe directamente hacia el nacimiento de un nuevo mundo a través del Noveno nivel, 9.9.9. Es un tiempo ideal para participar en oraciones y meditaciones con el enfoque y la intención de co-crear un mundo nuevo y mejor. Herramientas adicionales para establecer conexiones y comunicación con el enfoque en la Convergencia Cósmica del 17-18 de Julio del 2012, serán desarrolladas a medida que sigamos. El 9.9.9 podrá ser visto como una llamada inicial y llamada inicial modesta para la co-creación del nacimiento de un nuevo mundo.


Carl Johan Calleman http://www.calleman.com/