24 julio 2005

Otros Tiempos


El viernes por la tarde vino mi amigo Andy, con quien hicimos un viaje espectacular en un Citröen 3CV del 79 por todo el país y limítrofes hace casi 15 años. Un viaje que duró casi dos meses y en el que recorrimos más de 12.500 km.
Me trajo algunas fotos viejas que encontró entre sus cosas y al verlas me inundó un torrente de recuerdos felices, sensaciones y emociones. Nos conocimos cuando hicimos el curso de guías de turismo, por el año 88. Casi de inmediato nos volvimos muy buenos amigos y en especial porque ambos eramos gay y hablábamos el mismo idioma en un pueblo en el que el asunto no era nada próspero, como ya comenté en otro artículo. Por esas cosas de la vida nos distanciamos y no supimos nada el uno del otro por muchos años, hasta que hace unos meses reapareció en mi vida y hemos retomado nuestra amistad.
En aquellos tiempos solíamos salir mucho de excursión y paseos por la zona. Una de estas salidas fue al cerro Chall-Huaco durante el invierno del 89 creo. Bajamos de regreso hasta el auto esquiando por el camino nevado. Fue un día maravilloso y quiero compartir con ustedes una de las fotos.
Jamás hubiera pensado en aquél entónces que mi vida cambiaría tanto.

16 julio 2005

Nueva Era Glaciar

Cuando pensamos en una "Era Glacial" se nos viene a la cabeza imágenes de Mamuts perseguidos por hombres de las cavernas, un paisaje cubierto de hielo en su totalidad o de nevadas constantes y persistentes, algo parecido a la película de dibujos "Ice Age" de Fox. Quizás no estemos muy equivocados, pero también lo relacionamos con un marco de tiempo tan lejano al nuestro que parecería imposible suponer que estamos al borde del inicio de otro gran ciclo helado para el planeta. La pregunta lógica que nos hacemos es: ¿cómo es posible que suceda en plano auge del calentamiento global? Claro, es que los medios no dejan de hablar del tema y relacionarlo con las crecientes inundaciones en todo el planeta y los marcados cambios climáticos de la última década, pero no es tan sencillo, hay una serie de sucesos que llaman la atención y que se relacionan entre sí y permiten prever la inminente llegada de una nueva era glaciar.

Uno de estos factores es la disminución del campo magnético terrestre, relacionado con el fenómeno de inversión polar del que tento se habla. Al disminuir este campo, la Tierra queda más expuesta a los rayos cósmicos provenientes del espacio y particularmente los emanados por el Sol durante las grandes explosiones. Esto induce a un aumento de la temperatura de superficie del planeta pero también se relaciona con la derivación continental. Este último fenómeno tiende a generar mayor fricción entre las capas de la corteza y por consiguiente hay un aumento de la actividad geológica o sísmica y en especial de los volcanes sub oceánicos, cosa que está sucediendo con más frecuencia desde hace más de dos décadas. Según el USGS que se encarga de monitorear la actividad sísmica y volcanica del globo, varios mega volcanes submarinos empezaron a activarse y reportar actividad, al igual que sucedió previo al último ciclo glaciar, y esto tiende a aumentar la temperatura de las profundidades marinas. La NASA tiene contabilizados más de un millón de estos volcanes hasta la actualidad y sólo en el mes de marzo pasado se descubrieron más de 10.000 de estos volcanes en las inmediaciones de la isla de Pascuas.
Al aumentar la temperatura de los mares, la evaporación se eleva y esto trae como consecuencia mayores y más fuertes precipitaciones.
Otro factor en la lista es el derretimiento de los hielos de la antártida, pero no en su totalidad como se viene publicitando en los medios, sino sólo en las áreas en contacto con el mar, mientras que en el interior, en la masa continental, el grosor de los hielos aumentó considerablemente. Es interesante esto porque la información que circula respecto al derretimiento de los polos y los hielos continentales corresponde sólo al 1%, mientras que el 99% de los glaciares está en franco crecimiento y avance. ¿Qué pasa que esto no se dice? ¿Acaso hay alguna información que no quieren que sepamos?
Todos los estudios geológicos indican que antes de cada era glacial, hubo un aumento de gases invernadero en la atmósfera, hallazgo que se logra estudiando y analizando el aire encerrado en las capas de hielo, es decir, justo lo que sucede desde hace más de dos décadas.
Volviendo a los cambios en el campo magnético de la Tierra, se ha descubierto que en cada ocasión en que este fenómeno natural ha sucedido, hubo extinciones masivas y mutaciones genéticas en las especies, creando así nuevas adaptaciones y nuevas especies. Por ejemplo, en la última gran glaciación hace más de 11.500 años, el 40% de las especies sobre el planeta desaparecieron. Previo a ese ciclo, hace más de 23.000 años sucedió lo mismo. ¿Acaso no hay una desaparición creciente de especies en el globo?

El factor más sobresaliente que sugiere este inminente cambio climático hacia una nueva era glaciar es el ciclo de Milankovitch. Este ciclo es, seguramente, el factor más relevante y el causante de las llamadas eras de hielo. Milutin Milankovitch fue un astrofísico serbio que en 1920 publicó su investigación sobre este ciclo, que se compone de tres factores relacionados con la órbita terrestre: la excentricidad orbital, la inclinación del eje y la precesión, todos relacionados entre sí.


Nuestro planeta tiene una órbita en torno al Sol que no es circular, sino moderadamente elíptica. A esto se lo llama excentricidad, es decir, la variación de la órbita que va desde un "casi" círculo hasta una elipse. Cada punto de aproximación y lejanía al Sol se lo llama perihelio y afelio respectivamente. Nuestra Tierra cumple con este ciclo casi cada 400.000 años y como consecuencia cambia el contraste de la insolación, o sea, la cantidad de calor recibida por el Sol, haciendo que las diferencias de temperatura en los hemisferios sea más marcada.
Actualmente el perihelio sucede cerca del 3 de Enero y el afelio el 4 de Julio, pero hace 11.500 años el perihelio era en Junio y el afelio en Diciembre, es decir, lo contrario de ahora.


Este ciclo está relacionado con la precesión de los equinoccios de 25.920 años en que el eje terrestre apunta a una estrella distinta en el espacio. Hace más de 11.000 años apuntaba hacia la estrella Vega y ahora lo hace hacia la estrella Polaris. Como el Sol no está en el centro de nuestra órbita sino movido hacia uno de los extremos, cuando la Tierra está cerca del Sol recibe mayor temperatura y viceversa, pero en el ciclo mayor, cuando la orbita es casi circular, los cambios no son tan marcados.

La inclinación del eje terrestre es otro de los factores que se suma a la ecuación porque cambia cada 41.000 años según calculó Milankovitch, variando entre una oblicuidad de 21.5º a 24.5º.
Actualmente la inlcinación del eje es de 23.4º. Esta diferencia también incide en la insolación donde a mayor diferencia de inclinación, mayor diferencia de temperatura entre las estaciones. La suma de estos ciclos hace que en el invierno del hemisferio Norte, las temperaturas sean más bajas que en el invierno del Hemisferio Sur y al haber mayor precipitación, hay más acumulación de nieve, pero como los cambios de temperatura no son tan pronunciados durante el verano, la nieve no llega a derretirse por completo en las cumbres y se empalma con las nuevas caídas níveas del año siguiente y así sucesivamente. Este proceso tarda años, pero actualmente lo estamos empezando a notar. Un invierno muy crudo en Europa y Norte América y sequías severas en el verano en la actualidad, o sea que estamos en el inicio del ciclo de Milankovitch.
Al no derretirse la nieve por completo, la acumulación de hielo en el hemisferio Norte se extiende y esto produce una bajada en los niveles oceánicos en el hemisferio Sur.

Contrario a lo que uno pudiera suponer, para que se instale una era glaciar no hace falta más que un cambio de temperatura en el orden de los -2ºC en la superficie continental y +0.8º C en las superficies oceánicas. Actualmente, la temperatura de superficie en el Atlántico Nortre ha subido 0.5º C.
Existe lo que se llama una pequeña era glaciar. La última de esta clase fue hace 360 años y ya estamos sobre el límite del ciclo que coincidió entonces con la alineación de los dos grandes gaseosos de nuestro sistema solar, Júpiter y Neptuno. La próxima alineación se producirá en Diciembre del año 2009, es decir, dentro de 4 años. Debido a la fuerza gravitacional que esto ejerce sobre el Sol, la actividad del astro se intensifica y produce "tirones" gravitacionales sobre nuestro planeta, influyendo en el ciclo de Milankovitch.

Todos los eventos que vengo analizando desde distintas ópticas, desde profecías a fenómenos atmosféricos, geológicos, económicos y políticos, confluyen en el mismo año: 2009.
Si el cambio climático sigue su curso, esto afectará las cosechas y por consiguiente la economía. La produción de aliemtos es algo básico y fundamental para nuestro actual sistema de vida y a su vez tiene una tremenda relación con la aparición de nuevas enfermedades. La cadena de eventos parece ser interminable. ¿Acaso el colapso económico de USA para el 2009 está asociado con el cambio climático? ¿No será este colapso el que genere la tensión necesaria para desatar una guerra de proporciones mayores?
La gran caldera subterránea del mega volcán del parque Yellowstone empezó a dar signos de actividad y forzó a cerrar el parque en dos ocasiones este año. Si llegase a erupcionar, todo el centro de USA quedaría desvastado.
No quiero ser alarmista pero que se viene se viene.

02 julio 2005

Una Noche Diferente

Sonó el teléfono y luego de varios repiques atendí. Era Marcelo, un locutor de radio local a quien no veía desde hacía varios años pero con el que compartí algunos programas de radio cuando solía ser invitado en las FM locales varios años atrás. Fue toda una sorpresa porque era el que menos hubierea imaginado que llamaría y lo hizo para invitarme a participar de un programa de TV de un canal de cable local. Hablamos por unos minutos y me explicó la dinámica del programa de entrevistas que conduce desde hace ya más de cuatro años. Combinamos horarios y colgó.
Me quedé pensando un tiempo y no pude evitar ver mi carta natal y los tránsitos planetarios del momento para tener una idea de lo que esto traería. Eran las 2 de la tarde y como llovía copiosamente, decidí reservar un remisse para estar seguro de llegar a tiempo a la grabación del programa.
Luego de ducahrme y cambiarme me dispuse a esperar el auto que nunca llegó y fue cuando llamé a mi amigo Carmelo para que me hiciera el favor de llevarme al centro. Así lo hizo, con la buena disposición que siempre ha mostrado hacia mí.
La grabación se haría en un restaurante nuevo que acababa de abrir sus puertas hace no más de un mes. Yo ignoraba de su existencia por esto de estar amucho tiempo encerrado en casa sin salir mucho.
Cuando entré con mi andador cerca de las 19:30 hs, Marcelo estaba con otro invitado en un rincón bien dispuesto para la entrevista. El dueño del lugar se acercó y nos saludó muy amablemente y se presentó como Daniel. Hombre Jóven, de no más de 30 años quizás y bien parecido. Nos ubicó en una de las mesas y nos ofreció un café. Carmelo parecía conocerlo y se pusieron a charlar. Al cabo de pocos minutos la entrevista terminó y Marcelo se me acercó para saludarme. Hablamos un rato y me explicó que se trataría de una charla informal, como entre amigos, en la que me preguntaría sobre temas de astrología y lo que me había pasado.

Me acomodé mejor en una mesa cerca de una ventana y la cámara empezó a grabar. Varias personas se habían agrupado, curiosas, cerca de donde estábamos. La entrevista fue muy amenea y fluída. Me senetí muy cómodo y rememoramos algunos viejos tiempos en los que, como dije, participaba con más frecuencia de programas de radio o televisión. Marcelo me hizo recordar que en nuestro último encuentro en la radio, yo le había hecho una lectura grafológica, lo que él destacó en cámara como muy acertada. Cuando la cámara se apagó se me acercaron varias de las personas presentes para pedirme información sobre cómo les iría el año en curso y el venidero.
Nos apartamos hacia otra mesa y sin darme cuenta terminé rodeado de un grupo de mujeres que no dejaban de pedirme que les dijera algo. Hacía mucho que no hacía este tipo de cosas y me divertí bastante. Cada una escribió unas frases sobre una servilleta de papel y una a una empecé a hablarles sobre su personalidad y situación actual mediante lo que veía en los grafismos de su escritura. Las caras de sorpresa y asombro se sumaban a medida que iba hablando. Poco a poco se fueron sumando otras personas que estaban de algún modo relacionadas con el camarógrafo, el dueño del local y amigos presentes.
El mozo del restaurante trajo varios platos y dispuso una mesa bien presentada que en poco tiempo se convirtió en un festín, con tablas de mariscos, bebidas, salsas y esas cosas. Todos compartimos los manjares de mar presentados con gran elegancia y decoro.
Yo me sentí muy bien y obviamente, era el centro de atención, respondiendo a preguntas sobre el futuro del país, del planeta y esas cosas. La charla se hizo muy amenea y en su mayoría, los presentes eran todos profesionales. Cada uno hizo un relato natural sobre su situación de vida y lo comparaban con lo que les había dicho.
No pasó mucho tiempo hasta que pidieran mi teléfono para concertar una entrevista privada para una carta natal. Daniel me observaba detenidamente y con frecuencia y lo sentí abierto y generoso.
Fue una noche fuera de lo ordinario para mí. Disfruté mucho del momento y de la conversación con estos extraños que al poco tiempo ya no lo eran tanto.
El recinto empezó a llenarse y las mesas se ocuparon una a una hasta que Daniel hubo de levantarse para ponerse al frente de su negocio.
El reloj marcaba las 23 hs y empezaron las despedidas. Un contador se ofreció a traerme a casa, lo que acepté gustoso.
El programa se emitirá el próximo jueves y veré cómo quedó el reportaje.