16 marzo 2005

Frecuencias Cerebrales

El estudio y la investigación sobre las frecuencias cerebrales y su relación con los distintos procesos corporales y la salud se remonta a un par de siglos atrás. Durante los años 1950 al 70 se llevaron a cabo una serie de experimentos por parte de EEUU, sobre las frecuencias cerebrales y los estados alterados de la conciencia mediante el uso de psicoactivos de distinto tipo. Estos experimentos sobre soldados y civiles voluntarios permitió a los investigadores determinar qué mecanismos o substancias influían sobre la actividad cerebral y qué efectos producían, midiendo el proceso y los resultados con el uso del EEG (electro encéfalograma), aparato que, como muchos conocen, mide las ondas cerebrales. Más tarde, con la invención del scanner cerebral o más conocido como resonador magnético inventado por el Dr. Paul Lauterburg en 1972 (premio Nobel), la actividad cerebral pudo monitorearse a niveles nunca antes imaginados.
Existen cuatro ondas cerebrales conocidas como Beta, Alfa, Delta y Theta, cada una con su propia frecuencia medida en Hertzios. Con el avance de la ciencia y la tecnología se pudo profundizar mucho más en este terreno y determinar con increíble precisión la influencia de las frecuencias sobre el cerebro humano y sobre cualquier organismo vivo. Este avance permitió el desarrollo de aparatos inductores de ondas cerebrales que salieron al mercado durante finales de la década de los 80 con programas que prometían una mayor capacidad de concentración, aprendizaje de idiomas en corto tiempo, relajación, estimulación de las capacidades atléticas, etc.
Actualmente estos dispositivos que combinan luz y sonido abundan en todo el mercado a precios razonables, pero los hay más accesibles como el Brain Wave Generator que puede bajarse en su versión shareware desde la red.
Las aplicaciones que poseen los inductores de ondas y frecuencias cerebrales son múltiples, dependiendo del ingenio, conocimiento y creatividad del usuario. Con el BWG pueden crearse con facilidad toda una gama de sonidos binaureales con efectos impresionantes sobre los estados de conciencia e incluso para incentivar o producir estados físicos deseados y hasta revertir problemas de salud como calvicie, dolores de cabeza, impotencia, problemas cardíacos, atrasar el envejecimiento, incrementar la potencia y apetito sexuales, inducir viajes fuera del cuerpo, sueños lúcidos, incrementar la respuesta inmunológica del cuerpo, etc. La lista puede ser interminable. El principio detrás de esto es simple pero hay que conocer con exactitud las frecuencias que intervienen en cada proceso. Por ejemplo, las ondas Alfa poseen una frecuancia que oscila entre 8 a 12 Hz y se relacionan con la relajación liviana, el super aprendizaje y pensamiento positivo; las Delta van de 1 a 3 Hz y modulan el sueño profundo, sueños lúcidos y funciones inmunes; las Beta tienen una frecuencia por encima de los 12 Hz y es el estado natural de alerta del cerebro durante la vigilia y finalmente las Theta que modulan entre 4 a 7 Hz y producen relajación profunda, estados de meditación, incrementan la concentración y ayudan a enfocar la mente.
Los doctores Whitney y Mehlhaff publicaron un estudio en la revista de la Asociación Veterinaria Médica Americana sobre la flexibilidad y capacidad de regeneración osea de los gatos, donde documentaron casos de 132 felinos que cayeron de edificios de más de 5 pisos de altura. El 90% de estos animales sobrevivió a las caídas, algunos con lesiones serias. Esto motivó un estudio sobre por qué los gatos tienen la capacidad de regenerar sus huesos tan rapidamente. Las conclusiones fueron que las bajas frecuencias ayudan al crecimiento de los huesos, alivio del dolor, reparación de la fuerza muscular y elasticidad de los tendones, mejora notablemente las coyunturas articulares y alivia considerablemente la dyspnea.
Los resultados indicaron que más allá del tamaño del gato y sus diferencias genéticas, todos poseen frecuencias en su ronroneo que oscila entre 25 y 50 Hz, promoviendo el crecimiento óseo y la velocidad en que los huesos sanan. Todas las especies de felinos ronronean en rangos que van desde los 25, 50, 100, 125 y 150 Hz, a excepción del Chita que ronronea por encima de los 200 Hz.
Actualmente se usan frecuencias armónicas entre 18 a 35 Hz en la estimulación biomecánica terapéutica para la movilidad articular. La generación de frecuencias para el fortalecimiento muscular tiene un rango entre 2 a 100 Hz.
Para ver una lista de las distintas frecuencias y sus aplicaciones y procesos con los que se relacionan, pueden visitar el sitio http://www.lunarsight.com/freq.htm (inglés).

Personalmente les recomiendo usar auriculares de buena calidad que se consiguen a precios razonables, especialmente los acolchados y deben tener la capacidad de reproducir frecuencias entre los 10 Hz a 25 KHz, con impedancia cercana a los 300 Ohms y atenuación de 32 dB.Al ser sonidos binaureales, esto es, canales separados, uno puede crear tonos de 200Hz para el oido derecho y 210 Hz para el izquierdo, por lo que el cerebro solo "escucha" 10Hz. Para aquellos que esten interesados en la técnica, les recomiendo visitar el sitio del Instituto Monroe donde encontrarán mucha información científica además de productos y Cd's diseñados para lograr efectos especiales sobre la conciencia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Saludos soy Javier del mexico d.f. y realmente me gustaria saber un pocomás de este tema ya que estoy elaborando una´técnica de Ritmica Motriz Inteligente y trabajo con musica y ritmo para potenciar los sentidos y me gustaria conocer los alcances de trabajar con frecuencias en el cerebro ya que uno de mis propósitos es buscar el equilibrio de ambos hemisferios pormedio delmovimiento y el sonido rítmico barbadanza@hotmail.com