11 marzo 2005

Cáñamo - Hemp - Cannabis

En un escrito de la corte del emperador Shen Nung que data del 2737 a. C. se encuentra la primera descripción completa de la planta conocida como cáñamo. Se recomienda contra la malaria, los dolores reumáticos y los desórdenes femeninos.
La Cannabis es una planta originaria de las planicies de Asia central, difundida a todo el globo terráqueo gracias a la intervención humana. A causa de su rápida propagación y adaptabilidad ambiental, la Cannabis tuvo un gran impacto en las expresiones de diversas culturas. Los asirios, por ejemplo, conocían la hierba y se sabe que la usaban al menos desde el siglo IX a.C. como anestésico y para enfrentar el viaje a la muerte. En los escritos sánscritos se habla de las "píldoras de la alegría" compuestas con goma de
cáñamo y azúcar. Se cultivó extensamente en la India y formó parte de la religión hindú. Se menciona en los escritos de Sustra, el tratado más antiguo de medicina hindú, y en los libros de los vedas se le atribuye orígenes divinos denominándosele Vilahia, que significa Productora de la vida.
De acuerdo a ciertos autores, el cáñamo
fue introducido en América Latina por los esclavos negros; de acuerdo a otras fuentes, llegó gracias a los colonialistas ingleses, españoles o portugueses. Sea cual sea la vía por la que haya llegado, es un hecho que los indígenas mesoamericanos la adoptaron como parte de su medicina natural desde hace ya cientos de años. En la actualidad, los tepehuas de México la utilizan también con propósitos rituales, especialmente cuando escasea el peyote.
Cáñamo es el término castellano que reciben las plantas pertenecientes al género Cannabis en cualquiera de sus tres variedades: sativa, índica y rudelaris. Aunque existe cierta controversia respecto a las rutas de expansión que siguió la Cannabis, no hay duda alguna de que su origen es asiático. Durante milenios, los hindúes han consumido tres diferentes psicoactivos derivados del cáñamo. El más débil es el bhang: hojas, semillas y tallos de la planta hembra triturados. El ganja resulta dos o tres veces más fuerte al incluir también los concentrados de las flores. El más potente es el charas, la resina pura que en Oriente Medio se conoce como
hachis.
El cáñamo ha sido una de las plantas más cercanas al hombre. La fibra de cáñamo se ha hallado en los restos de muchas localizaciones euroasiáticas. Recientemente arqueólogos franceses han descubierto antiguos puentes construidos en Asia mediante un proceso que mineraliza el cáñamo convirtiéndolo en una especie de cemento resistente y duradero.
Las tropas de Napoleón I que realizaron expediciones al continente asiático llevaron a Europa la costumbre de consumir preparados hechos a partir del cáñamo. Se cree que de Europa pasó a las colonias españolas en América durante la época de la conquista. Se cree también que los inmigrantes mexicanos que se asentaron en el sur de los Estados Unidos hacia la tercera década del siglo XX fueron quienes llevaron a esas tierras la costumbre de consumir el cáñamo con fines recreativos. A partir de entonces, marihuana y cáñamo comenzaron a disociarse en los Estados Unidos y en muchas otras partes del planeta. El primer término (marijuana) se usó exclusivamente para describir las partes de la planta con efectos psicoactivos y cualidades terapéuticas, especialmente en México, mientras que el segundo (hemp) siguió utilizándose para hacer referencia al resto de la planta y sus productos manufacturables.
El cáñamo es otra de las plantas que ha transitado de la deificación a la satanización gracias a una mezcla de elementos económicos, religiosos, artísticos, racistas e incluso bélicos. Hoy en día, aunque sus aplicaciones no psicoactivas han dejado de explotarse comercialmente, la marihuana es la sustancia ilegal de mayor consumo a nivel mundial. Según cálculos oficiales de la propia DEA, actualmente cerca de 50 millones de personas utilizan regularmente
marihuana en los Estados Unidos y según las Naciones Unidas, en todo el planeta los usuarios suman la impresionante cantidad de 1.200 millones, únicamente superados por los consumidores de sedantes que son alrededor de 2.400 millones.
Aunque sus efectos secundarios sobre el cuerpo físico son muy inferiores a los de drogas legales y socialmente aceptadas como pueden ser el tabaco o el alcohol, la marihuana es uno de los psicoactivos más adictivos que existen a nivel psicológico, a pesar de que quienes preconizan sus múltiples y cada vez más reconocidas utilidades terapéuticas, no parecen tomarlo muy en cuenta. En cambio propagandizan bastante los beneficios del cultivo legal de cáñamo no psicoactivo, encontrando utilidades textiles, alimenticias e incluso ecológicas, entre las más redituables en un claro intento por disociarlo de su mala imagen.
Durante la segunda guerra mundial, muchas de las incursiones militares e invasiones estaban asociadas a tener dominio sobre el comercio del cáñamo que era usado para fabricar desde cuerdas, sogas para navíos, sogas para paracaídas, textiles, etc.
Antes de su prohibición mundial, el cáñamo era una planta que se cultivaba no sólo por sus propiedades de alterar la conciencia, sino por los grandes beneficios que sus semillas y su pulpa pueden aportar al hombre. Las semillas no contienen ningún elemento que actúe sobre el sistema nervioso central y son en cambio una fuente alimenticia altamente nutritiva: sólo un puñado de ellas suministra los requerimientos diarios de proteína y ácidos grasos esenciales para un adulto. La pulpa puede utilizarse para fabricar papel, para tejer cuerdas e hilar lonas.
El documento original que contiene la Constitución de los Estados Unidos se escribió en papel hecho con cáñamo, las primeras hamacas de las costas mexicanas se tejieron con hilo de cáñamo e incluso los primeros jeans Levi's® se confeccionaron también con lona del noble cáñamo. Curioso es que la primera Biblia impresa por Gütenberg se hizo sobre papel de Cannabis.
El cáñamo psicoactivo y sus derivados, esto es, la marihuana y el hachís, son los primeros y más fuertes candidatos para su legalización, pues cada vez son más los territorios que están aceptando y despenalizando sus usos terapéuticos en todo el mundo.
Actualmente hay un creciente número de movimientos ecológicos que intentan restituir el valor del cáñamo (hemp) para su uso comercial en la industria textil, de la construcción, e incluso cosmética, elaborando toda clase de prendas de vestir por su gran durabilidad, resistencia y nulo contenido tóxico pues los cultivos de hemp no requieren de pesticidas ni de químicos de ninguna clase. Asimismo, las prendas elaboradas con fibra de cáñamo, poseen un 95% de efectividad en repeler y proteger contra los nocivos rayos ultravioletas.

5 comentarios:

ser humano dijo...

Al fin, no funcionaba esta cosa de los comments...

ke buen post muy interesante, hay muchas cosas ke no sabía :)

nos leemos

Alex dijo...

Me alegra que te haya gustado y gracias por visitarme. ;)

efra dijo...

"Se recomienda contra la malaria, los dolores reumáticos y los desórdenes FEMENINOS."

Ya fue, le voy a dar de fumar a mi vieja, quizas se calme un toque.

NN dijo...

Muy interesante! creo q ahora hay gente con cancer terminal q fuma marihuana para calmar el dolor.

Eva Morales Chávez dijo...

¡Todo un descubrimiento! Gracias por compartir esta nota que me dejó sorprendida, no tenía idea, prácticamente fue todo nuevo para mí que buscaba hemp en Google porque se supone que es buenísimo para desintoxicar el cuerpo (paradójico ¿no?)
Gracias, tu nota es buenísima