05 octubre 2005

La Huerta

La primavera ya empezó y se está haciendo notar en todo su esplendor. El verde intenso de los nuevos brotes, las plantas que florecen y el ánimo de la gente. Las mañanas cálidas y soleadas que poco a poco nos invitan a participar más de la vida al aire libre, los sweaters y camperas se amontonan en el placard sin ser usados por varios días. Es una época hermosa acá en Bariloche.
Las nuevas sensaciones sobre la piel y el cambio de ánimo me trajeron recuerdos de otro tiempo en el que podía caminar sin porblemas y empezaba el trabajo en la huerta. La preparación de la tierra, el sembrado de las primeras hortalizas, el riego al atardecer...
Este año decidí hacerlo nuevamente. Me dije a mí mismo que más allá de mis dificultades en caminar y mantener el equilibrio, haría una huerta otra vez más y así lo estoy haciendo. Con algo de dificultad, todas las tardes, entre ratos libres, salgo al jardín a echarme sobre el suelo y empezar los preparativos. Ya tengo casi listo el lugar donde en pocos días sembraré los rabanitos. Junto a ellos pondré las cebollas y zanahórias y un poco más allá sembraré las diminutas semillas de lechuga. No es una tarea fácil para mí en las condiciones de movilidad que poseo ahora, pero no tengo dudas en que lo podré hacaer muy bien y que en poco más de un mes ya veré asomar sobre la tierra el rojo característico de los rabanitos. Para Noviembre, la lechuga casi estará para ser cosechada y así con cada uno de los vegetales que siembre en este tiempo.
La experiencia es fabulosa y me hacae sentir muy bien, sin mencionar la diferencia en sabor y textura de las hortalizas cultivadas en casa respecto de las de supermercado.
Aprovechando la ausencia de actividad solar la semana pasada, preparé el primer litro de plata coloidal. Salió muy bien y de excelente calidad y tengo pensado usarla en el riego y tratamiento de mi huerto, además de mi consumo personal.
Si bien la mancha solar 813 está visible desde la Tierra, no presenta características de explotar en los próximos días y voy a aprovechar eso para preparar algo más de plata coloidal. el proceso es lento y conlleva varios pasos que deben ser monitoreados cuidadosamente para poder obtener una buena calidad y estabilidad de la solución.
Estoy ansioso por comprobar los efectos que tendrá en mi organismo, pero no me cabe duda alguna que serán 100% positivos.

1 comentario:

JOSE LUIS dijo...

De verdad que es una experiencia extraordinaria el sacar productos de la tierra. Quizá ustedes que viven en un clima diferente, en el cual se marcan las estaciones saben apreciarlo mejor. Desde hace 8 años tengo un terreno muy cerca de la ciudad en el cual hemos desarrollado un vivero de plantas ornamentales, pero no fué hasta hace unos tres años que descubrí lo rico que es sembrar frutas y hortalizas. Hoy día tenemos cambures (banabas), Lechozas (papayas), pimentones (morrones) maiz dl cual cosechamos jojotos (choclos) y baby corn (mazorquitas chuinas9, y unas plantas de aguacate y otras de narajanjas que hubiera deseado haber sembrado antes para ver los frutos que espero con ansiedad para dentro de un par de años, también hemos sembrado repollos, albahaca, calabazas, calabacinenes y tomates, pero no he sido constante, quizá por ser tropical.Ahora mismo tengo el proyecto de sembrar piñas. Aparte de todo es una terapia excelente, sobretodo cuando llegas a casa con los frutos.
Saludos, cuentame del desarrollo de tu huerta.