02 mayo 2009

Desengaño o claridad?

Es interesante como se van desenvolviendo las cosas con el tiempo.  Recuerdo que antes me entusiasmaba mucho con la gente nueva que aparecía en mi vida y hasta parece que quería ver en ellos cosas que ni ellos mismos podían ver en sí.

Esto no es algo que me pasaba hace mucho, no. Es algo que me pasaba hace no menos de unos meses y poco a poco empiezo a tener una visión más clara de la gente con  la que me rodeo y las expectativas que pongo en ellos. El modo de relacionarme, la manera de esperar respuestas de su parte, la interacción mutua, las justificaciones intelectuales y las fantasías de hacerlos protagonistas de un cuento que solo yo me he fabricado.

Acaso puede llamársele a eso decepción? No, creo que sería injusto tanto para ellos como para mí. Quizás “claridad” sea la palabra más adecuada a falta de una mejor. Es que se me hace tan fácil ver cómo actúa la mente en las relaciones. Vaya!, es que era algo que sabía, pero nunca del modo en que lo puedo ver ahora.

Al fin y al cabo esto no hace más que confirmar lo que siempre sostuve y es que nadie le hace nada a nadie. nos lo hacemos a nosotros mismos y el saberlo nos vierte un cúmulo de información sobre cosas que quizás no estábamos viendo de nosotros mismos. Esto es, que poner a alguien en un rol determinado y esperar a que actúe según el papel no hace más que dañarnos y dañar al otro.  Es inevitable que en algún punto despertemos y veamos las cosas como son. Entonces nos quedan dos alternativas: sincerarnos con nosotros mismos y reconocer que pusimos esperanzas en alguien que nunca quiso ese papel o culpar a ese alguien de traidor, hipócrita o embustero. Es decir que, si nos afiliamos con la segunda opción nos identificamos con el papel de víctima y derramamos todas nuestras culpas y carencias en ese personaje que por momentos parece tan real como el sol que nos ilumina.

Pensaba hace unos minutos que me está pasando algo particular con las relaciones porque puedo verlas bajo una nueva óptica. Será que me estoy viendo a mi mismo bajo una nueva luz y por ello veo a los demás de otro modo. Lo cierto es que me hago consciente de establecer relaciones con personas que  no son lo que necesito ni me hace bien. No es que ellos sean malas personas ni nada por el estilo. Es sólo que estamos en frecuencias o sintonías diferentes y espero de ellos cosas que no pueden dar o devolver a la imagen que secretamente y de forma inadvertida impongo sobre ellos. Es que acabo de darme cuenta que el rollo es mío. Soy yo quien espero cosas que ellos nunca fueron ni mostraron. Veo que juego a la ruleta y espero que el número apostado saga ganador!

Lo curioso de esta “injusticia” es que de algún modo yo también represento cosas para ellos del mismo modo en que ellos para mí y nos la pasamos intercambiando estos roles de expectativas y esperanzas, energías viciadas de entusiasmo, de proyecciones, de supuestos, de interpretaciones sobre bases circunstanciales…. Ay!, se me hace gracioso y a su vez lastimoso ver cómo uno hace esto con otros y viceversa. Cuánto tiempo perdido, energía invertida y sueños rotos que  esto trae.

Me pregunto por qué no nos relacionamos desde un sitio de mayor espontaneidad y naturalidad. Sin tantas expectativas ni supuestos. Es tan injusto lo que uno hace en este sentido respecto de otro!! Me alegra poder verlo, darme cuenta y corregir el rumbo hacia relaciones más auténticas, donde hay menos silencios y más palabras habladas,  menos suposiciones y menos prejuicios, temores o  fantasías que nunca fueron insinuadas.

Parece algo triste que a esta edad me de cuenta que la mayoría de mis relaciones caigan dentro de este contexto. Por otro lado me hace mucha ilusión poder verlo y corregir el rumbo y animarme a que sean parte de mi vida quienes pueden verlo y asumir el cambio de rumbo como yo.

Creo que lo más importante y lo mejor de todo esto es poder ver y entender cómo funciona mi mente. Poder entender y sincerarme sobre el por qué de las expectativas y juego de roles que nunca fueron barajados a consciencia.

Estoy en nuevo nivel de entendimiento de mi mismo, mis dinámicas y por ende, de relación y aceptación de mi mismo y por ello me siento pleno y feliz.

3 comentarios:

Paula dijo...

EUREKA!! esto si que es bueno! Y bien profundo……..justamente las cosas me comenzaron a resultar, cuando deje de esperar, y evaluar cosas, de los demás y hasta de mi misma!!es como decir: no se si te podré dar amor, si lo podrás recibir, o si me queres vos a mi….bla...bla...
Gerar, Solo se que auténticamente estas en mi vida!, mil abrazos! Paula

Alex dijo...

Hermoso Pau... también te quiero mucho mucho!

Pablo dijo...

Me encantó tu post! Es algo muy profundo y muy cierto! Es una de esas verdades que lo salpican todo y es como quitarte un filtro de los ojos. Me alegro de verdad que hayas logrado alcanzar un nuevo nivel de entendimiento, y sobre todo, de que seas más feliz y más espontáneo que antes, eso siempre es bueno!

No creo que deba ser triste que lo hayas hecho a esta edad, teniendo en cuenta que el 95% de las personas no lo han hecho aun, sin importar la edad... Creo que cuantas más personas se den cuenta de esto, más fácil será que se expanda por el resto de la humanidad.

Aún así... crees que has logrado evitar toda clase de expectativas? Al menos, con respecto a ti mismo y a los demás? No cabe la posibilidad de que estas expectativas estén muy ligadas a los conflictos y temas por resolver que haya dentro de uno mismo?

Si esto último fuera cierto, aunque pudieras detectar expectativas más fácilmente, seguiría habiendo mecanismos en ti que te impulsaran a volver a crearlas... ¿no crees?

(Espero que no te hayas tenido que desengañarte conmigo (A)!!)