14 septiembre 2004

Efecto Mariposa

El efecto mariposa dice que cuando una mariposa bate sus alas en Japón, crea un huracán en algún sitio del planeta.
Esto hace alución a que todo está interconectado. Otro dice: quien arranca una flor, perturba a una estrella. Y si...

Algo así siento que me está pasando ultimamente.
Desde que quedé paralítico, hace cosa de dos años, muchas cosas han cambiado en mi vida. No solo los impedimentos y limitaciones físicas que en definitiva serán circunstanciales y en algún momento anecdóticas, sino, lo otro, lo más profundo que sucxede en algún lugar de mi ser más interno.
En el tiempo que llevo desplazandome gracias a la invención de la rueda, mi entorno ha cambiado notoria y notablemente. Primero, mi mejor amiga, mi hermana del alma, mi compinche y confidente, murió de cancer de pulmón a los 2 meses de mi parálisis. Eso fue algo importante porque ella no estaría para acompañar mi proceso de recuperación. Una parte de mi se fue con ella aunque perduren los recuerdos y el amor que supo depositar en mi corazón.

Después siguieron sucediendose hechos notables que no escaparon a mi análisis y observación. Amigos y gentes conocidas de años atrás de mi vida resurgieron de la nada y cobraron protagonismo en mi diario vivir. Algunos de ellos aún permanecen en contacto conmigo mientras que otros solo reaparecieron por solo un instante, lo suficiente como para actualizar la vitácora de mi viaje.

Personas de las que no sabía de su vida desde hacía años, golpearon a mi puerta de manera inesperada. Y lo especial de todo es que no fueron encuentros casuales ni personas con quienes no tenía nada en común, todo lo contrario. Gente con quien compartí asuntos profundos y significativos de mi historia de vida, amigos entrañables que por los vericuetos de la vida pasaron a ser solo sombras fantasmales de mi pasado.

Siento que mi pasado regresa para darme pistas de cómo y hacia dónde seguir.
Es llamativo para mí, que simultaneamente con esto, personas que conocí en el mismo tiempo en que me distancié de otros, ahora se han desvanecido y forman parte de los que quedaron en ese tamiz del que hablaba en otro post.

No tengo la menor idea de lo que está sucediendo en mi vida, pero tampoco me siento perdido ni confundido. Es, más bien, un sentimiento de maravilla y asombro ante los mecanismos de la vida.

Sin ir más lejos, ayer me llamó Andy, un amigo con quien conviví por allá a finales de los 80 y desapareció de mi vida hacia principios de los 90 pero con quien compartí incontables vivencias hermosas. Sonó el teléfono y era él.
Otro caso, hace un par de meses me llama una clienta para pedirme un trabajo astrológico para una amiga suya. Me da los datos, el nombre y el tipo de trabajo que quería le hiciera. Hasta allí todo parecía normal. El día de la entrevista paa interpretar su revolución solar, resultó ser la mujer con quien pasé una noche entera en un hotel, una mujer mayor que yo pero con quien me sentí muy a gusto. Nuestro encuentro solo duró esa noche y no fue solo sexo sino que antes pasamos horas enteras sentados desnudos en la cama charlando sin siquiera habernos tocado o besado. Después sucedió lo esperado pero de manera tan natural y amorosa, tierna....

Golpearon la puerta de mi casa y al abrirla la ví. No la reconocí al principio. Habían pasado más de 15 años. Charlamos mucho antes de encarar el trabajo que me habían encomendado, poniéndonos al tanto de nuestras vidas. Allí me enteré de la muerte de muchos de quienes en ese momento eran mis compañeros de salidas y bares y diversión. De hecho me enteré que quien nos había presentado, Jorge, había fallecido también.

La noche en que me internaron con una parálisis respiratoria en octubre del 2002, en sueños se me presentó un hombre que me dijo: cuando deshagas el camino andado, volveras a caminar.
Desde entonces empezaron a aparecer personas de mi pasado como lo que ya les he contado. Sigo sin entender esas palabras pero de alguna manera está sucediendo.

De alguna manera siento que estoy retomando algo que dejé atrás. Como si otra vez estuviese frente a una bifuración de mi camino en la vida y recibiera la oportunidad de volver a elegir el camino a seguir.
Por eso el efecto mariposa. A principio de los 90 evidentemente tomé un camino que me trajo hasta donde estoy, con mi parálisis y todo. De alguna manera toda la gente de ese tiempo regresa para que tome el otro camino, aquel que no tomé en ese tiempo.
No sé a dónde me conducirá ni sé de qué se trata exactamente.... ya lo voy a descubrir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Astro,sigue iluminando con tu Luz!!
"vine para explorar el naufragio... vine para ver los daños que ha habido... y los tesoros que se han conservado..." con Amor... Lakhsmi