02 julio 2005

Una Noche Diferente

Sonó el teléfono y luego de varios repiques atendí. Era Marcelo, un locutor de radio local a quien no veía desde hacía varios años pero con el que compartí algunos programas de radio cuando solía ser invitado en las FM locales varios años atrás. Fue toda una sorpresa porque era el que menos hubierea imaginado que llamaría y lo hizo para invitarme a participar de un programa de TV de un canal de cable local. Hablamos por unos minutos y me explicó la dinámica del programa de entrevistas que conduce desde hace ya más de cuatro años. Combinamos horarios y colgó.
Me quedé pensando un tiempo y no pude evitar ver mi carta natal y los tránsitos planetarios del momento para tener una idea de lo que esto traería. Eran las 2 de la tarde y como llovía copiosamente, decidí reservar un remisse para estar seguro de llegar a tiempo a la grabación del programa.
Luego de ducahrme y cambiarme me dispuse a esperar el auto que nunca llegó y fue cuando llamé a mi amigo Carmelo para que me hiciera el favor de llevarme al centro. Así lo hizo, con la buena disposición que siempre ha mostrado hacia mí.
La grabación se haría en un restaurante nuevo que acababa de abrir sus puertas hace no más de un mes. Yo ignoraba de su existencia por esto de estar amucho tiempo encerrado en casa sin salir mucho.
Cuando entré con mi andador cerca de las 19:30 hs, Marcelo estaba con otro invitado en un rincón bien dispuesto para la entrevista. El dueño del lugar se acercó y nos saludó muy amablemente y se presentó como Daniel. Hombre Jóven, de no más de 30 años quizás y bien parecido. Nos ubicó en una de las mesas y nos ofreció un café. Carmelo parecía conocerlo y se pusieron a charlar. Al cabo de pocos minutos la entrevista terminó y Marcelo se me acercó para saludarme. Hablamos un rato y me explicó que se trataría de una charla informal, como entre amigos, en la que me preguntaría sobre temas de astrología y lo que me había pasado.

Me acomodé mejor en una mesa cerca de una ventana y la cámara empezó a grabar. Varias personas se habían agrupado, curiosas, cerca de donde estábamos. La entrevista fue muy amenea y fluída. Me senetí muy cómodo y rememoramos algunos viejos tiempos en los que, como dije, participaba con más frecuencia de programas de radio o televisión. Marcelo me hizo recordar que en nuestro último encuentro en la radio, yo le había hecho una lectura grafológica, lo que él destacó en cámara como muy acertada. Cuando la cámara se apagó se me acercaron varias de las personas presentes para pedirme información sobre cómo les iría el año en curso y el venidero.
Nos apartamos hacia otra mesa y sin darme cuenta terminé rodeado de un grupo de mujeres que no dejaban de pedirme que les dijera algo. Hacía mucho que no hacía este tipo de cosas y me divertí bastante. Cada una escribió unas frases sobre una servilleta de papel y una a una empecé a hablarles sobre su personalidad y situación actual mediante lo que veía en los grafismos de su escritura. Las caras de sorpresa y asombro se sumaban a medida que iba hablando. Poco a poco se fueron sumando otras personas que estaban de algún modo relacionadas con el camarógrafo, el dueño del local y amigos presentes.
El mozo del restaurante trajo varios platos y dispuso una mesa bien presentada que en poco tiempo se convirtió en un festín, con tablas de mariscos, bebidas, salsas y esas cosas. Todos compartimos los manjares de mar presentados con gran elegancia y decoro.
Yo me sentí muy bien y obviamente, era el centro de atención, respondiendo a preguntas sobre el futuro del país, del planeta y esas cosas. La charla se hizo muy amenea y en su mayoría, los presentes eran todos profesionales. Cada uno hizo un relato natural sobre su situación de vida y lo comparaban con lo que les había dicho.
No pasó mucho tiempo hasta que pidieran mi teléfono para concertar una entrevista privada para una carta natal. Daniel me observaba detenidamente y con frecuencia y lo sentí abierto y generoso.
Fue una noche fuera de lo ordinario para mí. Disfruté mucho del momento y de la conversación con estos extraños que al poco tiempo ya no lo eran tanto.
El recinto empezó a llenarse y las mesas se ocuparon una a una hasta que Daniel hubo de levantarse para ponerse al frente de su negocio.
El reloj marcaba las 23 hs y empezaron las despedidas. Un contador se ofreció a traerme a casa, lo que acepté gustoso.
El programa se emitirá el próximo jueves y veré cómo quedó el reportaje.

4 comentarios:

José Luis Restrepo dijo...

Saludos. Aquí veo varios canales Argentinos, entre ellos Infinito.
ojalá pudieramos ver la entrevista.

Alex dijo...

Hola José Luis, lamentablemente es un canal de cable local y no creo que salga al extranjero. El programa se emitió hoy y me dijeron que salí muy bien, jejeje.
Personalmente no lo vi pues tengo otra compañía de cable.

Khayael dijo...

hola Alex. Felicidades por tu entrevista que aunque se que no podre verla me imagino que ha de haber sido muy buena! ha de ser muy bonito el ser el centro de atencion causado por aquello que es como un Don dado para ayudar a tus semejantes ( bueno! asi lo veo yo!)un abrazote!

Polo Sur dijo...

ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

pero kè bien!!! sos todo una celebridad entonces!!!

:D enhorabuena ke se haya acordado de vos tu amigo che!

te mando un abrazo, me alegro ke andes bien.