18 marzo 2005

Sorpresa

Esta tarde recibí un mensaje en mi correo de Yahoo de un italiano que había visitado mi perfil en Gaydar. Curioso porque hacía casi 2 años que no entraba al sitio y de hecho había supuesto que mi cuenta estaba borrada por falta de uso, pero no fué así.
Este italiano, muy lindo por cierto, resultó ser astrólogo. Me encontró buscando perfiles con profesiones similares. Obvio que le respondí. De todos modos, este no es el asunto del post. El asunto es que entré en el sitio y actualicé la foto de mi perfil e hice algunas modificaciones, ya que cuando abrí la cuenta lo hice mientras vivía en Orlando. Después de esto me dediqué a mirar perfiles de gente de Argentina y entre la lista de más de 300 personas en línea para ese momento, se cruzó un perfil de alguien de Bariloche. El perfil tenía foto; no lo conozco ni sé quien pueda ser.
Bariloche es una ciudad chica donde la mayoría nos conocemos por habernos cruzado alguna vez por el centro del pueblo, aunque últimamente ha venido mucha gente a vivir a este pueblo en busca de tranquilidad y nuevos horizontes, escapando del bullicio y la locura enajenantes de la gran ciudad. Personalmente, desde que estoy en silla de ruedas (no por mucho tiempo más), que no frecuento el centro ni salgo de noche como solía hacerlo antes, por lo que estoy completamente desactualizado de lo que está pasando en Bariloche. El asunto es que al ver ese perfil en las páginas de Gaydar, se me ocurrió hacer una búsqueda de personas por ciudad para saber si había alguien más de Bariloche en ese sitio. Luego de unos milisegundos apareció el resultado de mi búsqueda que arojó una lista de más de 2 páginas. Quedé completamente sorprendido y una especie de emoción y entusiasmo me invadió de inmediato.
Cuando yo llegué a esta ciudad (pueblo) por allá a principios del año 83, el asunto gay apenas si estaba abriéndose paso en este país, en especial después de tantos años de dictadura militar. Ser gay en Bariloche o pretender encontrar alguno era una empresa desafiante y que no prometía mucho futuro. Recuerdo que antes de venirme pensaba que me dedicaría a peinar pingüinos acá en la Patagonia, y de hecho, mis primeras salidas de noche consistían en tomar cerveza en compañía de un montón de hippies o "artesanos", como se hacían llamar a sí mismos, que nada tenían que ver conmigo y mi estilo de vida. Como no me gustaba ni me gusta el plumerío, siempre mantuve una imágen muy masculina, cosa que me ayudó a lograr aceptación en el medio, además de pasar desapercibido como gay. Con el correr de los meses empecé a descubrir los códigos internos de la vida nocturna de este pueblo y poco a poco me hice de un grupete de "amigos" con los que intimábamos ocasionalmente, pero siempre dentro de la más absoluta reserva. Acá la onda era la bisexualidad. Nadie estaba dispuesto a reconocer abiertamente que era gay y que le gustaban los tipos.
Los años pasaron y las cosas cambiaron, pero nunca llegó a ser algo totalmente abierto. Hubo un par de intentos por parte de los más osados de imponer pubs con onda gay, pero todos fracasaron con el correr del tiempo, por esa cosa de ser un pueblo chico donde todos se conocen.
Durante la mayor parte de mi tiempo acá en Bariloche, terminé estando en pareja estable pero con tipos de afuera que, como mencioné, venían a probar suerte. Esto me llevó a no frecuentar más la vida nocturna de este lugar sino, más bien, juntarme en casa de amigos o parejas discretas, en cenas, reuniones junto al hogar, noches de juegos y charlas.
Desde que regresé a Bariloche, por allá a finales del 2002, y en especial después de haber quedado en silla de ruedas, una de las cosas que me inquietaba bastante era (y sigue siendo), mi vida afectiva a futuro. Durante varias noches he pensado sobre el asunto porque, quedemos en claro, ser gay de por sí es una historia en esta sociedad y mucho más en Bariloche, y si a eso le sumo que tengo 42 años, pues bien, la cosa se complica un poco. No es imposible, lo sé, pero se hace más difícil porque los valores con los que se maneja la mayoría de la gente gay hoy en día, se basa en la apariencia, el estado físico y ese tipo de cuestiones más relacionadas con el cuerpo que con la cabeza o el corazón.
Hoy quedé sorprendido por la cantidad de tipos gay de todas las edades que hay en Bariloche, mejor dicho, que tienen un perfil en Gaydar , lo que me hizo pensar que debe haber al menos el doble que no posee una cuenta en ese sitio, y eso abre un abanico de posibilidades de conocer a alguien, muy interesante.
Otra cosa que me sorprendió es que la mayoría de estos perfiles es de gente entre los 28 y 50 años de edad y en busca de hombres entre los 30 a 50 años de edad. Pasé varias horas leyendo cada uno de los perfiles y disfrutando de algunas de las fotos. Debo confesar que me siento más optimista sobre mi futuro afectivo. Ahora solo me resta terminar mi rehabilitación y empezar a ponerme en contacto con algunos de ellos. A Dios gracias, cada vez camino más y mejor. Una vez recuperado del todo me queda la tarea de meterme en un gimnasio y recuperar el nivel físico que tenía antes.

4 comentarios:

Latente! dijo...

Primero: porqué estas en silla de ruedas, y hasta cuando y todo loq ueme puedas contar al respecto.

Segundo: no solo la gente gay esta pendiente de la apariencia y lo externo. es una lastima. sería bueno qe se tomen 1/2 del día para meditar y darse cuenta de lo chiquitos que somos.

Tercero: suerte en tu busqueda, seguro que alguien aparecerá. Adema sos fachón guachín. jejeje

Alex dijo...

Gracias Latente! Tenés razón en el punto segundo. Respecto de la silla, cuento toda la historia en uno de los primeros post, si tenes ganas leela. Un resumen: una complicacion con el herpes zoster o más conocido como culebrilla.
Gracias por lo de fachón ;)

danubia dijo...

Alex, no tuve la oportunidad de conocer Bariloche aun, pero te aseguro que no solo ahi la cosa es complicada, Latente tiene razon cuando dice que no solos gays estan pendientes de apariencias y no solo a ustedes les cuesta encontrar una pareja, hace poco hablando con unos amigos, hablabamos de que cada vez, se ven mas gays en las calles, espero que ,eso sea señal de una abertura, de reconocerse distinto, pero participe de el entorno, las dictaduras no solo matan gente, espero que la primavera dure mucho y que sigamos viendo cambios a nuestro alrededor, saludos desde el otro lado de la cordillera :)))

Alex dijo...

Hola Danubia, gracias por visitarme y por tu comentario. :)