15 diciembre 2004

¿Es el VIH un mito?

En la primer semana de Diciembre de cada año se celebra el día Internacional de la lucha contra el Sida. Multitudes se agolpan en reuniones, plazas y calles. Se hacen simposios, meetings, desfiles, conferencias y la televisión internacional se hace eco de una publicidad multimillonaria sobre el tema. Esta nueva celebración de fin de año ya forma parte de la cultura mundial. Por otra parte y quizás lo más triste, es el recordatorio que esto representa para los miles de familiares y seres queridos en todo el mundo, de aquellos que han muerto por alguna infección o enfermedad supuestamente asociada con el SIDA.
No hay que olvidar que esta famosa sigla quiere decir Sindrome de Inmunodeficiencia Adquirida y como tál, no es una enfermedad, sino más bien, un conjunto de síntomas asociados con el deterioro de alguna función orgánica o vital. En resumidas cuentas eso es un "sindrome".

La cantidada de desinformación que pulula en los medios gráficos, televisivos y en internet es pasmosa. Lo peor de todo es que a la gente no le interesa el tema y acepta al pié de la letra esa información por demás inexacta y carente de una investigación seria y confiable.
Habiendo sido diagnosticado como VIH positivo hace más de 12 años, me interesé en el tema y nunca dejé de investigar, leer y confirmar la información que recibía, siempre con un espíritu crítico y ciertamente escéptico. A medida que pasaban los años y mi salud no daba indicios de ningún deterioro visible pese a no estar bajo ningún tipo de tratamiento antiretroviral, mis dudas sobre la existencia del famoso virus se hizo cada vez más intensa. Para un lector casual esto puede sonarle ingenuo de mi parte, y no lo culpo, pero cada vez que he mencionado el asunto ante amigos y conocidos, algunos de ellos médicos, bioquímicos y especialistas en el tema, me encuentro con que estan limitados o en el peor de los casos, desinformados sobre ciertas investigaciones y el resultado de las mismas respecto del VIH y de cómo funcionan en profundidad los exámenes de laboratorio actuales que determinan si una persona está infectada por el virus o nó.

El objetivo de este post es aclarar algunas de estas cuestiones y presentar información con respaldo científico y poco conocido sobre el asunto, con la esperanza de encender una nueva luz en la mente de quien lo lea.

Como algunos conocen, existen dos tipos de test diseñados para determinar si una persona es VIH seropositiva o nó. El primero es el famoso y más común ELISA, sigla que deriva de enzyme-linked immunosorbent assay, y el segundo es el Wester Blot, una técnica de laboratorio distinta a la primera y que es considerada más efectiva e incluso determinante en su resultado con un 98,5% de exactitud. Esto quiere decir que si una persona recibe un resultado positivo derivado del método ELISA pero otro negativo del Western Blot, entonces la persona es VIH(-) y lo mismo a la inversa, por lo que el Western Blot es actualmente el test usado para confirmar la presencia del virus en la sangre del paciente. Pero si indagamos profundamente como funciona este test, nos encontramos con una cantidad considerable de asumisiones y fallas en el método, ya que cada laboratorio que fabrica el kit del WB tiene sus propios 'manuales' que determinan si el resultado es un positivo o negativo. De hecho existen más de ocho kits distintos y cada uno arroja un resultado diferente dependiendo de los standards aplicados y finalmente el destino del paciente está en manos del bioquímico que interpreta el resultado del test ya que hay una franja de grises muy amplia en sus resultados, lo que se conoce como falsos positivos o falsos negativos, y nuevamente caemos en lo que considera positivo o negativo el querido empleado del laboratorio que interpreta el resultado de test.
Esto es así porque nunca se le ocurrió a nadie crear o someter al test de WB bajo la norma llamada "golden standard", que básicamente aseguraría que todos los resultados se midieran por una norma fija e inequívoca sin importar la parte del mundo en que se realice ni qué laboratorio lo interprete.

Volviendo al querido virus o mejor llamado "retrovirus", término que se acuñó en 1970 luego del descubrimiento de la enzima transcriptasa reversa en los oncovirus, todos los oncovirus fueron luego conocidos como "retrovirus". Esta enzima se encarga de transcribir ARN (ácido ribonucleico) en ADN o ácido desoxiribonucleico, teoricamente empleado por el VIH para poder replicarse dentro de la celula huesped, los linfocitos CD4 o células T4, ladrillos fundamentales del sistema inmunológico.
Para la división celular, las tiras o hélices de ADN se desdoblan o separan y cada una genera una copia exacta de la original que se unirá a otra banda simple o separada para volver a formar la hélice completa. El virus usa su ARN para acoplarse a esas bandas simples de ADN y de esta manera infecta a la célula con su información genética para replicarse hasta destruir a la célula huesped, sin embargo, al poseer parte del material genético del organismo el cuerpo no lo detecta como intruso y así logra sobrevivir sin ser atacado. Lo curioso de esto es que nunca se pudo aislar ningún material genético puro del virus, es decir, que no estuviera ya acoplado al material genético de la célula, lo que quiere decir que ningún test es capaz de dar con el virus mismo sino más bien trabaja sobre la detección de residuos proteicos sobre la memebrana de la celula infectada como la p24.
Básicamente, el test de WB solo detecta la presencia de proteínas relacionadas con antígenos o anticuerpos pero NO con el virus mismo.

Los trabajos de Montaigne se basaron en el cultivo y estudio de tejido tomado de los nodulos linfáticos de hombres homosexuales pues consideró que allí se encontraba la mayor concentración del virus, por su ausencia en el resto del cuerpo como para ser aislado por los métodos existentes. Estos pacientes padecían de linfodenopatías o actividad de transcriptasa reversa. Por otra parte y usando una técnica distinta a la de Montaignier, los resultados de la investigación de Gallo, no reportaron nada distinto de lo que hizo el grupo de investigación de Montagnier. Es decir, nunca se logró aislar cadenas completas de RNA viral.
Sin embargo y pese a que no fueron estudios concluyentes, hasta la fecha se consideró esos resultados como un verdadero aislamiento del virus y prueba de infección del virus. Nada más inexacto y lejano de la realidad, ya que por definición, aislamiento viral es separar al virus de cualquier otra cosa y NO la detección de algún fenómeno atribuído al virus (Transcriptasa Reversa, reacciones anticuerpo/antígeno [WB]) o cosas similares como partículas, muchas producto de los contaminantes empleados en los cultivos para buscar reacciones específicas.
Nada de los hallazgos realizados por Montagnier o Gallo puede ser considerado como indicador de la presencia del virus de VIH.
En 1970 un estudio demostró que la presencia de fenómenos o partículas asociadas a los retrovirus como la familia de los oncovirus (VIH), también estaba presente en tejido humano leucémico, cultivo de tejido embrionario y en la mayoría, si no en todas, las placentas humanas. Pese a la contundencia de esto, hoy se sigue aceptando como cierto la existencia del VIH como algo real y lo que es peor, como el causante del SIDA.

En un estudio e investigación realizado por Eleni Papadópulos del departamento de física médica del Royal Perth Hospital, Valendar Turner, especialista del departamento de medicina de emergencia del mismo hospital y John Papadimitriou, profesor de patología de la Universidad de Western Australia, se trasladaron a la selva amazónica y localizaron a un grupo aborigen que no había tenido ningún contacto con otras culturas, tomaron muestras de sangre a toda la tribu y aplicaron el test de Elisa y Western Blot obteniendo como resultado que el 84% arrojaba resultados positivos. Esto planteó una duda. O bien la presencia del VIH es común en los seres humanos y es producto de desecho celular o los test usados actualmente son equívocos y no demuestran la infección o presencia del virus.

El SIDA bien puede tratarse de un deterioro del sistema inmunológico producto de condiciones de vida insalubre y carentes de higiene, malnutrición (Africa) y exceso de agentes tóxicos en el organismo como el abuso de substancias. No es de extrañar que los grupos de riesgo inicales fueran los homosexuales y los drogadictos. Esto podría inferir que el virus (en caso de existir), no sería transmitido por sangre o intercambio de fluídos sino más bien podría ser que lo que se transmite son los agentes patógenos y los anticuerpos presentes en dichos individuos.
La lista que doy a continuación está basada en estudios de laboratorio que demostraron las causas de falsos positivos en los test de Elisa y de Western Blot. Esto quiere decir que cualquier persona que caiga en la lista que sigue, podría recibir un diagnóstico de VIH positivo sin serlo.
Recuerdese que dichos test solo demuestran la presencia de anticuerpos asociados al virus pero NO el virus mismo.

- Anticuerpos anti-carbohidratos.
- Anticuerpos de ocurencia natural.
- Inmunización pasiva: recepción de gamma globulina o inmuno globulina.
- Lepra. (tenerla o haberla tenido)
- Tuberculosis. (tenerla o haberla padecido)
- Micobacterium avium.
- Lupus eritematosus sistémico.
- Fallo renal.
- Hemodiálisis.
- Recepción de Alfa interferón.
- Influenza.
- Vacuna contra la gripe.
- Herpes simple 1 y 2.
- Infección del tracto respiratorio superior.
- Exposición a vacunas virales.
- Malaria.
- Altos niveles de complejos inmunes circulantes.
- Hipergammaglobulinemia.
- Test o tratamiento contra sífilis.
- Tratamiento contra gonorrea.
- Artritis reumatoidea.
- Hepatitis B.
- Vacunación contra Hepatitis B.
- Vacunación contra el tétano.
- Transplante de órganos.
- Anticuerpos anti-linfocitos.
- Anticuerpos anti-colágeno (encontrados en hombres gay, hemofílicos, africanos de ambos sexos).
- Enfermedades autoinmunes (esclerosis múltiple, escleroderma, dermatomiositis, etc.)
- Neoplasmas malignos (cancer).
- Hepatitis alcohólica y enfermedad de higado alcohólico.
- Sangre espesa (Africanos).
- Anticuerpos con alta afinidad por los poliestirenos. (usados en los kits de testeo)
- Múltiples transfusiones de sangre.
- Antígenos a leucocitos 1 y 2.
- Hemofilia.
- Desórdenes hematológicos malignos.
- Sirrosis biliar primaria.
- Síndrome de Steven-Johnson.
- Lipemic serum (sangre conalto contenido en grasas o lípidos)
- Hiperbilirubinemia.
- Presencia de otros retrovirus en sangre.
- Anticuerpos anti-mitocondriales.
- Anticuerpos anti-nucleares.
- Anticuerpos anti-microsomicos.
- Presencia del virus de Epstein-Barr (sindrome de ojos caídos)
- Recepción de semen por vía anal.

En el último punto mencionado, el cuerpo desarrolla anticuerpos a las proteínas y péptidos presentes en el semen de la otra persona.

Finalmente, creo que hay mucha cebolla por pelar en este asunto y muchos miles de millones de dolares involucrados que no ayudan a sacar a la luz la verdad sobre el asunto del VIH/SIDA.-

13 diciembre 2004

Pensamiento y Salud

El tiempo pasó rápido y ya estamos a mediados de diciembre. Las últimas semanas estuve inmerso en la lectura y la investigación, posponiendo la larga lista de trabajos que todavía siguen pendientes y que pronto tendré que terminar para entregar a tiempo.

Mi interés en los pasados meses se centró en la salud y el pensamiento y en saber de qué manera nos vemos afectados por la clase de pesamientos y emociones que tenemos diariamente. La literatura disponible es ambplia sobre este respecto pero no encontraba nada que me explicara por qué los pensamientos afectan a nuestra salud y por eso me decidí a buscar profundamente sobre el tema. Las distintas filosofías orientales y también de la New Age sostienen que hay que tener una actitud positiva frente a la vida y sus circunstancias para mantener en buen estado el funcionamiento físico y esto no es una novedad. Louis Hay fue una de las primeras en escribir ampliamente sobre el tema en su serie de libros de autoayuda y pese a que fueron best sellers internacionales, no explicaba el mecanismo interno del cuerpo y el cerebro sobre qué sucede y por qué esto es así. Se sabe que hay distintos centros o vórtices de energía llamados chakras, que regulan la salud y que estan relacionados directamente con ella. Chakra es un vocablo sánscrito que quiere decir "rueda que gira" y efectivamente eso son. Los pensamientos y las emociones que sentimos según lo que pensamos y que determinan y condicionan nuestras actitudes frente a la vida, alteran el modo en que estos vórtices funcionan y su disposición. Cada chakra se correlaciona con una glandula de secreción endócrina que regula una serie de funciones corporales. Así, el quinto chakra corresponde a la glándula tiroides, el cuarto chakra con el timo, etc. Si cada chakra no recibe el flujo de energía necesario entonces se atrofia o entra en un estado de mal funcionamiento que no permite el deseado estado de buena salud sobre los organos que dicho chakra regula.
Sin embrago, cuando pensamos, se desencadena un torrente de actividad en nuestro cerebro, disparando la "sinapsis", la conexión entre las células nerviosas llamadas neuronas. Cada neurona posee ramificaciones como tentáculos (dendritas) que las conecta con otras semejantes para llevar a cabo la transmisión de los impulsos nerviosos o mensajes eléctricos en el cerebro que finalmente van a dar con el hipotálamo, el centro fundamental del cerebro. Cuando tenemos una serie de pensamientos repetitivos sobre algo en particular como la vida misma o nosotros y nuestro lugar en el mundo, estas conexiones hacen que se fortalezcan esos tentáculos favoreciendo así una ruta de conexión neuronal por sobre otras hasta que finalmente se bloquean otas posibilidades de conexión y por ende limitamos nuestro pensar y con ello nuestras actitudes. Cada uno de estos mensajes dan señales al hipotálamo que al recibirlos produce unas substancias llamadas "peptidos" que se vuelcan sobre el torrente sanguineo cargados de información específica. Los péptidos son los constructores de proteínas en el organismo. Este conjunto de aminoácidos volcados al torrente sanguineo determinaran el estado de funcionamiento de cada órgano sobre el que inciden. Al mismo tiempo, las células tienen unos "dispositivos" que son los receptores de estos peptidos en los que se enganchan y transmiten la información que poseen diciéndole a cada célula qué es lo que debe hacer.
El conjunto de emanaciones bioquímicas que segrega el hipotálamo son las que determinan cómo nos vamos a sentir, es decir, determinan nuestro estado emocional de acuerdo al tipo de pensamiento que las originó. Si por ejemplo, tenemos pensamientos sexuales aunque sean fantasías, el hipotálamo segregará el tipo de "productos" necesarios para poner en funcionamiento una serie de respuestas en el organismo y así prepararnos para un encuentro sexual. Se agita la respiración, transpiran las manos, se eleva la presión sanguínea y hay mayor flujo de sangre hacia los órganos sexuales, etc.
Cada reacción bioquímica en nuestro organismo produce a su vez una serie de subproductos de desecho, las llamadas "toxinas", que son eliminadas de modo natural por el cuerpo al cabo de un tiempo. Si siempre mantenemos un tipo de pensamiento es de suponer que almacenaremos mayor cantidad de toxinas asociadas a las reacciones bioquímicas generadas y el cuerpo tendrá más trabajo en eliminarlas.

Por otra parte, si mantenemos un conjunto de pensamientos determinados a lo largo del tiempo, aunque estos sean (y lo son) mayormente subconscientes, el hipotálamo segregará un conjunto determinado de peptidos al torrente sanguineo y por ende las células se hacen más receptivas a dichos químicos y favorecen el desarollo de esos enganches o receptores en su superficie de los que hablaba anteriormente. Al momento de la división celular, las nuevas células crecen "sin" otro tipo de receptores por lo que ya no son capaces de asimilar otros elemenetos importantes para el buen funcionamiento del organismo como pueden ser el calcio, grupos específicos de proteínas, aminoácidos, etc. y nuestro cuerpo empieza a deteriorarse y finalmente enferma.

De esta manera nuestros pensamientos van creando y formando el tipo de cuerpo que tenemos e incluso nuestro estado de salud. Corregir y cambiar nuestra manera de pensar es escencial para poder mantener un estado de salud equilibrado y un buen funcionamiento.
Los shoks emocionales vividos por circunstancias de la vida como la muerte de un ser querido, un accidente o la pérdida de un empleo o un divorcio, afectan profundamente a nuestro laboratorio interior y por ello las técnicas de sanación o terapia ayudan a deshacernos de patrones de pensaminto antes de que tengan un impacto permanente en nuestras vidas.

Si conscientemente pudieramos lograr un manejo equilibrado y un control saludable sobre nuestras emociones, gozariamos de un mejor estado de salud. Las distintas técnicas espirituales apuntan a ello. La meditación ayuda a mantener en equilibrio nuestras ondas cerebrales y por consiguiente una mejor sinapsis neuronal que finalmente incrementa la capacidad de nuestro sistema inmunológico para combatir agentes patógenos en nuestro organismo y nos autocuramos.
Al sentirnos bien y saludables tendemos a generar pensamientos positivos y armónicos frente a los diversos sucesos de la vida lo que en retorno nos hace sentir incluso mejor y así sucecivamente, creando un cíclo que se retroalimenta a sí mismo. Lo mismo es válido en sentido inverso. Si albergamos pensamientos negativos o pesimistas o de odio y temor y resentimiento ante las circunstancias de la vida, enfermamos y nos sentimos mal y ello incrementará la tendencia a percibir la vida negativamente con lo que se refuerzan los pensamientos y emociones negativas.

Creo que en manos de cada uno está poder decidir el camino adecuado, al fin de cuentas, todos buscamos la felicidad.