10 agosto 2009

Percepción, Consciencia y Realidad

Muchas culturas sostienen que la fuerza vital del cuerpo físico reside en el corazón. También se dice que el corazón es el centro de nuestra capacidad de amar. De hecho, mientras ascendemos por los chakras hacia el cuarto, el del corazón, nos hemos movido pasando por las áreas de nuestra consciencia que por lo general son "inconscientes" para nosotros y dentro de las áreas de la vida que son primariamente "conscientes". Estas son las áreas de nuestras interacciones cotidianas con otros y con el mundo que nos rodea.
Nuestra felicidad o falta de ella, surge si estos encuentros están llenos de miedo o de amor. Estos encuentros empiezan con nosotros mismos. Si nuestra consciencia está llena de miedo entonces muchos de nuestros encuentros con el mundo exterior serán temerosos. Por lo contrario, si nuestra consciencia está llena de amor entonces muchos de nuestros encuentros serán amorosos.
Según el diccionario, la consciencia se define como: "el estado de ser consciente; consciente especialmente de aquello que está pasando alrededor de uno y la totalidad de los pensamientos, sentimientos e impresiones de uno".
Consciencia, por ende, comprende nuestro exterior así como nuestra realidad interna. La ciencia cognitiva define a la consciencia como un fenómeno que es explicado en términos de mecanismos computacionales o neuronales como:

1. La habilidad de discriminar, categorizar y reaccionar a los estímulos del entorno.
2. La habilidad de acceder a los estímulos internos.
3. La integración de información por sistemas cognitivos.
4. El foco de atención.
5. La diferencia entre el estado de sue o y alerta.
6. El control deliberado de la conducta.

El mundo occidental está más propenso a definir la consciencia como la habilidad de darse cuenta de los eventos externos que son reconocidos por los cinco sentidos básicos. Por otro lado, el mundo oriental se inclina más a decir que uno es un "ser consciente" si uno posee la habilidad de darse cuenta de los eventos interiores que son reconocidos por nuestros órganos sensoriales superiores.
La siguiente pregunta es, ¿de qué es consciente la mente?
En otras palabras, de la miríada de estímulos internos y externos, ¿qué es lo que percibimos y mantenemos en la mente Consciente?
Nuestra realidad física consciente se percibe por los cinco sentidos: vista, oído, gusto, olfato y tacto. Sin embargo, nuestros cinco sentidos físicos están limitados a un peque o segmento del espectro total de la luz, sonido, etc., e incluso este peque o segmento es mucho más de lo que conscientemente podemos registrar. Por eso, debemos filtrar la mayoría de nuestras percepciones y enviarlas a nuestras mentes inconsciente y supraconsciente. Allí relegada, esta información puede ser accedida cuando se la necesite.
¿Qué es este sistema de filtro? Fisiológicamente y anatómicamente este mecanismo es el "Sistema de Activación Reticular" o SAR. La palabra reticular significa "como red" y la formación neuronal reticular en sí misma es un área difusa, como una red en el cerebro. El SAR del cerebro controla la excitación, atención y consciencia; los elementos de la consciencia misma. El SAR del cerebro maneja la forma en que interpretamos, respondemos y reaccionamos tanto a la información interna como externa. El SAR actúa como un filtro, similares a los de una cámara o un micrófono, que filtra ciertas frecuencias de luz, sonido, u otros estímulos perceptuales. La mayoría de los estímulos serán filtrados y enviados tanto a la mente inconsciente como supraconsciente. Los estímulos que pasan por este filtro quedarán impresos en las áreas conscientes de la corteza (córtex) cerebral.
Nuestros sentidos físicos reconocen los estímulos por sus frecuencias e intensidad. Conscientemente no podemos percibir un estímulo que esté por encima o por debajo de cierta banda de frecuencias. Por ejemplo, sólo podemos percibir la luz por sobre la banda infrarroja y por debajo de la ultravioleta. El estímulo aún permanece allí, pero sólo podemos percibirlo inconscientemente por medio de nuestros cuerpos de la primer, segunda y cuarta dimensión inferior o supra conscientemente a través de nuestros cuerpos de la cuarta superior y quinta dimensión.
Incluso tampoco podemos percibir conscientemente estímulos con una intensidad debajo del umbral de nuestros receptores físicos. Puede haber un sonido a 5 decibeles, pero si nuestro rango de audición para ese sonido es de 10 decibeles, no lo escucharemos conscientemente. También aprendemos a adaptarnos a los estímulos familiares. Por ejemplo, alguien que haya vivido cerca de una vía de tren por a os, puede ni si quiera notar cuando pasa el tren, a diferencia de alguien nuevo en el área que puede notarlo como muy ruidoso.
Roberto Ornstein en su libro La Psicología de la Consciencia, habla acerca de la consciencia como una realidad construida. Él cree que para poder crear un entorno estable y manejable, se desarrolla un sistema de filtro desde la niñez y es continuamente reformado por las situaciones subsecuentes. Por eso, nuestra experiencia de la realidad consciente es, de hecho, sólo una representación de lo que elegimos experimentar. Nuestra historia personal de experiencia crea un sistema de creencias que define nuestra realidad personal.
Las creencias definen nuestra experiencia porque crean nuestros filtros. Los filtros están hechos a medida basados en un sistema jerárquico, y lo que es más importante va primero. ¿Cómo determinamos lo que va primero? La tercera dimensión está basada en la supervivencia. Por eso, lo que es más importante es aquello que facilite la supervivencia. Sobrevivir es un término relativo y depende de las circunstancias de la propia realidad. Si alguien es un pordiosero, la supervivencia consistiría en encontrar alimento comestible en los basureros. Por otro lado, si alguien es un corredor de bolsa, la supervivencia puede significar conocer el mercado de valores.
Aquello que es familiar también es importante. Por eso, filtramos lo que nos resulta familiar porque nos da comodidad y un sentido de seguridad. Este sentido de seguridad es vital porque atenúa nuestros miedos. Al miedo no se lo supera mejorando nuestra vida. El miedo es un elemento clave en la vida de la tercera dimensión porque siempre hay una posibilidad de peligro. Buscamos registrar lo que nos resulta familiar porque calma nuestras ansiedades, y estamos aterrados por lo que nos es ajeno porque crea una liberación de adrenalina y un subsecuente sentimiento de miedo.
Nuestro sistema de creencias, que está basado en la historia de nuestras experiencias (de esta y otras vidas), crea nuestras expectativas porque esperamos percibir lo que es familiar y/o peligroso primero. Esta expectativa influencia en gran medida nuestra percepción. Una persona de la calle, siguiendo con el ejemplo, puede creer que no sobreviviría del mercado de valores entonces "no elegiría" reconocer el artículo del diario que habla de la bolsa en el papel que yace frente a él. Lo mismo es cierto en sentido inverso. El corredor de bolsa no creería que sobreviviría recogiendo latas de la calle y por eso no repararía en la lata que tiene frente de sí. Las creencias crean las expectativas y las expectativas dirigen las percepciones. Tan fácil como eso!
Las creencias también crean nuestra visión del mundo y la visión del mundo crea creencias. Por ejemplo, la visión mundial científica y occidental cree que la materia es la realidad última, la base primaria de la existencia, y que la consciencia es un fenómeno que se desprende de la materia. Sin embargo, la visión del mundo esotérico y oriental cree que la consciencia es la última realidad y que el universo físico es una proyección de la anterior. Por eso, aquellos que creen en la visión occidental y científica creen que sólo la tercera dimensión existe, y sintonizan sus filtros para alinearse con la frecuencia del mundo de la materia. Aquellos que creen en la visión esotérica y oriental del mundo, creen en múltiples dimensiones y sintonizan sus filtros para que contengan las frecuencias de las realidades no materiales.
Debido a esas creencias, el mundo científico ha enfocado su atención primaria en el intelecto con sus poderes de razonamiento y lógica y las percepciones de los sentidos físicos. Contrariamente, el mundo esotérico ha enfocado su atención primaria en el Ser interior y las percepciones de los sentidos superiores.

Donde está tu atención, también allí estás tu. Pero ¿qué es la atención? Podemos percibir muchas cosas sin prestarles atención. Hay muchos eventos que forman nuestra experiencia consciente de la vida, pero la mayoría de ellos del trasfondo, que es el entorno en el que vivimos. No es hasta que observamos a nuestro "si mismo" enfocando nuestra atención que nos damos cuenta de ello. Por ejemplo, podemos tener un libro sobre nuestra falda y saber que está lleno de letras. Sabemos que esas letras forman palabas y oraciones. Sin embargo, hasta que no tomemos la iniciativa y decidamos enfocar la atención sobre esas letras, no sabemos lo que dicen. La percepción es un circuito triangular. El primer punto del triángulo son nuestros perceptores sensoriales que llevan la información a nuestro cerebro. Después esa percepción debe pasar nuestro filtro para que sea parte de nuestro entorno consciente. Después de eso, para que esa percepción sobresalga del trasfondo de nuestro mundo, debemos dotarla de la intención consciente de nuestra auto-consciencia. Es el darse cuenta de nuestro ser enfocando nuestra concentración sobre un estímulo dado lo que crea la atención. Esta atención se diferencia en:

1. Saber que hay música puesta a escuchar música.
2. Escuchar a alguien hablando a tener una conversación.
3. Notar el canto de un pájaro a observar un pájaro.

Es esta "atención" la que crea el aprendizaje y la intimidad. No aprenderemos de una persona o una experiencia a menos que la experimentemos íntimamente. Sin un sentido consciente de Ser es difícil, si no imposible, experimentar esta intimidad. Desde la perspectiva occidental/científica, Sí Mismo significaría "ego" y desde la visión Oriental/Esotérica Sí Mismo significaría "Ser superior". Mientras expandimos nuestra consciencia para recordar nuestro verdadero Si Mismo multidimensional, somos capaces de ensanchar nuestra atención para que comprenda ambas visiones del mundo.
Hay dos sentimientos que también dictan nuestras percepciones: el sentimiento de miedo, en este caso comprendiendo todos los sentimientos incómodos, y el sentimiento de amor, en este caso comprendiendo todos los sentimientos placenteros. El amor y el miedo tienen mucho que ver con nuestro desarrollo de la intimidad, ya que tendemos a alejarnos de todo lo que tememos y acercarnos hacia todo lo que amamos.
Sin embargo, esto puede ser muy confuso porque con frecuencia los dos sentimientos se entremezclan. Por ejemplo, podemos amar esquiar pero tenemos miedo de lastimarnos. También podemos amar a otra persona pero sentir que él o ella nos va a lastimar. Acá es cuando interviene nuestro chakra del corazón para ayudarnos a seguir lo que amamos sin perdernos en el miedo. También, es nuestra experiencia de vida consciente lo que nos va a ayudar a diferenciar entre el miedo que es paranoico y el miedo que es una advertencia.
En nuestra historia personal ha pasado que cuando nos permitimos movernos hacia el amor, hemos salido da ados, entonces es seguro que el miedo llena nuestra consciencia. Por ende, nuestro corazón puede estar lleno de miedo. En este caso podemos sufrir de dolencias que están asociadas con nuestro chakra del corazón, y nuestro sistema inmune en general puede estar comprometido. Ese es el origen del dicho que dice que uno tiene un "corazón roto". Es entonces que debemos encontrar una forma de liberar nuestra historia de dolor y miedo para que podamos tener la oportunidad de amar.
Casi siempre la búsqueda de amor se pierde en la búsqueda de aclamación, poder y riqueza personal. El chakra del corazón también rige las relaciones. El desarrollo de relaciones amorosas e íntimas lleva tiempo y una dedicación desinteresada de uno hacia el otro. También conlleva la habilidad de amarnos profundamente porque no podemos dar lo que no tenemos. La aclamación, el poder y riqueza personal no son negativos, pero son agridulces si no podemos compartirlos con alguien a quien amamos.
Nuestro verdadero Ser de la quinta dimensión es andrógino con polaridades masculina y femenina viviendo dentro del mismo cuerpo. Cuando encarnamos en las dimensiones inferiores debemos tomar un cuerpo masculino o femenino porque la limitación y separación son las bases de la consciencia de la tercera dimensión. Mientras estamos confinados a este estado de consciencia, no podemos aceptar la experiencia ilimitada de dos polaridades unidas dentro de la misma forma. Sin embargo, una parte nuestra a ora esa reunión con la otra parte de nuestro complemento divino. Buscamos relaciones con otros para completarnos pero en cambio encontramos que nuestra relación con otros son espejos de nuestra relación con nosotros mismos. Si queremos verdadero amor con otro, debemos primero aprender a amarnos verdaderamente.
El cuarto chakra es el chakra del Corazón. Los chakras uno al tres se denominan como los chakras inferiores; probablemente porque rigen nuestra naturaleza "inferior", más primaria, mientras que los chakras cuatro al siete son llamados chakras superiores. El quinto y sexto chakras están una octava por encima del segundo y tercer chakras, pero regulan áreas parecidas de la vida física. Por ejemplo, el quinto chakra rige la creatividad y la comunicación como el segundo chakra, pero el segundo chakra rige nuestras comunicaciones básicas en nuestras casas y la creatividad procreativa, mientras que el quinto chakra rige nuestras comunicaciones más complejas y nuestra creatividad en el mundo.
El sexto chakra está una octava por encima que el tercer chakra. Nuestro tercer chakra rige las cuestiones de "poder sobre" y "poder interior" y nuestra habilidad de sintonizar con los mensajes enviados desde la cuarta dimensión, mientras que el sexto chakra rige nuestro poder espiritual y nuestra habilidad de comunicarnos con nuestra guía superior.
El primer chakra (chakra Raíz), el cuarto chakra (chakra del Corazón), y el séptimo chakra (chakra de la Coronilla), están conectados de alguna manera de formas diferentes. Nuestro chakra Raíz trae nuestra energía femenina, manifestada físicamente a nuestros cuerpos y nuestro chakra de la Coronilla trae nuestra energía masculina, espiritualmente no manifiesta, hacia nuestros cuerpos. Estas dos polaridades transpersonales se encuentran con una explosión de luz en nuestro chakra del Corazón.
En nuestro chakra del Corazón es también donde se integran nuestras energías femeninas/material y masculina/espiritual. Por ello, el chakra del Corazón se asocia a las relaciones. Estas relaciones comienzan con la relación entre las polaridades interiores femenina y masculina, así como entre nuestras polaridades humana y divina. El éxito de esta integración tiene un fuerte impacto sobre nuestras relaciones externas y nuestra habilidad de ser felices y exitosos en nuestras vidas.
Ciertos chakras demuestran principalmente energía masculina y otros energía femenina. La energía masculina fluye hacia afuera y está relacionada con la expresión y acción, mientras que la energía femenina fluye hacia adentro y está relacionada con la recepción y la emoción.

La emoción acá está definida como "energía en movimiento". El segundo chakra (del ombligo) y el sexto chakra (entrecejo) son de energía femenina mientras que el tercer chakra (plexo solar) y el quinto chakra (garganta) son de energía masculina. Por eso somos receptivos a las emociones con nuestro femenino y segundo chakra y expresamos esas emociones con nuestro masculino quinto chakra mediante la creatividad y las comunicaciones.

Nuestro chakra sexto y femenino está una octava sobre el chakra tercero y masculino. Nuestro sexto chakra nos permite recibir el poder espiritual y la información de nuestra guía superior, y nuestro tercer chakra puede usar nuestro poder personal para expresar esa información a través de la "acción correcta" y las interacciones claras, intelectuales y/o físicas.
Los chakras primero, cuarto y séptimo tienen tanto energía masculina como femenina. Por eso, estos tres chakras nos asisten en aprender cómo integrar nuestros campos de energía masculinos y femeninos. El chakra Base o Raíz "succiona" energía de la Tierra para que sirva como fuente de vitalidad y enraizamiento, una cualidad que necesitan tanto los hombres como las mujeres. El chakra de la Coronilla "baja" energía del Universo para abrir nuestra consciencia multidimensional, una cualidad que también necesitamos los hombres como las mujeres.
El chakra del Corazón es donde se integran nuestras energías masculina y femenina así también como nuestro Ser Humano y nuestro Ser Espiritual. Dentro de nuestro chakra del Corazón, podemos elevar la consciencia a través del poder del amor o disminuir la consciencia por medio del miedo. En nuestro chakra del Corazón es donde peleamos nuestra batalla entre la luz y la oscuridad. Muchas culturas creen que nuestro Corazón es el asiento del Alma.
Es por medio de nuestras emociones que somos capaces de percibir las energías masculina y femenina de Prana cuando entran en nuestra aura a través del sistema de chakras. La experiencia de intimidad se basa en gran medida en nuestra habilidad de conscientemente percibir estas olas de energía en movimiento.

Séptimo Chakra-Masc y Fem.
Integración de la energía masculina dentro del campo de energía masculino-femenino de la 3era dimensión.
Sexto Chakra-Femenino
Recepción de poder mediante visiones y guía superior.
Quinto Chakra-Masculino
Expresión de emociones por medio de la creatividad y comunicación.

Cuarto Chakra-Masc y Fem
Integración de lo masculino/femenino y humano/divino dentro nuestro.

Primer Chakra- Masc y Fem
Integración de la energía femenina dentro del campo de energía femenino/masculino de la tercera dimensión.
Segundo Chakra-FemeninoRecepción de emociones como energía en movimiento.
Tercer Chakra-MasculinoExpresión de poder mediante acciones y el intelecto.

La relación entre nuestra energía interna femenina y masculina forma la base de cómo interactuamos con el mundo y con nuestro Ser.
En nuestro ser de dimensión superior, somos seres andróginos que vivimos en completa unidad con TODO LO QUE ES. Debemos recordar que hemos elegido tomar un cuerpo de tercera dimensión para poder aprender de la experiencia de la separación. Cuando adquirimos una encarnación física tenemos la oportunidad de aprender más sobre nosotros mismos por medio de la compartimentación de tiempo y espacio. Nuestro ser físico es como un explorador que se adentra en el territorio físico de la separación y la limitación para que podamos individualizar una porción de nosotros mismos para su crecimiento y perfeccionamiento.
Por desgracia, la tercera dimensión puede ser un plano extremadamente difícil y casi siempre estamos tan lastimados por el dolor y el miedo que parece, desde la perspectiva de nuestra consciencia humana, que no hemos crecido en lo absoluto. Sin embargo, desde la perspectiva del alma, es desde esas vidas de dolor de las que más aprendemos. Luego hay vidas en las que nos "acordamos de recordar" quienes somos. Dentro de ese recuerdo está la guía superior que nos puede cargar a través de las peores situaciones. Al final de esas encarnaciones no experimentamos la muerte. En cambio, experimentamos una gloriosa reunión mientras volvemos a Casa a nuestro verdadero Ser.
Desde el punto de vista del Alma, queremos reunificarnos con nuestro ser espiritual multidimensional, y por lo general tratamos de satisfacer esa necesidad a través de relaciones con otras personas físicas. Experimentamos esta unificación por medio de una intimidad profunda y amorosa. Sin embargo, en la tercera dimensión, la intimidad profunda está basada en fuertes límites. Si a ambas partes de la relación se les asegura que no se "perderán", no serán "absorbidos" dentro del otro con quien intiman, entonces pueden relajarse en los momentos de unidad.
La definición de intimidad es la remoción o eliminación de barreras, pero es la elección deliberada de removerlas lo que crea el sentimiento de unidad. Si cada uno percibe a su cuerpo y consciencia como su hogar, entonces pueden hacerse responsables por lo que pase a su alrededor y en su interior. Si no tenemos hogar, si vivimos en la calle donde no hay límites, nos sentiríamos tan vulnerables todo el tiempo que no nos sentiríamos seguros. Si no nos sentimos seguros, entonces no nos permitiremos fundirnos con otro por miedo a que nuestro Sí Mismo se extinga, desaparezca.
Tenemos muchas palabras para el Amor: amo el fútbol, amo el chocolate, amo las competencias, amo mi pelo, etc. ¿como se parecen estos "amores" o en qué se diferencian del amor íntimo profundo? Incluso el amor y el miedo pueden estar tan mezclados quje por momentos se hace difícil poder diferenciar uno del otro. La primera vez que de verdad nos enamoramos de alguien, nos rendimos de una manera que nunca más repetiremos. En nuestra ingenuidad, todavía no nos dimos cuenta ni tuvimos la experiencia de cuánto puede dolernos tanto amor. Entonces, cuando el amor regresa como miedo y dolor, no hemos creado aún los límites y resultamos profundamente lastimados. Después la cicatriz aparece y es allí que tememos volver a intentar una experiencia de intimidad.Es por medio de crear límites protectores alrededor de nuestra esencia personal que podemos volver a ganar la confianza y saber que no permitiremos que otro robe quienes somos. Si vemos a nuestro Ser como nuestro Hogar, podemos hacernos responsables de mantener ese Hogar. Podemos elegir dejar la puerta cerrada y encontrar la intimidad dentro o podemos elegir abrir la puerta e invitar a alguien a entrar en nuestro Corazón. ¿Dejaremos entrar a cualquiera a nuestra Casa? ¿Dejaremos que tomen lo que quieran o destruyan nuestras posesiones? NO! Debemos pensar en nuestro corazón como si fuera nuestro hogar. Tenemos en nuestro corazón lo que es más valioso para nosotros y podemos elegir compartirlo con otros -cuando es seguro-! No vamos a invitar a un ladronzuelo a nuestra casa y no queremos invitar a nuestro corazón a alguien que nos da e.
Mientras maduramos y aprendemos a diferenciar entre nuestro miedo a la intimidad y una advertencia de nuestro Ser superior de que "tal"persona no es segura para nosotros, podemos sentirnos lo suficientemente confiados como para experimentar una profunda intimidad. Sin embargo, el amor no se trata sólo de proteger y recibir. El amor, el verdadero amor interpersonal, trata sobre el "dar". No podemos dar lo que no tenemos y si no podemos amarnos a nosotros mismos, entonces será imposible que lo que demos sea verdadero amor a otros. El verdadero amor se basa en la aceptación. Solamente si de verdad nos aceptamos a nosotros mismos, podremos aceptar de verdad a otro. Cuando podamos aprender Amor Incondicional vamos a activar nuestros Corazones Superiores, pero eso no se da sino hasta que el Kundalini haya alcanzado su asenso hasta el chakra de la Corona.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola. Gracias por este espacio,es enriquecedor. Personalmente recomiendo la lectura de un libro que tiene vida, lleno de energía y consciencia. Explica el funcionamiento de la mente, y el apasionante viaje que el autor ha realizado para experimentar un cambio interior bello y profundo. El libro se titula "Viaje a la Divinidad-Muerte en vida". Nos explica y cuenta las experiencias en el silencio, soledad física (que no interior), meditaciones, contacto con distintas energías o Consciencias y las trampas que la mente origina en cada proceso. Es un texto revelador e importante el mensaje que trasmite. Se puede ver información en cualquier buscador, o en el sitio de Internet que he puesto.

http://viaje-a-la-divinidad.lacoctelera.net/

Es una lectura trasformadora. El libro puede ser para muchos el detonante para el comienzo de un despertar o la continuación al mismo, con consciencia de las estrategias mentales y así fluir conscientemente con la vida.
Para disfrutar la vida conscientemente, con tranquilidad y profundidad.
Que disfrutéis.

Carlos G.P. dijo...

Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
“Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos...
Los alumnos van resolviendo los enigmas, que el maestro propone de una forma singular. La clase es una creación de todos. El aprender se transforma en una aventura.
Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón, sin que las creencias les limiten “
Su título es: “Veintitrés maestros, de corazón – un salto cuántico en la enseñanza-“. En él se plantea un modelo educativo que se basa en descubrir la fuerza interior.
Hoy puede ser ciencia ficción...tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
Creo que su sensibilidad va en la misma dirección que la mía. Por eso, me atrevo a enviale* mi libro en versión digital. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar...hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
Carlos González
P.D Mi blog es: www.ladanzadelavida12.blogspot.com
* El libro se puede descargar en mi blog
Puede ver mis vídeos: “Educar más allá de las creencias: liberando al corazón” en la dirección siguiente: http://vimeo.com/9374224 y “Educación y Nuevo Paradigma Científico” en la dirección: http://vimeo.com/10085584

Alex dijo...

Hola Carlos

Muchas gracias por tus palabras y por compartir tan generosamente tu libro. Claro que lo leeré y haré llegar a otros que creo pueda interesarles. Estamos en un tiempo en que todos debemos colaborar para el cambio de paradigma.
Muy lindo tu blog, lo iré leyendo poco a poco. Felicitaciones.