16 agosto 2005

La Visita

Hace más de 4 días que quiero entrar al blog pero por algún motivo no podía. Aprovecho ahora para escribir unas líneas. En realidad no ha pasado mucho en mi vida, salvo la continuidad de mi trabajo que va viento en popa.
La musicalización de los videos quedó excelente, gracias a la ayuda del Nundub, un programita genial para edición de videos y sobre todo porque es gratis.

Una novedad fuera de lo ordinario fue la visita sorpresa de Claudio. Para los que no saben quién es, pueden leer el artículo "Y mi vida cambió".
Fue una sorpresa muy grata verlo y ponernos al día después de tantos años sin vernos. La última vez fue durante mi paso por Buenos Aires apenas llegué de Orlando. En ese entónces aún podía caminar y no sospechaba lo que vendría unas semanas después.
Sea como fuere, la pasamos muy bien con Claudio. Charlamos mucho y nos pusimos al día sobre nuestrs asuntos. Fué muy bueno poder verlo y saber que está muy bien.
Dentro de todo lo charlado, empezamos a planificar una salida de campamento para el verano que viene, cuando regrese para sus vacaciones. Hace años que no lo hago y ahora que puedo moverme con más soltura, será una experiencia inolvidable.
En otro orden de cosas, la semana que viene empiezo a rehabilitar en una piscina nueva que han hecho acá en Bariloche. Aún no la conozco pero me han dicho que es semi olímpica y climatizada. Veremos cómo resulta. Escencialmente trabajaré el equilibrio y el miedo a caerme. Ojalá que dé resultados y pueda fortalecer más mis piernas y tronco y dejar de una vez por todas el andadoar y empezar con las muletas.
Por momentos me parece que pasó una eternidad desde la última vez que caminé normalmente, y sólo han sido 3 años en silla de ruedas. Es un tiempo, sin dudas, pero pasó rápido.
Contándole a Claudio los detalles de mi situación, venían a mi mente imágenes que había olvidado respecto de los primeros meses de mi parálisis. Es increíble lo que se puede lograr con algo de fuerza de voluntad, optimismo y confianza en uno mismo. No sé si queda bien o no decirlo, pero me siento orgulloso de mí mismo, al tiempo que muy agradecido de toda la gente que me ayudó y alentó a luchar y seguir adelante. No puedo quejarme en lo absoluto y a la larga será una anécdota más en mi vida, como tantas otras.
Casi me parece verme en un futuro no muy lejano, reunido con nuevos amigos y diciendo:
"recuerdo que cuando estaba paralítico y no podía moverme del pecho para abajo...."
Sin lugar a dudas, ha sido una de las pruebas más difíciles por las que me tocó transitar, pero al mismo tiempo la más positiva en términos de conocimiento interior y valía personal.

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