11 abril 2008

Aura - Chakras

El Aura Humana es un campo electromagnético en expresión, pero no en orígen.
El espectro electromagnético supone una serie de frecuencias en las que puede desmenuzarse la organización de la energía. Se trata de una distribución de la energía.
El Aura Humana es descrita por los antiguos videntes de diversas culturas de Eurasia y América de hace miles de años. El saber actual y la tecnología que poseemos desde mediados de los '50, permitió realizar experimentos para demostrar la existencia de dicho campo áurico en el ser humano y los seres vivos en general. Fue el tiempo de la experimentación psicodélica y la sintetización del LSD como substancia capáz de alterar la conciencia y brindar una manera de testificar la presencia simultánea de otros mundos invisibles a nuestra realidad cinetífica.
El orgíen de este sistema de clasificar la energía en el ser humano, proviene de la tradición del yoga tantrico y las fuentes filosóficas y espirituales que le dieron nacimiento.
Bajo este sistema, se describe un conjunto de "ruedas" giratorias alineadas a lo largo de la espina dorsal en la parte posterior, y en el eje frontal de la parte anterior de nuestro cuerpo. Cada una de estas ruedas es un centro complejo de administración de energía y puerta de interacción entre el mundo sutil y el mundo físico. Es la energía que nos sostiene en todo sentido. La palabra Chakra significa rueda en sanskrito, una lengua originaria de la India.
Según la tradición, cada uno de estos vórtices de energía posee un color propio y un sentido de giro. Las enseñanzas de la tradición provienen de "sabios" y videntes que, luego de largos años de dedicarse en forma exclusiva a intensos rituales y procesos iniciáticos, fueron capaces de ordenar parte de la existencia humana, inspirados en sus hallazgos empíricos y espirituales. El concenso fue armado cumpliendo una de las normas de la ciencia. Para que algo sea real, debe ser experimentado por un gran numero de personas que recorran el mismo camino y lleguen a las mismas conclusiones. Ello cimentó el sistema de chakras, sus funciones, manifestaciones y desequilibrios y más importante, qué rol cumplían en interacción con la conciencia y el mundo emocional del ser humano.
Las visiones de los antiguos sabios y chamanes de la época, coincidía en gran medida con las experiencias relatadas por los individuos voluntarios que participaban en las investigaciones sobre la conciencia y los psicotrópicos los años 50 y 60, como el caso de Groff.
El avance de la ciencia moderna, impulsó un salto fundamental en el terreno de la medición de las emanaciones del cuerpo humano. Si lo pensamos en profundidad, la ciencia no hace más ni menos que medir el mundo y clasificarlo.
Parte de ese salto consitió en el maravilloso descubrimiento del matrimonio ruso Kirlian, basados en los trabajos de Nikola Tesla en el terreno de la electricidad y magnetismo. La pareja tesla inventó un aparato capáz de fotografiar ese campo electromagnético emanado de los seres humanos y otros organismos. La existencia del aura estaba siendo comprobada y con ello las aseveraciones sobre el mundo espiritual y el universo como lo planteaban los hindúes.
El aura estaba compuesto por un huevo luminoso con distintos colores del espectro lumínico y fluctuaba según los estados emocionales y físicos de la persona. Pudo estudiarse que suele haber colores dominantes y esos colores se los asoció a la tradición hindú y los chakras y su significado. Las frecuencias asociadas a cada chakra, correspondían al orden del arcoíris, empezando por el chakra primero situado en la entrepierna y extendiendose hacia los pies y de color rojo. Siguiendo hacia la cabeza para terminar en el color índigo.
Cada una de estas ruedas gira a distinta velocidad y es reresentada por la tradición, como una flor de loto con distinta cantidad de pétdalos. Ese número representa diferentes frecuencias, desde las de baja frecuencia, hasta llegar a las de alta frecuecia en los chakras superiores.
El espectro electromagnético va desde los rayos Gamma hasta las frecuencias de radio de distintos tipos.
La cromoterapia supone un modo de tratar con luz y sus frecuencias, las deficiencias y desblaances de los chakras hasta lograr la curación del paciente.
Las técnicas de Rei-ki o imposición de manos tratan de hacer lo mismo desde otro lugar del espectro.
Cada chakra tiene un asiento físico en el cuerpo. Cada uno de ellos corresponde a una glándula encargada de mantener funcionando un sistema determinado del cuerpo humano.
Hay mucha información al respecto en la red, pero no toda es certera y está muy viciada de falsas creencias.
Es importante poder entender este tema desde sus orígenes y qué propone para el ser humano y sus existencia sobre este globo.

10 abril 2008

Acá yo

Parece que hubiera pasado una eternidad desde mi última entrada en este blog.
Estruve bastante ocupado con consultas y otras yerbas, además de haber iniciado un proyecto de electrónica para construir un aparato capaz de incidir sobre el aura humana y nivelarla o para interactuar con cada uno de los chakras, en forma conjunta o independiente, según un programa que estoy desarrollando. Nunca antes me había metido en el mundo de la programación de microcontroladores y es, además de fascinante, todo un mundo para aprender que me demanda horas largas de lectura, estudio, práctica y error.
Hace mucho más de 20 años, cuando vivía en una chakra en medio de la nada, a las afueras de Bariloche, había empezado una investigación sobre la incidencia del color en el estado general del ser humano, tanto a nivel físico como emocional, mental o espiritual. Para ese entónces llené cuadernos enteros con notas, ideas, diagramas, pruebas y de todo un poco sonbre el tema. En ese momento estaba atrapado por la física óptica, longitudes de onda, frecuencias y demases... Nunca imaginé que toda esa información que aparentemente nunca llegó a nada, me sería de tanta utilidad en este proyecto que estoy desarrollando.
La semana que viene regresa Roberto de su viaje de más de un mes. Su regreso será por sólo unos días pues parte otra vez hacia Buenos Aires para asistir a un curso de Osteopatía que no pudo tomar acá en Bariloche. Detalles al margen, vamos a convivir por unos días hasta que vuelva a irse y me va a servir para ayudarme a decidir si quiero quedarme en la casa conviviendo con él o si regreso a la casa de mis padres, a mi reducto, mi heremita.
Mientras tanto, sigo disfrutando de esta independencia, del paisaje, la casa y mis pensamientos.