08 febrero 2009

Kundalini

Los chakras son pequeños vórtices que descansan en la superficie del doble etérico. Sus dos funciones son absorber y distribuir prana hacia los cuerpos etérico y físico y unir el mundo astral de la cuarta dimensión, con la consciencia física. El Prana (energía vital) corre hacia el centro del chakra desde un ángulo recto.

Los chakras son como ruedas con distinto número de rayos. Cuando el Prana entra al centro del chakra pone en marcha una segunda fuerza. Esta fuerza secundaria gira alrededor del chakra con su frecuencia de onda característica, creando una ondulación que atrapa los rayos y hace que el chakra gire. Cuanto más prana pueda asimilar el chakra, más rápido va a girar y mayor será la interacción entre el mundo físico y el mundo astral.

Ser consciente del flujo de prana permite que más de él entre en nuestro cuerpo físico. Los seres de las dimensiones más bajas que no poseen suto-consciencia, tienen menos prana fluyendo hacia sus formas. En la medida que las formas de vida se hacen más y más conscientes de sí mismas y de su entorno, permite decidir si desean experimentar más del Plano Astral.

La voluntad de experimentar el Plano Astral causa un impulso dentro del cuerpo astral a abrir un vórtice, que es uno o más de los chakras a través del cual el Plano Astral percibe el mundo físico y el mundo físico percibe el Plano Astral. De esta manera, se establece una sociedad entre nuestro ser de la tercera y cuarta dimensión en más de un área de nuestra vida.

Mediante el flujo de Prana, nuestro cuerpo físico puede experimentar más de la cuarta dimensión y nuestro cuerpo astral puede experimentar más del mundo físico. Cuando el Kundalini (energía cósmica primordial en el individuo), también conocido como la Serpiente de Fuego, se integra con el prana, los chakras se vivifícan y la percepción de los mundos superiores se hace gradualmente más consciente.

La energía Kundalini emana del Sol y se aloja en el núcleo de la Madre Tierra, del mismo modo como se asienta en la base de nuestra espina dorsal (columna). El Kundalini es la fuerza que nos invita a volver a Casa y es la fuerza que puede transformar nuestros vehículos terrestres (cuerpos) en vasijas que puedan hacer ese viaje.

El Kundalini es la energía infinita más elevada, que es dinámica y esta enrollada en la base de nuestra columna. Dentro de la Fuerza Kundalini se hace contacto con la infinita energía creativa y la energía sexual física finita. Para que el alma alcance su máximo potencial espiritual mientras está encarnada en la forma física, la gran masa de energía kundalini encerrada dentro del chakra raíz, debe ser liberada para ascender hacia el chakra de la coronilla o séptimo chakra.

El chakra raíz, en la base de la columna, representa nuestra conexión con la energía femenina que se manifiesta en el cuerpo del planeta Tierra. El chakra de la coronilla, en la parte superior de nuestra cabeza, representa la energía masculina que existe como potencial puro en las dimensiones no físicas. Esta energía irradia hacia la Tierra dentro del Prana y las emanaciones de Kundalini del Sol.

Cuando la energía Kundalini ascendió por la columna para encontrarse con su contraparte, la unión entre Espíritu y Materia queda consumada. A Kundalini se la conoce en el mundo oriental como la Diosa Shakti. Cuando la Diosa Shakti se despierta, nos arrebata en su tremenda pasión para reunirse con su señor Shiva en el chakra de la coronilla.

Este matrimonio místico simboliza la combinación de las energías masculinas y femeninas dentro de nuestro cuerpo y el despertar de nuestra consciencia multidimensional. Luego de este matrimonio, estamos lo suficientemente claros para que nuestra alma pueda habitar fuera de la forma física y viva su propósito divino a través nuestro.

En el mundo occidental el Kundalini es simbolizado por el caduceo, la vara con dos serpientes que la rodean en espiral. En el tope hay dos alas, que son la imagen de Mercurio o Hermes, quien es el mensajero de los Dioses. El caduceo es el símbolo de la sanación, la salud y la transformación.

La vara central simboliza la espina dorsal. En la filosofía del Yoga el cordón central se llama Sushumna y representa el enraizamiento, el cordón neutral de las tres partes del Kundalini que se eleva.

El cordón de la izquierda es el Ida, que representa el lado femenino. Tiene carga negativa y termina en la nariz izquierda y tiene características frías relacionadas con la Luna. El lado derecho se llama Pingala y representa el lado masculino. Está cargado positivamente y termina en la nariz derecha y tiene características cálidas, relacionadas con el Sol.

El Ida y el Pingala representan las energías masculinas y femeninas que tenemos todos, independiente de nuestro género.

El Kundalini tiene dos aspectos. Un aspecto es frecuentemente percibido como la energía cósmica de la fuerza de vida espiritual. En China esta fuerza se la conoce como Chi y en Japón es Ki, mientras que en la India es Prana y en la cultura occidental es considerada la energía del Espíritu Santo. Todos tenemos un forma limitada de energía Kundalini que recorre nuestro cuerpo o de lo contrario no podríamos vivir. Es nuestra “fuerza vital”. Kindalini es la energía que se difunde y enerva el mundo como lo experimentamos.

El segundo aspecto de Kundalini es oculto o la forma interior que normalmente esta “dormida” como una pequeña lámpara de energía almacenada en la base de la columna es nuestro chakra raíz. Esta energía por lo general se duerme muy temprano en nuestra vida poque nos enganchamos en el proceso de vivir. Como niños, debemos aprender a identificar con nuestros sentidos, los procesos mentales y emocionales y con la herencia genética de nuestro cuerpo físico. Para aprender a sobrevivir en el mundo físico, normalmente nos separamos de cualquier consciencia de nuestra Alma.

Cuando nuestro Kundalini interior se despierta, vuelca nuestra consciencia hacia adentro, hacia nuestra Fuente y ofrece una oportunidad de descubrir quién somos, de dónde venimos y dónde está nuestro verdadero Hogar. Es el comienzo del viaje espiritual que nos permite recuperar nuestra consciencia multidimensional. Sin embargo, para que la energía Kundalini latente se elever por la espina dorsal sin un incidente físico, nuestras energías masculina y femenina deben estar balanceadas y nuestros chakras deben estar limpios y claros.

Cuando el Kundalini se despierta, es una fuerza de transformación dramática que fluye a través de los nadis (canales energéticos), los canales nerviosos del cuerpo, y se eleva desde la base de la columna hasta el Sushumna. (Canal que conecta los chakras 1 y 7). En la medida que esta fuerza entra en cada chakra, incrementa su revolución. El giro acelerado de los chakras expele las toxinas, lo que incrementa la frecuencia de resonancia de cada chakra.

Esta experiencia puede compararse con cambiar la corriente de 110 a 220 v. La experiencia es una mezcla bendición, alegría, terror y rabia. Cada memoria y emoción atrapada dentro de cada chakra debe liberarse. Esta limpieza puede ser dolorosa, pero cuando se completa, podemos experimentar la vida con un nivel de paz y alegría que antes parecía inimaginable.

Durante este tiempo tan especial de transformación planetaria, más y más de nosotros somos capaces (o pronto lo seremos), de responder a la llamada de la Diosa Kundalini. Las energías masculinas y femeninas han estado en lucha por la dominación durante eones de tiempo. Ahora es el tiempo para cada uno de nosotros de balancear y unir nuestras energías masculinas y femeninas, nuestro Yin y nuestro Yang. De esta manera, el Yin de la materia y el Yang del espíritu pueden combinarse dentro de nuestra consciencia y dentro de nuestro cuerpo terrestre. Como cualquier viaje, es un viaje que empieza con un primer paso. Este paso es la determinación de romper con las barreras de nuestra mente inconsciente para liberar la sabiduría, poder y amor que está atrapado detrás del velo de nuestro olvido. Cuando sanamos nuestra historia de dolor y miedo, Kundalini puede empezar a elevarse hacia Sushumna, chakra por chakra.

Sin embargo, la cautela y la paciencia son vitales en este proceso. Forzar el despertar de Kundalini antes de estar física y moralmente preparados puede causar graves consecuencias. Uno nunca invoca a Kundalini por razones de curiosidad o razones egoístas. Su fuerza pertenece a la quinta dimensión y así como una hoja seca no sobrevive a un incendio, nuestro indómito ego no puede sobrevivir el despertar de la Serpiente de Fuego.

2 comentarios:

libros dijo...

Hola Alex
Hay pronóstico de cuando estarán los otros chakras?

Witcha dijo...

Excelente, realmente excelente! Gracias