10 octubre 2005

El Gran Año

El Gran Año es un término que algunas civilizaciones antiguas usaron par describir la lenta precesión de los equinoccios a través de las doce casas del antiguo zoodíaco, un período de cerca de 24.000 años.
Las diferentes culturas se referían a este ciclo con diversos nombres incluyendo: el Año Platónico, los ciclos Yuga, las Edades del Hombre o simplemente el ciclo de los Equinoccios, pero una cosa es clara y es que fue conocido por casi todas las culturas alrededor del mundo.
En su trabajo épico "El Molino de Hamlet", Giorgio de Santillana y Hertha von Dechend documentaron el cuento del gran año y señalaron que se trataba del asunto número uno en interés, tejido dentro de los mitos y folclore alrededor del mundo antiguo.
¿Por qué nuestros ancestros estaban tan interesados y fascinados por este tema que memorizaban historias que eran pasadas de generación en generación por miles de años y construyeron estructuras megalíticas en cada continente para monitorear este movimiento?
Walter Cruttenden piensa que es porque estos cuentos eran verdad. Y esto es que, mientras el Sol se curva en el espacio llevando consigo a la Tierra, nuestos cuerpos y nuestro planeta se mueven hacia una región donde son afectados por diferentes fuerzas cosmicas que indirectamente resultan en la elevación y caída de la civilización. Mientras la conciencia del hombre se expande y contrae, y el ciclo se desarrolla, como el año solar con sus estaciones, ésto resulta en grandes edades de iluminación y edades de oscuridad y misterio. De hecho, los registros arqueológicos muestran una amplia declinación de la civilización empezando alrededor de 5000 años atrás, una edad de oscuridad a nivel global, seguida de una elevación de la consciencia con la llegada del renacimiento hasta los días actuales. ¿Eran los cuentos y mitos y los monumentos como Stone Henge sólo para diversión y agricultura?, o es acaso que el folclore es el lenguaje científico de tiempos ancestrales y estaban tratando de decirnos algo sobre los oscuros días por venir, tratando desesperadamente de preservar el conocimiento en las pirámides, megalitos y templos tan cuidadosamente alineados con los cielos, incorporando sofisticados principios matemáticos.
Esta es la historia del Gran Año y la nueva evidencia científica que lo sustenta. Estudios recientes sobre el sistena solar parecen indicar que la precesión es, de hecho, causada por un movimiento curvo de nuestro Sol a través del espacio. Si bien esta teoría no es ampliamente aceptada aún, de ser verdad, sería el punto de partida que confirmaría la sabiduría y conocimiento de los antiguos.


La Edad de Hierro. Referida también como la edad oscura o materialista, dura un período de 1200 años en la mitad del ciclo. en esta era, el intelecto humano es incapaz de comprender nada que esté más allá del grotesco mundo material en el que vivimos. La descendente era de hierro duró desde cerca del 702 a.C. hasta el 499 d.C. (un tiempo de gran destrucción) y la ascendente era oscura terminó cerca del 1699 d.C. Como las estaciones, no empiezan y terminan abruptamente, sino que luego de algunos cientos de años la diferencia entre las eras puede ser bien identificada.

La Edad de Bronce. También se la llama la edad de la electricidad o la edad atómica, y dura un total de 2400 años del ciclo Daiva Yuga. Este es el período en el que el intelecto humano es capáz de comprender la materia fina, las fuerzas sutiles y sus atributos, caracterizada por el desarrollo de la energía eléctrica y atómica: la era del telégrafo, la radio, los aviones y otros aspectos del espacio. En el período descendente, alejándose de la era espiritual, hay menos desarrollo material que en la edad ascendente donde la influencia materialista aún es fuerte. Las ataduras al ciclo anterior son lentas en cambiar. Por ello, en el comienzo de la era de bronce ascendente, el hombre está materialmente orientado pero comienza a descubrir las partículas y fuerzas sutiles y empieza a entender más acerca de la energía, tanto a nivel humano como mundial. Es un tiempo excitante de descubrimientos pero las mayores revelaciones son pronto el darse cuenta que nuestros cuerpos son simples vehículos hechos de energías sutiles que operan a una matriz muy real de energías e ideas.

La Edad de Plata. La edad Mental, como se la refiere comunmente, dura un período de 3600 años. Durante este tiempo el intelecto humano puede comprender el magnetismo divino que resulta en avanzados razgos humanos como la comunicación telepatica y la memoria perfecta. Hoy pensamos que la escritura es un signo de inteligencia, y creemos que los simples jeroglifos evolucionaron en un modo de escritura más complejo. El hecho es que involucionaron en la escritura, ya que esta es una habilidad que es superflua en las edades más elevadas cuando uno puede virtualmente recordar y saberlo todo. Afortunadamente nuestro planeta pronto evolucionará tan rápido que a nuestro actual nivel de consciencia, difícilmente podemos comprender nuestro estado de consciencia en tan sólo pocas décadas por venir, sin mencionar el próximo Yuga. Si miramos atrás, digamos 150 años en el pasado, quién pudo haber adivinado lo que sería en el año 2000? Ni aún Julio Verne pudo imaginar la posibilidad de computación en gigabits, comunicación inalámbrica o la esperanzada y también temerosa posibilidad de la biotecnología. Pero la mayoría de los cambios por venir serán en niveles de consciencia y estilo de vida. Es imposible trasladar un conocimiento del próximo ciclo a las masas dentro del ciclo actual, pero mucho individuos con una consciencia más elevada pueden intuir sus enormes posibilidades.

La Edad dorada. El último y más largo período, atravesando 4800 años en el medio ciclo, es la edad de la Verdad y la Iluminación. Se considera es el período en el que el intelecto humano puede comprenderlo todo, incluso a Dios, y la inteligencia del hombre estará altamente avanzada. En esta era, el hombre trabajará en armonía con el Plan Divino. Es virtualmente imposible comprenderlo desde nuestro actual estado de desarrollo, lo que será nuestra consciencia en la Edad Dorada. Sin Embargo, uno puede imaginar que externamente el hombre vivirá en perfecta armonía con la naturaleza y el mundo se asemejará a un jardín de inmensa proporción. Algunos de los mitos y las fábulas sobre el Eden, Shangai La (Shangrila) y la belleza y paz de la última Edad Dorada, aún están por venir.

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