26 enero 2005

El Primer Amor

"Para el bebé, la madre se convierte en una figura orientadora; es la base natural de su hijo en el mundo, su primera pareja íntima, la que un día ha de ser reemplazada por la figura orientadora a la que llamamos amante o cónyuge. Pero de esta primera relación amorosa de la existencia, el inmaduro ser humano habrá obtenido un tosco patrón o modelo de cómo participar en una relación amorosa... La persona que está enamorada no sólo "vibra" ante algo que le trae reminiscencias del primer ser amado, sino que experimenta de nuevo algo de aquella relación."

Maggie Scarf. Intimate Partners: Patterns in Love and Marriage.


La astrología no se limita a pronosticar el futuro o describir una interpretación simplista y generalizada del carácter y personalidad de un individuo, sino, más bien, es una herramienta poderosa para entender nuestro funcionamiento en la vida y nuestras reacciaones ante las distintas circunstancias, entendiendo que de un modo u otro tendemos a atraer el tipo de experiencia que reafirma nuestro sistema de creencias y que responden a las expectativas almacenadas en lo profundo de nuestro inconsciente. Tal vez de allí la expresión "conócete a tí mismo y la verdad te hará libre". Esto sugiere que al poder comprender los patrones nocivos que albergamos secretmente, estamos en condición de cambiarlos y así hacernos al mando de nuestra vida de modo más pleno.
Como consultor astrológico, una de las mayores preocupaciones de mis clientes, después de los asuntos económicos, es el terreno de la vida sentimental y amorosa; motivo de este post.
Las relaciones humanas no son tan complejas como aparentan serlo una véz que entendemos cabalmente de qué manera participamos activamente en atraer a nuestra vida las experiencias que vivimos en ese terreno, tanto las positivas como de las otras.
Uno de los problemas más frecuentes con los que me encuentro en mis consultas,es el de las relaciones emocionales dependientes, donde el ser amado se convierte en el centro de nuestra vida sin el cuál nuestro mundo se viene abajo, se desmorona y se nos hace trizas, dejándonos en una posición por demás incómoda y desesperanzada como para poder seguir funcionando en otras esferas de nuestra vida y atender nuestras obligaciones cotidianas. Esto suele estar indicando un aspecto inarmónico Luna-Neptuno o Venus-Neptuno en nuestra carta natal, como uno de los posibles factores que nos conducen a ese tipo de experiencia.
La Luna en astrología es el símbolo arquetípico de la madre, y su posición por signo y por casa, junto a los aspectos que recibe, suele describir muy en detalle las experiencias vivídas durante la primera infancia, en relación con nuestra madre o cuidadora, nuestro primer gran amor. El tipo de aspecto y planeta que lo forma nos dirá qué esperamos encontrar en una relación intima. En general, los planetas que están en aspecto con la Luna indican los condicionamientos de la niñez, y definen nuestra naturaleza sentimental. ¿Somos abiertos, cerrados, estamos a la defensiva? Nuestras reacciones, ¿son rápidas o lentas? Los aspectos lunares también darán su matriz a la forma en que cuidamos de los demás y los atendemos, y a la forma en que nos gusta que hagan esto mismo por nosotros. Los planetas que están en relación con la Luna pueden manifestarse a través del cuerpo y de nuestra manera de movernos; en particular, definen la relación que uno tiene con su propio cuerpo.
Tradicionalmente se considera a Venus el planeta del amor y las relaciones. Por lo general, como astrólogo, uno tendería a buscar en la casa 7 las indicaciones de la vida amorosa del consultante, su planeta regente, aspectos y demás, y sin dudas uno encontrará algunas respuestas en lo relativo al tipo de relación que una persona suele llegar a atraer o vivir en su vida. Pero en mis años de experiencia he descubierto que la Luna puede decirme mucho más sobre la esfera de las relaciones y la vida íntima de relación de una persona que Venus, y esto se aplica tanto a hombres como a mujeres.
Para que esto resulte más fácil de entender, digamos que si uno tiene un aspecto Luna-Júpiter en la carta, se topará con Júpiter (alegría, confianza, expansión, libertad) a través de la madre. Por el contrario, si uno tiene a la Luna en aspecto con Saturno (restricción, frialdad, recelo, desconfianza, dureza, limitación) eso significa que de algún modo se encontrará con esas características mediante la madre, y así sucesivamente. Evidentemente, la madre es el ser que intentó amarnos, cuidarnos y alimentarnos en todos los sentidos, pero también es la primera relación importante en la vida. No es sólo la madre, es nuestro primer gran amor. Tanto para los hombres como para las mujeres, la madre es el primer romance. Todos de niños nos enamoramos loca y desesperadamente de nuestra madre. Resulta difícil de creer bajo la vista del adulto que somos hoy, pero es así. Conscientemente no recordamos lo que pasó entre nuestra madre y nosotros durante más o menos el primer año de vida, pero nunca lo olvidamos. El pasado tiene su propia manera de obsesionarnos. Básicamente la carta muestra al niño interior del pasado que aún habita en nosotros. Las relaciones presentes tienen una manera particular de hacer aflorar emociones profundas que se generaron en los vínculos de la primera infancia. Si hemos tenido demasiados problemas en el vínculo con nuestra madre, el primer amor de nuestra vida, nos quedamos en lo que Judith Viorst llama las "cicatrices emocionales del cerebro", en su libro: Necessary Losses (Pérdidas necesarias).
Volviendo a la astrología y los aspectos de la Luna, uno de los más difíciles de vivir y superar, pero que una vez logrado, promete al portador de semejante aspecto probar el "néctar del amor total", es el que forma nuestro satélite con Neptuno. Los aspectos difíciles entre estos planetas suelen producir una personalidad depresiva, dependiente y adicta. El amor se vive como un todo o nada. Uno desea fundirse en el ser amado y regresar a una beatitud intrauterina. Las personas con estos aspectos suelen ser absorbentes y demandantes pero también inseguras hasta la morbosidad. Su mayor temor es el abandono, y su peor característica es la manipulación emocional que ejercen sobre su entorno para garantizarse su aceptación y permanencia. Son personas que detrás de una fachada de lucidez mental e intelectual, esconden un oscuro deseo de arrebatar el sentido de libertad e independencia que pueda poseer su ser amado. Lentamente, como en el mito de Poseidón, intentan socavar la autoestima del otro, haciéndolo sentir culpable arrojando mareas emocionales contra sus murallas, si no le muestra el tipo de atención y cuidados que cree merecer. Si esta estrategia no les resulta, caen presa de una profunda depresión que desenboca en actitudes autodestructivas atentando contra el propio cuerpo mediante el abuso de substancias o fármacos, en un intento de "disolverse". Son personas muy fantaseosas e imaginativas que rápidamente construyen castillos en el aire en torno al ser amado, forzándolo a cumplir con sus expectativas prefabricadas, con una manipulación sutil y calculada. Esto puede sonar desagradable, pero en el fondo, las personas Luna-Neptuno han tenido que padecer la relación con una madre que no conocía bien de límites y que era incapáz de soportar la soledad o la separación, y que quizás se haya dejado convertir en víctima por miedo a ser alguien independiente. Todos los temas arquetípicos del sacrificio, el sufrimiento y la impotencia pueden estar impregnando la imagen de la madre, porque Neptuno es esa parte nuestra que va rodando por la vida en busca de redención. Es el anhelo de volver al Eden, de purificarnos del pecado de una existenecia independiente. Esto quiere decir que la madre de alguien Luna-Neptuno pudo haber buscado la redención mediante su hijo, y el niño se ve confinado al papel de redentor; en este caso en realidad la madre es, desde el punto de vista emocional, el niño. Suele darse un estado muy profundo de fusión inconciente entre la madre y el niño, envuelto en imagenes de sacrificio y redención. Además, en su avidez de unidad emocional, la madre puede ser un vampiro con su hijo, y valerse inconcientemente de la culpa para socavar los incipientes esfuerzos del niño por llegar a expresarse. La experiencia del primer amor cuando se tiene un aspecto Luna-Neptuno es, por lo general, un estado de fusión paradisíaca entre madre e hijo, sofocante y al mismo tiempo capaz de crear una profunda adicción. El desafío fundamental para este tipo de personas es lograr establecer limites claros y sanos con los demás, al tiempo que reconocer la empatía y la capacidad de adentrarse en los sentimientos de otra persona. El chantaje emocional es una de las características más desagradables de estas personas: "Es tanto lo que he sacrificado por tí que hasta he renunciado a mis posibilidades de llevar una vida independiente. Ahora lo menos que me debes es tu alma". Este suele ser el mensaje tácito e inconsciente de la madre, y cuando uno llega a adulto, tiende a repetirlo.
Para este tipo de personas no existe un "yo", solo hay un "nosotros". Pero borrarse uno mismo del mapa en aras de la fusión tiende a generar un gran resentimiento interior. El Sol y Marte (principios masculinos e independientes) empiezan a despedir olores sulfurosos, generalmente inconscientes pero bastante inconfundibles. La persona se torna distante, fría e intenta mostrar indiferencia hacia su ser amado, mientras por dentro se muere por un intenso deseo de fusión, creando una "atmósfera" negativa hacia cualquiera que amenace con robarle al ser amado o hacia cualquiera por quien su ser amado demuestre algún tipo de interés o admiración.
La vida espiritual suele encontrarse al final de camino y estas personas terminan por desarrollar un fuerte espíritu metafísico o filosófico después de habaer padecido tantas pérdidas y sufrimiento y sacrificios en el área del amor, generalmente después de sus 29 años.
Son personas con un profundo deseo de ser reconociddas y admiradas, anhelan secretamente ser envidiadas y endiosadas y tienden a atraer a individuos psicológicamente inmaduros que les demuestren adoración y admiración.
Profesionalmente suelen destacarse en areas de la comunicación mediante imágenes, como el cine, publicidad, música o escritura. El terreno de las artes ejerce una notable influencia en sus vidas.
Cualquiera con un aspecto Luna-Neptuno en su carta, haría bien en aprender a decir que no y establecer límites concretos en su vida y, sobre todo, mantenerse alejados de las drogas o el alcohol.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Y para alguien que nacio a finales de Julio, digamos el ultimo dia, podrias decirme que le depara su destino o que le espera?

Gracias de antemano

Cyan dijo...

Wow, wow, WOW!!! No puedo decir otra cosa, sencillamente que empiezo a entender dónde está la raíz del problema.
Alex, disculpa por la confianza pero... ¿existe alguna otra forma de comunicarme con vos? Si entrás al MSN, me agradaría que me aceptaras en tus contactos: cyanuroh@hotmail.com
Un beso grande =)

Polo Sur dijo...

Muy bueno che. muy bueno.

Beso.

Alex dijo...

Muchas gracias Polo :)

BigGirl dijo...

Hola Alex... Después de varios años de que hayas escrito este artículo llego a el.
Me queda una inquietud respecto al tema, cualquier aspecto entre la Luna y Neptuno aplica? En mi caso tengo Luna en trígono con Neptuno... Me gustaría saber si aplica igual para aspectos armónicos.

Gracias.

Myrian.

Alex dijo...

Hola Big Girl y gracias por comentar. Los aspectos armónicos también aplican pero en el caso del trigono, debes saber, es un asecto que necesita ser trabajado mediante los conflictos que una cuadratura, opp o semicuadratura le pueda hacer, Si es un trigono limpio, rara vez se amnifiesta de forma visible hasta que un transito o direccion lo activa.

Un abrazo