04 diciembre 2006

De todo un poco

Las últimas semanas trajeron novedades a mi vida. Una brisa de aire fresco, renovador y tan necesario, especialmente teniendo en cuenta cómo me estaba sintiendo ultimamente.
Por suerte ahora estoy más optimista y con mejor ánimo de aquel que me doblegó a mediados de Noviembre.
Para empezar, vino de visita un pariente de Alemania, hijo de un primo del padre de mi papá, lo que por esas cosas de la vida parece que lo hace sobrino segundo mío, según entiendo. Curioso tener un sobrino de 53 años, aunque para mí más que un pariente lejano o un familiar, se ha convertido en un amigo.
La relación con esta rama de la familia empezó hace varios años cuando mi padre empezó a buscar la historia de sus antepasados, de sus orígenes en Alemania mandando cartas a todo aquél qu tuviera el mismo apellido o apellido de soltera de la madre. Varios respondieron diciendo que no estaban enparentados, hasta que apareció una de las cartas que es de este señor, padre de mi sobrino. A partir de allí se sucedieron los llamados telefónicos, intercambio de relatos, historias de familia, fotos, etc. Con quien más comunciación mantuvo mi padre fue con este pariente, el que vino de visita a Bariloche aprovechando un viaje por el sur de América por motivos de trabajo porque se dedica a llevar grupos de alemanes a recorrer diversos lugares del mundo y contarles la historia de cada uno. En este caso vino en viaje exploratorio para conocer y planificar la traída de grupos en el futuro. Recorió Ushuia, El Clafate, El Frutillar (Chile), Valdivia (Chile), en fin, todo el sur de la Patagonia argentina y Chilena.
En su paso por Bariloche se alojó en uno de los bungalos de mi padre y tuvimos la oportunidad de conocernos y charlar. De inmediato hicimos muy buenas migas. Tanto por parte nuestra como de la suya, hubo muy buen feeling, una comunicación muy abierta y franca y por sobre todo muy afectuosa y cálida, cosa rara de los germanos.
Entre charla y charla resulta que él también está muy interesado por la vida espiritual y h practicado varias técnicas de autoconocimiento, realizado rituales indios y practica habitualmente Yoga. Esto nos hermanó más profundamente y le ofrecí interpretar su carta natal. La experiencia fue por demás enriquecedora para ambos porque u una manera de conocerlo y conocer la historia de su vida de punta a rabo. El no tuvo reparos en sincerarse y narrar historias personales de su vida como la muerte, hace dos años, de su pareja y compañero de vida por 23 años. Yo había visto un muy pronunciada tendenci homosexual en su carta natal, pero como él no hbía bierto la boca l respecto, para hacer la cosa más fácil decidí sincerarme yo en primera instancia, lo que abrió el camino para qu él hiciera lo mismo.
Fué una experiencia muy especial porque en su familia sólo una hermana y su madre saben del asunto. Cuando yo le conté que mis padres y mi familia lo saben desde mis 18 años, a la mañana siguiente el no dudo en confesarse con mis padres sobre lo suyo y ese gesto aunó más todavía nuestros lazos.
Salimos a cenr fuera en más de una ocasión y la pasamos muy bien todos juntos y en familia. En cuanto a mi relación con él, me sentí muy comprendido y querido. Él es un leonino muy expresivo y cariñoso que cuando estabamos juntos me mimaba, me hacía masajes en el cuello, compartíamos historias de vida, de nuestros respectivos pasados y también me dió mucho soporte emocional sobre mi situación actual. Pude hablar conél y desahogarme de cosas que llevo dentro, mis emociones y sentimientos guardados que sólo un semejante puede comprender, alguien que haya pasado por experiencias parecidas como para comprender y empatizar. Eso me hizo muy bien, me regresó el entusiasmo y las ganas de seguir la lucha.
Ofreció ayudarme financieramente, cosa que no me pareció apropiado y por ello decliné su ofrecimiento independientemente de que él está en una muy buena situación económica, pero eso no evitó que el día de su partida hacia Iguazú dejara un sobre con un "regalo" para mí.
Esta mañana me llamó por teléfono desde el aeropuerto de Iguazú antes de embarcar hacia Río de Janeiro, otro de sus destinos antes de volar a Portugal a reunirse con su pareja de hace 2 años, un arquitecto español, antes de regresar a su casa en Alemania en medio de las montañas, en lo profundo de un valle. Un lugar precioso por lo que pude ver desde el Google Earth.
A principio de este año decidí aceptar la oferta de mi padre y tramitar la ciudadanía alemana, pensando que llevaría varios meses o quizás años obtener, sin embargo, todo salió muy rápido y al cabo de 3 meses de haber presentado los papeles recibía un llamado del consulado alemán informando el envío de la documentación y certificado que me otorgaban como ciudadano Alemán. Hasta ese momento yo no tenía intención alguna de viajar a Alemania y menos todavía si consideraba mi condición física. Pues la visita de este pariente cambió eso y ahora tengo muchas ganas de poder ir a visitarlo y conocer la tierra de mis abuelos.
Otra cosa que pasó en este tiempo es que restablecí comunicación y contacto con un amigo a quien quise muchísimo y que se encuentra viviendo en España desde hace 5 años. Este amigo fue siempre para mí una suerte de amor imposible. Aunque eventualmente tuvimos nuestra historia, nunca se nos cruzó algo más porque él no se identificaba sí mismo como gay. Según él, lo que siente hacia mí es especial y único y a decir verdad, le creo.
Sonó el teléfono y era él, llamando desde Barcelona. Primero me quedé atónito poque era la última persona sobre la tierra a quien esperaba escuchar al otro lado de la línea y esto era así porque la última vez que nos vimos fue en Orlando cuando él se quedó en mi casa por algunos meses y nuestra amistad terminó muy mal y abruptamente en un episodio violento a las 3 de la madrugada, cuando lo eché de mi casa.
Entrar en detalle no viene al caso ahora, pero después de eso mi corazón se rompió en mil pedazos y al cabo de un mes y medio de ese episodio es que se desencadenó el infierno en mi vida, finalizando con mi regreso a Argentina y el resto de la historia que ya conocen.
Est llamado me movilizó mucho y al principio me mantuve muy frío y distante, casi indiferente y sin querer dejar asomar mis emociones pero él me conoce como pocas personas y supo abrir la puerta de mi corazón un vez más. Hablamos por dos horas aclarando situaciones y malos entendidos y me hizo muy bien poder sanar eso en mi corazón. Escuchar el llanto desconsolado de Christian al otro lado del Atlántico fue desgarrador pero me ayudó a volver a una parte de mí a la que me resistía entrar.
Fue increíble su perseverancia y derroteros transitados para poder dar con el teléfono de mis viejos y saber si estaba de regreso en Bariloche, vivo. La última noticia que de mi tenía era que había muerto hacía 4 años. Curioso verdad? En ese tiempo, finales del 2002, fue cuando quedé paralítico y cuando me internaron en terapia con parálisis respiratoria, sin saber si pasaría la noche.
Desde ese primer llamado hemos hablado unas veces más y es muy posible que venga de visita a Argentina a ver a su madre que esta muy grave en Buenos Aires y quizás sea l últim vez que la vea con vida. Durante ese viaje vendrá a Bariloche a verme y supongo que entonces sellaremo nuestras diferencias en un profundo y entrañable abrazo.
Ahora estoy en l oficina de mis viejos mientras cambin el piso en mi dormitorio. La alfombra ya daba lástima y necesitaba una renovación. Esto me llevó mudarme a uno de los búngalows de manera temporal hasta que se termin el trabajo de reforma que será rápido, pero anoche dormí en el bungalow y decidí que hasta que empiece la temporada de verano y se alquile, me quedaré allí disfrutando de un poco de calm y privacidad, para cambiar un poco de aire y entorno. Estoy seguro que me hará muy bien.
Un último agregado a esta entrada de hoy es que conocí a dos personas, nuevas amistades con quienes me escribo en la red. Eso me ha hecho bien pues parecen ser personas de buen corazón y me agrada intercambiar coreo con ellos.
Con todos estos eventos y mi salida nocturna con un amigo el viernes a la noche que puso broche final a las novedades de estas semanas, me siento mucho mejor aunque no pierdo de vista otras cosas y sentimientos que agazapados amenazan mi fragil estabilidad emocional del momento.
Hoy por hoy digo que tengo más por qué estar agradecido de lo que pensaba 3 semanas atrás.

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