05 junio 2008

Considerando...

Entre la Corporación de la Corona de Londres, el Distrito de Columbia y el Vaticano, han esclavizado al planeta. Ellos controlan todas las facetas de los medios. Te dicen qué ver y qué hacer mientras estás siendo programado sentado frente al televisor durante horas cada día. Han pervertido y distorcionado nuestra historia antigua. Han tomado mitos y los han literalizado creando falsos dioses para que la gente someta su voluntad a ellos. Bajo supersticiones impuestas por la autoridad humana y con el miedo a Dios de su parte, han esclavizado al mundo en un ciclo de pasividad. Cualquier resistencia es aplastada por el complejo militar de Estados Unidos.
1) Problema - Terror, Terror, Terror
2) Reacción - "Por favor, Sálvame Amo"
3) Solución - Guerra y pérdida de las libertades.

Ahora más que en los pasados 100 años de historia, hay cada vez más gente que siente que algo no anda bien. Entonces, ¿qué debe uno hacer? Primero que nada, uno empieza a buscar la verdad sobre algún tema en particular. Elige uno. Actualmente uno puede elegir entre la legalidad del pago de impuestos, las armas de destrucción masiva de Iraq, programa nuclear de Iran, la ley del tratado marítimo, la ley de comisión militar, ley de compensación ambiental, etc. Para un estudio liviano uno podría empezar a estudiar sobre la institución del Banco Central y la reserva fraccionaria del sistema bancario. Hay mucho más, pero esto debería, al menos, dar una idea de que tenemos un problema. Uno muy, muy grande. Es como el infame elefante en la sala sobre el que nadie quiere hablar y menos aún ver. Sin embargo esas enormes pilas de excremento de elefante siguen acumulandose en los zapatos de todos, muchos no tienen alternativa salvo empezar a contemplar que donde hay mierda hay un cagadero y antes de que uno pueda sacar al elefante de la sala, primero hay que admitir de que hay uno. Algunos se van a sentar con esa cosa marrón chorreándoles por la cara y te van a mirar con una mirada perdida diciéndo ¿qué elefante?
Ni siquiera van a notar el estiercol. Esa gente son como muebles. No se los puede ayudar, por lo que no pierdas tu tiempo tratando de hacerles entender nada. Otra gente se maravillará ante el estiércol que sigue generándose en forma espontánea de la nada y culparán al partido político de la oposición o a quien sea; quizas puedas o no ayudarles, pero bien vale la pena el intento. Lo que uno busca es el tipo de persona que se pregunta qué clase de bestia sigue salpicándoles y por que no hay nadie en la BBC, NBC- CBS, MSN o donde sea, hablando del asunto. Esta gente está preparada para algo de la verdad, ahora tienes algo sobre lo cual trabajar.

Cuando encuentres a alguien que quiere saber qué demonios está pasando, acabas de recibir una promoción paralela. Ahora tienes la obligación de enseñarle a esta persona lo que sabes y conoces, pero no esperes un pago a cambio, este tipo de trabajo tiene recompensas más eternas.
Ya que no muchos de nosotros hemos sido criados en hogares que conocían los efectos de un certificado de nacimiento, números de seguridad social y leyes positivas y no positivas (si muchos de nosotros hubieramos sido criados con ese conocimiento, no estaríamos en el lío en el que estamos) todos tuvimos que empezar a aprender en algún punto, entonces tienes que averiguar cuál es la capacidad de entendimiento de esa persona. Aunque ya es muy tarde para ser cortés,
debes mantener cierta empatía sobre tí o asustarás a la persona y la sumirás en la desesperanza, paranoia o peor aún, la apatía, y eso no es provechoso para ti, para ellos o para la nación.
Finalmente, hay gente que no quiere mirar al elefante aunque esté parado sobre su pié. Todos tenemos mucha de esta gente en nuestras vidas. Cuando les cuentas del Sistema Nacional de Identificación Animal (NAIS), con todos sus efectos sobre las opciones a los consumidores, pérdida de trabajos rurales y negocios, asuntos de privacidad, consolidación de la agricultura
y el efecto sobre los derechos a la propiedad; dicen cosas como "yo me quiero asegurar que mi hamburguesa esté libre de terrorismo". Esta gente es capáz de cambiar tu verdadera libertad por su falso sentido de seguridad en un chasquir de dedos. Creen que reciben la verdad de parte de los medios y las noticias de la tarde, creen que no puedes entender las cosas si no tienes un
doctorado y que el gobierno te otorga derechos. Están absolutamente seguros de que no hay absolutos. Se sientan obstinados sin importar cómo trates de persuadirlos a moverse. Son muebles, artículos decorativos. Se quedan donde se los ha puesto y no se moverán un ápice.
Algunas veces el "mueble" es parte de tu familia inmediata, un padre, una madre, un hermano o tu pareja. Les das artículos para que lean, lugares en internet para visitar, vinculos a documentos del gobierno sobre el tema para que lean y una interminable resma de documentación y artículos de noticias y ellos te devuelven con una acusación impertinente de que uno es un teórico de las
conspiraciones. Nada de eso es tan malo y usualmente uno pregunta ¿leíste lo que te he dado? y te responden: he ojeado algo, pero no tengo tiempo para dedicarle, mi hijo tiene un partido de fútbol y después viene nuestro programa de televisión favorito, luego comimos pizza que pedimos al delivery y disfrutamos del programa. Te acaban de decir que no saben, no les interesa y que por favor dejes de confundirles con los hechos.
Cuando descubres que estás enganchado en una conversación con una mesa o una silla, es mejor que pares. Ahorra tu aliento y energía para aquellos con preguntas. Ninguna súplica apasionada ha logrado jamás mover un sofá. No hables con los muebles.